Sacan los colores a los Presupuestos

Actualizado el 11/03/2020 a las 09:59
El presidente Pedro Sánchez le ha cogido gusto a la política internacional, como demuestran sus últimos viajes (Marruecos, Cuba) y su batalla para salvar el escollo de Gibraltar en el acuerdo sobre el Brexit en la Unión Europea. Pero, en un aspecto crucial, la de la confianza en su política económica, los organismos internacionales no le han dado ninguna buena noticia esta pasada semana. Al contrario, han sembrado de dudas la fiabilidad de las grandes cifras del Presupuesto para 2019 que el Ejecutivo exhibe como máximo trofeo político ante sus socios comunitarios. Un documento que ha quedado devaluado en lo político ante el paso atrás que ha dado Podemos en su apoyo al Gobierno al considerar la Legislatura por prácticamente agotada. Pero también en lo técnico tras las críticas exhibidas por la Comisión Europea, e incluso por el FMI y la OCDE en sus análisis. Especialmente dura ha sido la Comisión al observar “riesgos de incumplimiento” claros del plan presupuestario y alertar de los desvíos que pueden producirse tanto en el déficit de España como en su deuda. Y es que los servicios técnicos de la Comisión no se creen ni las previsiones de ingresos que presenta Sánchez (las ve hinchadas, especialmente en los nuevos impuestos previstos) ni en los gastos (que también piensa que van a ser superiores a los previstos). Un varapalo especialmente duro para la ministra Calviño viniendo de Bruselas, el terreno en el que ella misma se ha movido hasta ser nombrada ministra. También la OCDE ha tenido una parte de lectura crítica recordando al Gobierno que su prioridad debiera ser reducir la deuda pública e impulsar medidas que mejoren la productividad de la economía española. Y el Fondo Monetario Internacional (FMI), también esta semana, ha rebajado sus previsiones sobre España (prevé un crecimiento del 2,5% este año, dos décimas menos que hace un mes) y teme que se incumpla también el objetivo de déficit. Las lecturas, matices al margen, van todas en la misma dirección. El optimismo de Sánchez en las cifras del Presupuesto no casan con la realidad. Un bofetón político en toda regla.