Guía para el buen exilio

Actualizado el 11/11/2017 a las 20:55
A mí no me gusta Bruselas; ¡ea!, ya está dicho; para tonos grises, me quedo aquí, en mi Mordor de toda la vida. Más vale que avise: si un día me exilio -y conste que me entran ganas cada año, cuando toca la declaración de Hacienda-, no me busque...