Huevos con jamón y 6 de julio

Actualizado el 06/07/2020 a las 08:42
Dos huevos con jamón y amigos es una combinación peligrosa si el almuerzo está convocado en grupo y en un bar para una mañana de 6 de julio de postpandemia. Mientras moja la yema y paladea las magras tras el segundo vino está a nada de terminar cantando ‘no te vayas de Navarra’. Y eso, tan de buen rollo en otras circunstancias, es hoy una práctica de riesgo. No hablo de colesterol sino de la suma de vino, huevos y canto; un triunvirato declarado enemigo de la distancia y las mascarillas. Un bar abarrotado entonando “era un siete de julio cuando la ví” es un camino de rosas para el virus. No pretendo que los huevos se le indigesten. Pero no está de más recordar que hay cientos de sanitarios exhaustos. Que el bicho se ha cobrado 528 vidas en Navarra, 28.000 en toda España, y que todavía rebrota en reuniones sociales como la que planea. Entiendo la seducción de dos huevos fritos con jamón bien regados y en compañía pero no asumo el trance de tirar por la borda tanto esfuerzo: semanas de confinamiento, enfermos, fallecidos, la economía vapuleada y el futuro convertido en un lugar más incierto que nunca. Este año no hay nada que celebrar. Al menos en forma de aglomeración colectiva. Disfrute en privado, en el campo, en la playa, en el monte o póngase en el ‘cd’ del coche el vals de Astráin y tararee hasta quedar exhausto. Hágalo en casa, cuelgue un San Fermín en el cuarto de estar y con el periódico en mano pídale al santo que le guíe por la inquietud que a todos nos sobrevuela. Pero en privado. Corra el encierro con sus niños por el pasillo. Evite la multitud. No olvide que este año el más bajito de la cuadrilla es el virus del covid-19. Un tipo de tamaño insignificante al que le chifla el jaleo de la multitud. En el grupo se viene arriba. Puede transformarse en una mala bestia infectiva. Entienda que no celebramos nada. ¡Hágalo por los que se quedaron en el camino y por quienes queremos seguir en él. Esto va en serio. ¡Lo que daría el coronavirus por un 6 de julio de chupinazo, mucho roce y multitudes!