Críticos de videojuegos bajo presión

thumb

User Admin

Actualizado el 17/03/2017 a las 10:37

Metacritic es un indexador de contenidos que reúne las críticas de medios prestigiosos internacionales, asignándoles un valor concreto siguiendo un algoritmo secreto. A lo largo de los años se ha convertido en el termómetro autorizado para averiguar la recepción crítica de un título concreto. Aunque cubre películas, series de televisión y música, destaca sobre todo en el mundo de los videojuegos. Todas las editoras y estudios desarrolladores del mundo vigilan ese valor numérico con nerviosismo abrumador. Incluso hoy en día, cuando las campañas de marketing superan las varias decenas de millones de dólares con facilidad, la recepción crítica puede catapultar o enterrar un videojuego. No todos los juegos buenos se convierten en un éxito de ventas, pero realmente muy pocos juegos deficientes llegan a hacerlo alguna vez. Metacritic se ha convertido en un indicador tan importante que incluso las editoras condicionan la recepción de bonus a los estudios a la capacidad que tienen de obtener una nota estipulada.

Cuando salió a la venta The Legend of Zelda: Breath of the Wild, hace dos semanas, consiguió una nota ponderada de 98 sobre 100, lo que le ponía directamente debajo del que es por muchos considerado el mejor juego de la historia, The Legend of Zelda: Ocarina of Time, que en 1998 consiguió hacerse con un 99 sobre 100. Aquel título fue reverenciado en su día y continúa manteniendo la leyenda por su decisiva influencia en la gran mayoría de juegos que vinieron a continuación. Simple y llanamente marcó el camino a seguir para los juegos en espacios tridimensionales y con estructuras de mundo abierto. Consiguió atajar de un plumazo todos los problemas que habían plagado al naciente desarrollo en tres dimensiones, y las soluciones que propuso todavía se siguen implementando hoy, casi veinte años después.

¿Merece estar Breath of the Wild tan cerca de su legendario antecesor? ¿Es en verdad uno de los mejores juegos de la historia? En mi opinión personal, y después de pasar dos semanas con él, no, ni mucho menos. Es un buen juego, pero también resulta evidente que las condiciones de cómo se han escrito la mayoría de los análisis le han favorecido de una forma u otra. Para empezar, Nintendo no facilitó a la prensa copias del juego y sistemas de la nueva consola hasta apenas una semana antes de su salida, por lo que la gran mayoría de críticos han tenido que desarrollar su trabajo bajo presión. Segundo, el hardware tan particular de Switch ha hecho que se pasen por alto cosas que a otros juegos se les tiene siempre en cuenta, como sus gráficos desfasados o su pobre rendimiento en ocasiones. Sin embargo es innegable que el juego ha sido un gran éxito comercial, que todo el mundo lo está jugando y que la sensación de entusiasmo es generalizada, también entre el gran público.

Lo que llama la atención es que de forma reciente ha aparecido un pequeño grupo de críticas menos superlativas, de redactores que no recibieron una copia anticipada, y que han sacado a relucir problemas evidentes que la gran mayoría decidió en su día pasar por alto. Estas pocas críticas han hecho que la nota ponderada baje de 98 a 97. Un cambio insustancial para la gran mayoría, pero una afrenta a lo más sagrado para los seguidores más fanáticos. Cuando alguien pone una nota baja, o que se sale de la media, se le acusa de hacerlo para atraer tráfico a una web determinada, y la respuesta habitual es inundar la sección de comentarios de la web con fuertes expresiones de disconformidad. Así ha sucedido aquí, pero en un caso particular, el de Jim Sterling, que calificó con un 7 sobre 10 al juego, las cosas han ido más allá, coordinándose un ataque DDoS para tumbar la web directamente.

Los videojuegos levantan pasiones, y son capaces de sacar lo mejor y lo peor de las personas. El 99% de los seguidores de Zelda están disfrutando en estos momentos de lo que consideran que es uno de los mejores juegos que han jugado en sus vidas. Pero siempre hay una parte que lleva las cosas demasiado lejos, que no comprende el valor de una opinión diferente, y que ensombrece todo el medio con sus acciones cuestionables. Es indudable que Metacritic se ha convertido en un objeto con mucho poder, pero los críticos no pueden verse arrastrados por consideraciones externas al propio juego que añadan más presión a su veredicto. Durante muchos años las empresas del sector han llevado a cabo prácticas mafiosas para intentar controlar los artículos de la crítica especializada, pero en este mundo en el que vivimos, donde existen individuos que llegan a identificarse con productos o marcas de una forma tan radical, ya no tienen que ensuciarse las manos. Una legión de fanáticos está dispuesta a hacerles el trabajo sucio.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora