¿En qué se ocupa iglesias?

Actualizado el 17/02/2020 a las 06:00
Cumplido ya el primer mes efectivo del nuevo Gobierno se aprecian ya líneas de acción, unas más discutibles que otras, y un cierto desbarajuste. Por ejemplo ¿qué pintaba en una negociación agraria el vicepresidente del Gobierno don Pablo Iglesias, junto a la ministra ‘podemita’ de Trabajo Yolanda Díaz y con la significativa ausencia del titular de Agricultura, Luis Planas? O ¿qué hacía el ministro de Fomento actuando como un diplomático o, mejor, como un agente del ‘nuevo’, o no tanto, CNI?
Por poner apenas dos ejemplos, digo, que sin duda encontraremos muchos más, derivados de un organigrama, el hecho por Pedro Sánchez, destinado más a satisfacer clientelismos que necesidades reales en la mesa del Consejo de Ministros. Y así salen algunas cosas, como la negociación agraria. Y es que me parece que la principal anomalía detectada este mes, junto a la cesión de un excesivo número de funciones al jefe de Gabinete Iván Redondo, es el abanico de competencias, demasiado genérico, del vicepresidente Pablo Iglesias. Cuya línea de moderación, quién sabe si meramente coyuntural, creo, no obstante, que hay que valorar.
Lo que ocurre es que Iglesias no está ahí para controlar a los ministros de Podemos, como Yolanda Díaz. Ni para buscarse trabajos iluminados por focos atractivos, como convertirse en el adalid de las necesidades de los discapacitados. Ni, seguramente, para integrarse, aunque comprendo que eso es más discutible, en esa extraña ‘mesa negociadora’ con el Govern catalán. Y menos, claro está, para inmiscuirse en política exterior, a cuenta del desgraciado ‘caso venezolano’, o el boliviano, o... El problema es que no sabemos bien en qué área de actuación se centrará el siempre inquieto Pablo Iglesias, reconvertido como parece que está en este cuarto de hora, podría jugar un papel en muchos aspectos. Pero no así, como perejil en todas las salsas, ni poniendo velas en todos los entierros, básicamente porque me parece que se aburre en su papel algo líquido.