"Hay unos cuantos cantamañanas empeñados en que las cosas vayan a peor"

Actualizado el 29/12/2020 a las 12:43
El ministro Illa dice que estamos “en el principio del fin” y que la pandemia acabará “a finales de verano”. Mejor que no vaya de agorero, porque sus vaticinios en el pasado delatan su escasa visión de futuro. Y es que además, hay unos cuantos irresponsables, por no llamarles tarambanas, empeñados en que las cosas vayan a peor. No se entiende que 17 jóvenes organicen un botellón en Zuasti cuando el mundo entero lucha por cortar la hemorragia que está siendo esta pandemia; o que no se sabe cuántos jóvenes celebren en la ermita de Guirguillano una fiesta-rave; o que 46 personas se junten en un local de Pamplona para comer, beber y oír música en una celebración religiosa; o peor todavía, que dos centenares de inconscientes se reunieran en la terraza de un bar de Zizur y se enfrentasen a la policía lanzando vasos y botellas. Y no es la primera vez. Son reincidentes. Así que mejor el ministro Illa no lance las campanas al vuelo, mientras estos cantamañanas sigan por ahí, poniendo en riesgo la salud de todos.