"Ajustes severos en el sector bancario"
Es de esperar que los ERE que se están produciendo en las entidades financieras no se extiendan a otras empresas que se resienten por la covid

Actualizado el 23/04/2021 a las 06:00
La transformación del negocio bancario -obligada por la persistencia de bajos tipos de interés, la digitalización de las relaciones con sus usuarios, la competencia de las tecnológicas y la aparición de otras vías de financiación- puede suponer la salida de hasta 20.000 empleados en España entre el año pasado y éste, a través de ERE y de planes individualizados, en un momento extremadamente delicado de la economía a causa de la pandemia. El propósito de CaixaBank de prescindir de 8.291 puestos de trabajo y de cerrar 1.534 oficinas, como consecuencia de la fusión con Bankia, no solo es el ajuste de mayor magnitud. Fija una pauta que puede resultar ineludible para la resultante de la confluencia entre Unicaja y Liberbank, y en general para el resto de las entidades bancarias. El anuncio del BBVA, de que formalizará un ERE para 3.798 trabajadores, suprimiendo 530 sucursales, confirma una tendencia que no podrán eludir las firmas restantes. Ello después de que en marzo el Banco Santander pusiera en marcha la salida paulatina de 3.572 empleados. Una vez anunciados los ajustes de empleo, resulta difícil que la negociación con la parte laboral pueda atenuar sus efectos finales de manera apreciable en compañías que se deben a su cotización bursátil. El caso de CaixaBank es especialmente significativo, dado que el 16% de su propiedad corresponde al Estado vía Bankia. Acciones que el Gobierno deberá vender en 2023 como máximo. Los mensajes críticos y de preocupación que en los últimos días han dirigido las vicepresidentas y ministras de Economía y de Trabajo, Nadia Calviño y Yolanda Díaz, y el titular de Seguridad Social, José Luis Escrivá, no pasan de ser tomas de distancia políticas respecto a las decisiones del banco. No parece que la llamada del Gobierno a que el momento que atraviesa el país precisa del mantenimiento del empleo vaya a ser atendido, ni que el Ejecutivo de Sánchez se esmere para lograrlo. Como resulta tardío solicitar ahora al Banco de España medidas de contención sobre las remuneraciones y los bonus acordados por los respectivos consejos de administración para los cuadros directivos de la banca.