Vivienda

De joyas familiares a oportunidad inmobiliaria: los pazos gallegos conquistan el mercado

Las inmobiliarias especializadas en este tipo de propiedades confirman que hay un renovado interés y una oferta mucho más amplia que hace décadas, impulsada por los enormes costes de mantenimiento para su propietario, sucesivas herencias o incluso que se ha perdido el miedo a "exponerlas" en el mercado.

El pazo da Mota (Pontevedra) del siglo XVII sale a la venta por 1,2 millones
AmpliarAmpliar
El pazo da Mota (Pontevedra) del siglo XVII sale a la venta por 1,2 millonesIDEALISTA
El pazo da Mota (Pontevedra) del siglo XVII sale a la venta por 1,2 millones

CerrarCerrar

Agencia Efe

Publicado el 16/10/2026 a las 09:06

Si tiene capilla, palomar y ciprés, pazo es, dice el refrán. Y es lo que buscan cada vez más compradores interesados en este tipo de propiedades, atraídos por la arquitectura tradicional gallega en piedra, siglos de historia y legado familiar y sus posibilidades como residencia o proyecto empresarial.

El Catálogo de Patrimonio Cultural de Galicia incluye más de 900 pazos, según los datos consultados por EFE, y la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias (Fegein) estima que en torno a un tercio de ellos están a la venta.

Las inmobiliarias especializadas en este tipo de propiedades confirman que hay un renovado interés y una oferta mucho más amplia que hace décadas, impulsada por los enormes costes de mantenimiento para su propietario, sucesivas herencias o incluso que se ha perdido el miedo a "exponerlas" en el mercado.

"Antes no querían que nadie supiera por qué vendían ese bien familiar. El pazo lleva una historia, tiene un escudo, una familia. ¿Y cómo es que venden el pazo? Estaba mal visto", cuenta a EFE la responsable de Aldeas Abandonadas, Elvira Fafián.

PAZO RURAL O DE LUJO

Esta inmobiliaria, que tiene entre 30 y 40 pazos a la venta, confirma que el mercado "se está moviendo", especialmente en lo que denomina "pazo rural": propiedades localizadas en el interior, con varias edificaciones y un precio más asequible, de entre 200.000 y 400.000 euros.

Despiertan el interés de familias que buscan vivir en el rural o personas que quieren emprender un proyecto empresarial, y en muchos casos son extranjeros atraídos por una edificación con historia y construida en piedra que no encuentran en su país.

En el otro lado están los pazos "de lujo", que pueden alcanzar varios millones de euros, algunos ya rehabilitados e incluso con un negocio en marcha, como ocurre con algunos hoteles boutique o establecimientos destinados a la celebración de eventos como bodas.

Muchos están en el rural pero los hay incluso en entornos urbanos. Es el caso del Pazo da Parda, en Pontevedra, una construcción del siglo XVII con más de 1.100 metros cuadrados construidos y casi 15.000 de finca que incluye capilla, un hórreo apoyado en 12 pilares y un jardín en forma de laberinto.

"Lleva más de cuatro siglos de historia siendo de la misma familia", explica a EFE Susana Adkinson, encargada del departamento de Marketing del Grupo Country Homes, sentada en los jardines de este pazo, uno de los que incluyen en su catálogo.

La gran mayoría de compradores de pazos de este grupo, especializado en propiedades rurales de alto nivel, son internacionales, en torno al 85 %, según Adkinson, que coincide en el interés que despierta la arquitectura gallega en ellos pero también la historia detrás de cada finca.

"El 90 % de los casos contratan historiadores que les cuenten lo que ha pasado en esta propiedad, si es que no está ya hecho ese trabajo", asegura.

Country Homes tiene en su catálogo otras joyas como un pazo del siglo XVI en Cospeito (Lugo) ya restaurado por 3,5 millones de euros y otro pazo histórico en Outeiro de Rei (Lugo) con 81 hectáreas de terreno, a las que se suman propiedades más asequibles.

HASTA LAS INMOBILIARIAS NO ESPECIALIZADAS VENDEN PAZOS

La fiebre por los pazos está llegando incluso a inmobiliarias que no se especializan específicamente en ese segmento, como señala a EFE el director de Engel & Völkers en A Coruña, Álvaro Rodríguez.

Este año ha vendido dos pazos, algo "muy fuera de lo normal" porque es un producto caro en la reforma y el mantenimiento, dice.

"Al ser rehabilitación y estar protegidos es todo mucho más costoso", recuerda Rodríguez.

En su caso, los interesados en estas propiedades suelen ser extranjeros que ya tienen algún tipo de lazo con Galicia y que piensan en hacer vida allí en el futuro.

La comunidad está ganando popularidad y eso está animando su mercado inmobiliario, incluso en propiedades singulares: "Hay una moda del norte y de que en Galicia se vive bien".

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora