“El ataque de un perro es una manifestación brutal de la naturaleza salvaje”

Actualizado el 21/11/2021 a las 18:20
A mi hija Macarena le ha mordido un perro en la mano. Sucedió el otro día cuando ella paseaba a los suyos y un tercero los atacó al pasar a su lado. El ataque de un perro es una manifestación brutal de la naturaleza salvaje en una versión dolorosamente física, espontánea y repentina.
Todo sucede de pronto, el fragor de los ladridos, el grito de la niña, el ojal abierto en el dorso de su mano dolorida, las primeras sangres, el mareo, el sudor frío, el miedo al hospital cuando ella entiende, como lo entiende cualquiera, que esa herida no se va a curar sola, las lágrimas que descienden por sus mejillas de nácar, alguien que pide con urgencia un trapo.
Después sucede el estudio del caso y del ataque desde todos los puntos de vista. Se ve uno envuelto en una conversación en la que las personas intentan comprender lo sucedido desde la sorpresa -“Es la primera vez que pasa. En realidad es un perro buenísimo”- o desde la acusación: “Es un perro muy malo”. Hay corrillos sobre la responsabilidad del perro que ha mordido que recuerdan mucho a las crónicas de la televisión en las que el asesino “siempre saludaba”, solo que ahora es el perro el que siempre saludaba.
Alguien viene a sostener que la culpa naturalmente la tiene el dueño, pues el animal siempre es inocente. El malvado ser humano es el que todo lo provoca. Buscad al dueño, y si no es de este dueño, será de otro, o de un niño que le tiró de una oreja, o de tu hija, que puso la mano donde no debía.
Ahí cuando aparece el César Millán de turno a dar una conferencia sobre qué hacer cuando los perros se pelean. Porque uno pasado la vida con perros y le han mordido tantos y tantos le han hecho feliz que ya ha perdido la cuenta, pero aquí está esta persona diciendo lo que has hecho mal y que seguramente esa violencia corresponde al tipo que lo abandonó o al que lo crió, que no le dio -parece- suficiente cariño, yo qué sé. Dan ganas de darle al perro el Premio Nobel de la Paz.