“Las previsiones al alza de la economía no pueden obviar el reclamo de los principales organismos de emprender reformas ambiciosas”
Las previsiones al alza para la economía española, además de estar sujetas a una fuerte incertidumbre, no pueden obviar el reclamo de los principales organismos de emprender reformas ambiciosas

Actualizado el 31/05/2021 a las 06:00
Tras el desplome del PIB durante el pasado año por el efecto de la crisis sanitaria, y que ocasionó una recesión económica sin precedentes, los nubarrones parecen ir poco a poco despejándose. Los últimos datos parecen indicar un rebrote de la economía española, que se podría intensificar en la segunda mitad del año gracias al aumento de la vacucación. En su último informe, que se daba a conocer a finales de la pasada semana, la OCDE ha mejorado las previsiones de crecimiento para nuestro país, elevándola hasta el 5,9% para este año, y hasta el 6,3% para 2022.
La vicepresidenta Calviño señaló que con estas previsiones se podrá recuperar antes de que acabe 2022 el PIB precrisis para que en 2023 se asiente la economía. Dado que la situación sanitaria aún no está completamente controlada, hay que tener muy presente la elevada incertidumbre que rodea a estas perspectivas. Además, sería erróneo quedarse en la espuma de las cifras del crecimiento estimado y desechar las advertencias del organismo internacional, resumidas en la necesidad de emprender reformas tan ambiciosas como impopulares. Entre ellas, elevar la edad de jubilación para vincularla con la creciente esperanza de vida, subir el IVA y diseñar un plan plurianual para reducir el insostenible nivel de deuda pública; en estos dos últimos casos, cuando el crecimiento sea sólido.
La coincidencia entre ese diagnóstico, los emitidos por el Banco de España y la AiRef y las recomendaciones de Bruselas elevan la presión sobre el Gobierno. La Comisión Europea ha logrado por fin la autorización de los países para financiar la recuperación y el dinero podrá empezar a llegar a España en julio, una vez que la UE dé su visto bueno a los planes nacionales. El Ejecutivo de Pedro Sánchez habrá de conciliar la prioritaria reparación de los daños causados por el covid en el tejido productivo, laboral y social con la reforma del mercado de trabajo, el sistema de pensiones y planes a más largo plazo para corregir desequilibrios estructurales. No será tarea fácil, y para ello sería necesario recuperar un clima de entendimiento entre los principales partidos que ayude a afrontar cuestiones de tamaño calado.