Los nuevos desafíos del sistema de salud de Navarra
Este parón ocasionará un importante crecimiento de las listas de espera, muy sensibles al gasto, por lo que si se quieren reducir el gasto tendrá que aumentar

Actualizado el 10/05/2020 a las 06:00
La pandemia de covid-19 trae consigo nuevos e importantes desafíos para nuestro sistema de salud. Son consecuencias de la pandemia la necesidad de mantener el dispositivo asistencial para atender con eficacia nuevos brotes epidémicos, el previsible crecimiento de las listas de espera y las dificultades económicas y presupuestarias entre otras. Todo ello conduce a la necesidad de transformar el sistema de salud de Navarra.
La primera consecuencia de la pandemia es que ahora presentamos un doble perfil epidemiológico. Las enfermedades crónicas continuarán siendo las causas más frecuentes de mortalidad, pero además aumentarán la morbilidad y mortalidad por enfermedades infecciosas (covid-19). Este doble perfil epidemiológico se mantendrá por lo menos hasta que se disponga de una vacuna con la suficiente efectividad para el covid-19 y se alcance la suficiente cobertura. Ello obliga a que el sistema de salud se prepare para atender nuevos brotes y esa preparación tiene un elevado coste de disponibilidad. Los costes de disponibilidad son habituales para los servicios públicos de salud, que siempre deben disponer de recursos para atender de forma adecuada a todos y atender emergencias, aunque al final esos recursos no sean necesarios. Los costes de disponibilidad relacionados con el covid-19 tendrán una importante repercusión presupuestaria.
La necesidad de emplear todos los recursos disponibles para atender a los enfermos de covid-19, ha obligado a suspender toda la actividad asistencial excepto los casos urgentes. Este parón ocasionará un importante crecimiento de las listas de espera. Como las listas de espera son muy sensibles al gasto, si se quieren reducir o contener este tendrá que aumentar. Por otra parte, la red de atención primaria, que ya se encontraba en situación de debilidad, precisa reforzarse tanto para detectar y atender nuevos brotes, como para prestar la debida asistencia a todos los pacientes crónicos cuyo control ha sido forzosamente menor durante los últimos meses. Además de todo lo anterior también se tendrá que fortalecer la asistencia sanitaria en las residencias de ancianos. Todas estas nuevas necesidades también aumentan el gasto.
No cabe duda de que la pandemia ha ocasionado un enorme quebranto al presupuesto del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea de este año, aunque todavía no conozcamos su importe. Esta tensión presupuestaria se verá agravada porque la disminución de ingresos resultado de la recesión económica dificultará el incremento del presupuesto de Salud, que tendrá que competir con otras prioridades, como las medidas de apoyo para atenuar la recesión. En resumen, el sistema de salud necesita mantener y mejorar los recursos necesarios para prevenir y atender nuevos brotes epidémicos, y a los pacientes que esperan como consecuencia de la suspensión de la actividad no urgente. Todo ello supone un mayor gasto, no previsto, en un contexto de recesión económica, que aconseja una mayor austeridad en la estructura de consejerías y altos cargos, cuyo coste es más que millonario.
El sistema de salud debe responder a esta crisis evitando repetir de forma acrítica la organización y respuesta habituales a las situaciones de reducción del presupuesto o del incremento de demanda. Si el perfil epidemiológico cambia, si se detectan nuevas necesidades, si la situación presupuestaria es más que difícil, es imprescindible la innovación. Innovación para organizarse de otra manera, innovación para fortalecer los servicios de salud pública con potentes sistemas de información integrados con los de asistencia sanitaria, innovación para reforzar la red de atención primaria, innovación para alcanzar la máxima eficiencia en la red de hospitales e innovación para aprovechar las indudables oportunidades que ofrecen las tecnologías de la información y comunicación. También es imprescindible la investigación que permita alcanzar la máxima efectividad en la asistencia no solo del covid-19, sino de todas las enfermedades habituales. Para poder innovar y para investigar es indispensable el compromiso de los profesionales que solo se conseguirá si son parte de la toma de decisiones.
Todo ello reclama un esfuerzo de transformación de nuestro sistema de salud, que emplee todos sus recursos en la búsqueda de la máxima eficiencia y de la máxima efectividad. Exige una red de excelencia formada por atención primaria, salud pública, hospitales del Servicio Navarro de Salud y los tres hospitales privados de Navarra; las universidades y los centros de investigación. Esa red de excelencia debe incluir también a la industria farmacéutica, la de otras tecnologías sanitarias, la de tecnologías de la información y comunicación, y otras empresas del sector creando un auténtico cluster de salud. Es imprescindible el esfuerzo y la colaboración de todos para no solo ser capaces de hacer frente a una situación tan desfavorable, sino también para generar riqueza y puestos de trabajo tanto en el sector de salud como también en el de la industria de nuestra comunidad.
Javier Carnicero Giménez de Azcárate. Ex director del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea (entonces Servicio Regional de Salud).