Vivienda
Así es la casa cubo con pista de squash a la venta en la comarca de Pamplona
Es un inmueble diseñado por un renombrado y premiado arquitecto navarro


Publicado el 03/03/2026 a las 05:00
Hay una casa en la comarca de Pamplona que destaca por sus líneas rectas en la construcción exterior pero que esconde varios arcos en su interior. Es un chalé construido en 1976 y que sobre la maqueta el premiado arquitecto Francisco Javier Biurrun Salanueva (COAVN) plantea el volumen como un cubo.


Según cuenta Biurrun a Diario de Navarra, la arquitectura de esta obra responde a su descubrimiento artístico, en 1972, del Minimal Art en su primer viaje a Nueva York y a la influencia en su carrera de la exposición de arte contemporánea Documenta 5 de Kassel. Ese mismo año descubriría también la Minimal Music y Minimal danza de Steve Reich y Laura Dean. Hallazgos todos que llevaron al arquitecto navarro a realizar este proyecto bajo la influencia y las enseñanzas del Minimal.
Esta vivienda de Tajonar y otra en Ibero, realizadas ambas en 1976, fueron publicadas en la revista italiana CONRASPAZIO en un número dedicado a 30 arquitectos españoles. Esa difusión de su obra, cuenta Biurrun, hizo que le seleccionaran, junto a cuatro arquitectos españoles más para participar en la primera Bienal de Arquitectura de Venecia de 1980, que llevó por título La Presencia del Pasado.


Apunta como último detalle el arquitecto navarro que la proximidad de la iglesia del pueblo le obligó a actuar en función de unas coordenadas definidas por la nave principal del templo. Con los años y ya sin la presencia de Francisco Javier Biurrun, se realizaron algunas obras en la casa que desfiguraron la arquitectura inicial.


La casa está levantada sobre una parcela de 996 m2 y cuenta con 360 m2 construidos que se concretan en 300 m2 útiles repartidos en tres plantas. Como ya se habrá notado, una referencia constante al 3 en esta vivienda ubicada en Tajonar, al sureste de la comarca de Pamplona.




En la planta baja, la vivienda cuenta con un amplio espacio diáfano en el que se recogen la cocina y el salón con chimenea. Una secuencia de arcos estructurales no solo articulan el espacio sino que dan carácter y profundidad visual. El suelo de terrazo moteado aporta textura y color al conjunto.


En este nivel se puede encontrar además un aseo, una despensa, el hall y una terraza acristalada con acceso al jardín.
Una escalera blanca de líneas sencillas se integra sin estridencias en el salón y da acceso a la primera planta, a la que se puede acceder también por el exterior. Curiosamente y como cuenta el arquitecto, el acceso a la primera planta de la vivienda y a la última se desarrolló mediante una rampa exterior que rodea todo el edificio y que actualmente se conserva.
Volviendo al interior del primer nivel, aquí se reparten los metros dos habitaciones, con posibilidad de hacer una tercera con terraza, un salón, baño, lavadero y una terraza acristalada parcialmente.




Finalmente, en la segunda planta se ha habilitado un squash con vistas a Pamplona y al Valle de Aranguren a través de una ventanas cuadradas que armonizan con la arquitectura basada en el cubo de la vivienda. En esta planta hay también un vestuario con duchas.


La propiedad cuenta con un jardín que actualmente dispone de asador, mesa y bancos de piedra, aunque puede ser segregable o instalar en él tanto una piscina como una pista deportiva.




La fachada fue tratada con pintura impermeabilizante en 2024 y la vivienda cuenta con calefacción individual. Esta casa busca nueva propietario y actualmente tiene un precio de 399.000 euros tras mostrar una rebaja del 11%.