“Pensiones: los ajustes clave siguen pendientes”

Publicado el 05/07/2021 a las 06:00
Los agentes sociales y el Gobierno firmaron el pasado jueves el décimo acuerdo del pacto social en lo que va de legislatura. Se trata del primero de los tres tramos en que el Ejecutivo, los sindicatos y la patronal han dividido la reforma del sistema de pensiones. El acuerdo pone fin a una década de unilateralidad, ya que en 2013 Rajoy rompió el consenso que había establecido Zapatero e introdujo el factor de sostenibilidad y el índice de revalorización, que ahora desaparecen. Los elementos esenciales de lo ya pactado son la revalorización de las pensiones con el IPC; el llamado “factor de equidad intergeneracional” que sustituirá al de sostenibilidad y el nuevo sistema de cotización de los autónomos en función de sus ingresos, que debe implantarse en 2022. Lo acordado, que para Garamendi, presidente de los empresarios, “genera confianza en los inversores, en los jubilados y en quienes entran al sistema”, incluye incentivar con bonus de hasta 12.000 euros anuales la prórroga de la edad de jubilación después de los 67 años, y una transferencia anual de cerca del 2% del PIB (20.000 millones) a la Seguridad Social . En cualquier caso, lo pactado es un primer paso para sostener el sistema del principal mecanismo de solidaridad de nuestro modelo económico. Un camino en el que la parte más dolorosa ha quedado pendiente hasta el año que viene. Patronal, sindicatos y Gobierno dejaron claro en los jardines de La Moncloa que la próxima ronda no va a ser nada fácil. La sintonía entre Gobierno, organizaciones empresariales y sindicatos constituye un valor en sí mismo. Aunque el ánimo de consenso y la dilación de las negociaciones ha llevado a los implicados a perder la oportunidad de ofrecer resultados de mayores. Pero, a la espera de aquellas propuestas que las tres partes maduren para completar la reforma del sistema a lo largo de 2022, no hay que olvidar que lo que el país se juega a medio y largo plazo es la sostenibilidad del sistema. El mantenimiento de unas prestaciones dignas a medio plazo es una prioridad que obliga a buscar ya fórmulas que la hagan viable. Y para ello sería necesario recuperar un clima de entendimiento entre los principales partidos que ayude a afrontar cuestiones de tamaño calado.