Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

OPINIÓN

El mundo con el coronavirus visto a los 82 años

Avatar del undefined Manuel Torres05/11/2020
Cuando tenía 50 años leí una biografía de Ramón y Cajal titulada “El mundo visto a los 80 años”. La lectura de la biografía de un sabio y premio Nobel de Medicina me permitió desarrollar la imaginación y la intuición para anticipar y afrontar los acontecimientos y verlos venir con naturalidad y serenidad.
Ha sido necesario sufrir el desastre humano y económico provocado por la pandemia para darnos cuenta de que el valor de los daños económicos podría llegar a ser infinitamente superior a los costes de la recuperación del equilibrio perdido de los ciclos del carbono y del agua en la Tierra.
La pérdida del equilibrio de los ciclos del carbono y del agua constituye la causa principal del cambio climático, y es a su vez causa de catástrofes naturales y, posiblemente, de enfermedades como el coronavirus. Esta es una realidad de nuestros días. Es una enfermedad que asola y destruye nuestro planeta y debemos combatirla si queremos que las generaciones venideras, o incluso la nuestra, sigan teniendo un lugar donde vivir.
Cuando reconozcamos y aceptemos colectivamente que el gran enemigo común de la humanidad es el cambio climático y sus graves efectos el mundo se transformará y será mucho más humano y solidario. El colectivo de sanitarios, ante la tragedia humana provocada por el coronavirus, nos ha dado una lección magistral de profesionalidad, humanismo y solidaridad, que la sociedad reconoce y aplaude.
Esta inédita e inesperada crisis económica, que será severa y prolongada, ha sorprendido a España con un excesivo endeudamiento público. Esta circunstancia agravará la situación de nuestro país en un escenario en el que se reducirán los ingresos y aumentarán las necesidades financieras para sufragar el paro, apoyar a empresas estratégicas evitando su quiebra y a muchas empresas, tecnológicas y estratégicas, que necesitarán retener el talento, manteniendo al menos el 50% de su plantilla, con el objetivo de que renazcan, con más vigor, después de la crisis.
Hay expertos financieros que pronostican que España, inevitablemente, tendrá que ser rescatada en condiciones más duras que las que se le impusieron a Grecia en el 2008. Nuestros dirigentes políticos deberán actuar con mucha prudencia, conocedores de la alarma social que provocarán las condiciones de un posible rescate -en condiciones excesivamente duras- y de que la superación de la crisis podría requerir seis o siete años. Los agitadores radicales de la calle están esperando impacientes las órdenes de sus adoctrinadores para iniciar el conflicto social exigiendo lo imposible.
En esta delicada situación, emplazo a economistas, empresarios, periodistas, sociólogos, psicólogos y líderes de las organizaciones sindicales moderadas a que inicien una campaña de concienciación dirigida a la sociedad. El mundo ha cambiado con la pandemia del coronavirus. Los discursos de hace sólo tres meses ya no sirven.
El problema es de todos y lo tenemos que resolver entre todos; si se genera odio, todos saldremos destrozados. La izquierda radical española, en pleno siglo XXI, se sigue nutriendo de la doctrina leninista, que ya no tiene futuro porque se basa en la lucha de clases y el fomento de la confrontación como arma política.
Yo, que no soy comunista, recomiendo leer la biografía del gran Deng Xiaoping, sucesor de Mao Tse Tung, artífice del milagro económico chino. China es hoy la segunda potencia económica mundial, y en este país ya hay más ricos que en Europa. Según Forbes, que elabora anualmente una lista de multimillonarios, los diez primeros de la relación con nacionalidad china suman un montante de 246.000 millones de euros, mientras que los diez primeros españoles totalizan 88.800 M€.
El milagro económico chino se fundamenta en dos frases de Deng Xiaoping: “Un país y dos sistemas”. Se refiere a una simbiosis, lo mejor del comunismo y lo mejor del capitalismo. Una simbiosis antagónica para muchos: dos sistemas que se repelen. Ese es el misterio de los grandes hombres como Deng Xiaoping, que consiguen lo que al principio parecía imposible: “No importa que el gato sea blanco o negro; mientras cace ratones es un buen gato”
Ren Zhengfei, fundador de la multinacional privada china Huawei, se caracteriza por ser “un gato buen cazador de ratones” y generar riqueza en beneficio de los ciudadanos chinos. El régimen comunista chino ha hecho de él un gran capitalista, muy rico, admirado por los chinos.
Jack Mao Ma, fundador de la multinacional Alibaba Group, es otro “gran cazador de ratones” y gran generador de riqueza. El régimen comunista chino también ha hecho de él un gran capitalista, muy rico, como a varios otros millones de chinos, que superan en número a los ricos de Europa.
España, para hacer frente a la crisis económica provocada por la pandemia, necesita también a sus generadores de riqueza, más que nunca. Son una especie a proteger por ser generadores de economía y empleo; “gatos buenos cazadores de ratones”, como diría Deng Xiaoping.
Estoy absolutamente convencido de que, en un tiempo no muy lejano, todas las potencias mundiales, económicas y militares, aportarán todas sus capacidades a la lucha contra el cambio climático, como el único enemigo común de la especie humana.
A punto de cumplir los 82 años, y tras haber superado el coronavirus, mi gran preocupación como empresario es la situación de crisis que afecta de manera muy adversa al sector aeronáutico, agravada por la negativa de España a conceder licencias de exportación a China para nuestros productos considerados de doble uso, civil y militar. Esta situación determina que nos encontremos en una coyuntura ciertamente difícil en tanto en cuanto nuestra capacidad de venta sólo da cobertura al 50% de la actividad necesaria para la supervivencia de la plantilla actual.
Por ello, hemos puesto en marcha un plan estratégico para transferir nuestras tecnologías del sector aeronáutico a la lucha contra el cambio climático, probablemente con alianzas con otras empresas, con proyectos de I+D a desarrollar en nuestras plantas de Pamplona y Murcia.
En mi concepto empresarial, la empresa la formamos todos, empresario y empleados, proveedores y resto de stakeholders. De ahí la importancia de la cohesión de todos en momentos de tanta incertidumbre. Todos formamos parte de la unidad de contribuyentes. En nuestro caso, en los últimos cinco años hemos aportado, a través de nuestras contribuciones fiscales y sociales, una media de 26 millones de euros cada año. Por esta razón nos consideramos buenos “gatos cazadores de ratones”, una especie a proteger en los tiempos difíciles que nos esperan.
Por último, una reflexión a compartir con todos: la necesidad de colaborar con nuestros gobernantes, elegidos democráticamente, entendiendo las duras decisiones que tendrán que tomar y recordando que el problema es de todos y lo tendremos que resolver entre todos.

Manuel Torres es presidente del grupo industrial MTorres
volver arriba

Activar Notificaciones

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora