Los Sanfermines de 2021 ya son historia

Actualizado el 27/04/2021 a las 06:00
Por segundo año consecutivo, Pamplona no celebrará los Sanfermines. El alcalde Enrique Maya comunicó ayer oficialmente la suspensión de las fiestas de San Fermín 2021, una decisión que ya se venía barruntando en las últimas semanas, y que se ha tomado teniendo en cuenta la situación actual de la crisis sanitaria. Navarra sigue siendo una de las comunidades con mayor incidencia de casos covid, y el número de fallecidos supera ya los 1.100. Con esta situación pandémica y la que se vaticina para los próximos meses es irreal pensar que se pudieran organizar unos Sanfermines tal y como los conocemos. Fiestas que tienen su esencia en el fervor y la ebullición de la calle y los encuentros multitudinarios de personas llegadas de distintos países. Todo lo contrario a lo que las autoridades sanitarias recomiendan para tratar de frenar los contagios y la expansión del coronavirus. Las aglomeraciones y la pandemia son incompatibles, y lo prioritario debe seguir siendo preservar la salud. La suspensión de los Sanfermines por segundo año consecutivo conlleva un mazazo para el entorno de la fiesta, para entidades como la Casa Misericordia, que ayer mismo hablaba de la dificultad de poder organizar corridas de toros este verano, y los sectores del comercio, la hostelería y el turismo, que están sufriendo especialmente los rigores a los que obligan las restricciones. El alcalde anunció que gran parte del presupuesto que estaba destinado a las fiestas de San Fermín será empleado para desarrollar una ambiciosa propuesta de ocio seguro con actividades culturales, entre junio y septiembre, que ayuden a la economía local en los sectores especialmente castigados por la crisis. Es importante que desde las instituciones se busquen fórmulas alternativas que ayuden a paliar, al menos en parte, las pérdidas económicas que se van a generar y que se suman ya a los muchos meses de pandemia que están lastrando la economía de muchos negocios. Y para que todo ello sea posible es necesario que la situación epidémica vaya mejorando, y que la vacunación, el antídoto más seguro contra la covid, nos acerque a las cifras de inmunización esperadas. A esa esperanza queda aferrarse. Mientras, los Sanfermines, su espíritu y las ganas de fiesta tendrán que esperar.