"¿Seremos capaces de aprovechar la fiebre desatada por la energía verde para volver a ser líderes?"

El reto del Gobierno foral en esta avalancha de proyectos eólicos y solares es acertar con el puzzle de intereses en juego

thumb

User Admin

Actualizado el 21/03/2021 a las 21:32

Navarra vive la misma fiebre que se registra en toda España desde hace muchos meses. La fiebre por la energía verde. Una carrera desatada que se parece por momentos a la que se produjo en California en el siglo XIX con el oro, donde el primero que llegaba tenía ventaja para quedarse con la tierra y sacar el metal. Hoy hablamos del viento y el sol. Tras muchos años de parón, hay docenas y docenas de proyectos para construir parques eólicos y solares en todos los rincones de Navarra que están sobre la mesa del Gobierno foral. Y se van conociendo al detalle con cuentagotas.

LAS RAZONES DEL FUROR INVERSOR VERDE

Este ímpetu inversor tiene varias claves. El origen está claro, la Unión Europea se ha propuesto un ambicioso plan para dejar de emitir CO2 y combatir el cambio climático, el Pacto Verde Europeo, que prevé una Europa climáticamente neutra en 2050. Eso, entre otras acciones, incluye crecer de forma acelerada en la generación de energías renovables no contaminantes en toda Europa.


Así, al menos el 32% de la energía total consumida en la UE debe provenir de fuentes renovables en 2030. En España está previsto duplicar para esa fecha la producción eólica y cuadriplicar la fotovoltaica.


Todo este giro económico impacta en las empresas que apuestan por hacerse más sostenibles en primer lugar porque emitir CO2 va a resultar muy caro de pagar, no nos engañemos. Y también en el mundo financiero, que sabe que esta es una tendencia de futuro ya que los inversores apuestan por la sostenibilidad. Ahí están las salidas a bolsa previstas, con Acciona Energía y OPDE como avanzadilla de empresas navarras dispuestas a aprovechar la oportunidad. A ello se suma que los avances tecnológicos hacen cada vez más rentables las renovables y que la UE pone parte de los fondos europeos de recuperación al servicio de este objetivo.

 

LA AVALANCHA DE PETICIONES Y EL RETO DEL GOBIERNO FORAL

Con todo este viento a favor del nuevo boom de la energía verde (burbuja dicen otros) nos encontramos en estos momentos. Por si faltara algo, Navarra como comunidad se ha puesto unos objetivos mucho más ambiciosos. Llegar al 50% de renovables en 2030, cuando ahora estamos en el 21,5%.


Así que encajan como un guante la necesidad del Gobierno y el afán inversor desatado al otro lado. Lo que tenemos hoy es una auténtica avalancha de peticiones en tramitación. Los promueven empresas consolidadas, energéticas, fondos de inversión, nuevas compañías nacidas al calor de este boom financiero, etc... Muchos actores y de muy distinto pelaje donde a veces cuesta distinguir la consistencia de quién está detrás de los proyectos, lo que genera confusión. Y suena a gran competición por no perder parte del pastel. Se presentan docenas de proyectos sabiendo que muchos se van a quedar por el camino.


Mientras, al conocerse poco a poco, van provocando además debate y polémica local teñidas de razones medioambientales. Algunas muy comprensibles y otras muy inducidas. Los de siempre además en esta tierra, aprovechan y se oponen a todo. Pero está claro que además de favorecer el autoconsumo, la eficiencia y el ahorro energético, habrá que hacer parques eólicos y solares para cumplir los objetivos. No queda otra. En este panorama, el reto del Gobierno foral es acertar en el puzzle de intereses cruzados en juego.

LA SIGUIENTE FIEBRE, EL HIDRÓGENO VERDE

Más allá en el horizonte se asoma la siguiente fiebre que está por venir, la del hidrógeno verde, del que empezamos a oír hablar mucho, pero que todavía está muy verde. Se trata de hidrógeno producido descomponiendo agua usando electricidad de fuentes renovables (de ahí lo de verde del apellido) y en el futuro se busca que sea un sustituto del gas natural como combustible en la industria.

Todas las grandes energéticas corren para no quedarse atrás en esta carrera a nivel europeo y nacional. Navarra tiene ya su proyecto liderado por AIN y CENER que busca crear una instalación en la Ciudad Agroalimentaria de Tudela con una inversión de casi 70 millones. En cualquier caso se trata de una tecnología con un desarrollo incipiente que va a costar mucho dinero al contribuyente, seguro, igual que las primas de las renovables en su inicio.

NAVARRA, LIDERAZGO Y RENOVABLES

Y todo en la Comunidad foral, un territorio de alto voltaje energético. Navarra lideró en España la primera revolución verde, la eólica, en los años noventa del siglo XX de la mano de la empresa semipública EHN que dirigió Esteban Morrás, hoy convertido en un empresario centrado en el desarrollo de la inteligencia artificial (Das Nano). Una potente industria de las renovables con miles de empleos (Acciona, Siemens-Gamesa, Nordex, Ingeteam, etc..) es la herencia de la que disfrutamos hoy gracias a aquellos pioneros. ¿Seremos capaces de aprovechar esta revolución para volver a ser líderes?

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora