"Navarra roza los 43.000 desempleados, algo que no ocurría desde la pasada crisis"
Los datos del paro dan cuenta de una situación muy preocupante que difícilmente podrá mejorar antes de que la inmunización de millones de españoles y millones de europeos propicie la libre movilidad

Actualizado el 03/03/2021 a las 06:00
El paro registrado en el conjunto del país superó la barrera de los cuatro millones de personas en febrero, el nivel más alto desde la primavera de 2016. Los ERTE acogen ya a 900.000 trabajadores, y los salarios han experimentado su mayor caída en cincuenta años. Este mes de febrero ha dejado el triste dato además de que Navarra, con un alza del paro del 3%, ha ostentado la mayor subida de toda España. La Comunidad foral roza los 43.000 parados, algo que no ocurría desde la pasada crisis. Los datos dan cuenta de una situación muy preocupante que difícilmente podrá mejorar antes de que la inmunización de millones de españoles y millones de europeos propicie la libre movilidad en nuestro país y en la UE. Porque aunque el incremento del desempleo se concentre en los servicios y en las comunidades que más turismo atraen, sus efectos sobre el conjunto del tejido productivo y el propio sistema financiero dificultan la viabilidad de numerosas empresas. Los seis meses que, siendo optimistas, faltarían para la vacunación del 70% de la población se presentan como un período que puede mostrarse implacable para demasiados empleos. Habida cuenta, además, de que hasta después del verano no comenzarán a percibirse las primeras transferencias del fondo europeo. La vicepresidenta Calviño llevaba razón al advertir de que cambiando un artículo del Estatuto de los Trabajadores no se crea empleo. La recuperación respecto a la crisis de 2008 reprodujo prácticamente el modelo de crecimiento anterior a las dos recesiones consecutivas. Esta vez España podrá contar con el impulso de la Unión para aspirar a una economía más competitiva y menos dependiente de los sectores tradicionales. Siempre que la primavera no malogre el verano y se empeore el punto de partida. El hecho de que Sánchez se viera obligado a anunciar un paquete de 11.000 millones en ayudas inmediatas a la hostelería y el comercio, sin que el Gobierno esté en condiciones de precisar aún cuál será su modalidad y cuándo podrían solicitarse, refleja tanto el grado de impotencia de las administraciones públicas como su inclinación a saltarse las dificultades del momento a la espera de la vacunación y las ayudas europeas.