Vivienda
Tres empresas navarras dan soluciones de construcción industrializada
Aunque todavía de forma tímida, las empresas empiezan a apostar por soluciones industrializadas en diferentes fases de la construcción y como paso previo a la asunción integral de proyectos


Actualizado el 14/11/2023 a las 19:40
El sector de la construcción industrializada empieza a hacerse un hueco en las obras navarras. El porcentaje de viviendas que se construyen en la comunidad con soluciones totalmente industrializadas, más eficaces que las tradicionales que conllevan menores costes y acortan los tiempos de entrega, se limita de momento a un puñado de actuaciones. En toda España, según el Clúster de la Edificación, tan sólo se construye un 1% de viviendas unifamiliares industrializadas (entre 800 y 1.000). Sin embargo, se calcula que llegarán a las 10.000 unidades en 2024 y que representarán el 40% del total el 2030. Lo que avanza con fuerza es la utilización en obra de elementos prefabricados (muros, fachadas, prelosas), que pueden considerarse industrializados aunque, de momento, como explican desde Obras Especiales, se utilicen de manera muy específica, en un proceso concreto, y no dentro de un proyecto totalmente industrializado. Erro y Eugui, como recuerda su gerente, Iñigo Eugui Martínez de Azagra, está construyendo para Nasuvinsa el mayor edificio en madera de Navarra y de forma semi industrializada lo que permite reducir el plazo de construcción un 25% (cuatro meses). En el área de promoción de la empresa, la industrialización se limita por el momento a pequeñas soluciones industrializadas en la sala de calderas que esperan ir extendiendo a los baños aunque de momento lo siguen estudiando.
SOLUCIONES CON SELLO NAVARRO
Doble muro hormigón
1 El sistema de construcción industrializada VN SYSTEM de Viguetas Navarra consiste en muros de carga tipo muro doble sin encofrado ni apuntalamiento. Se completa con vigas pretensadas perimetrales sobre las que se apoya un panel de fachada arquitectónico con la posibilidad de colocar balcones prefabricados. Los muros dobles de las fachadas secundarias llevan un panel de hormigón arquitectónico al exterior con aislamiento incorporado y el interior una tableta del muro doble con cajas de mecanismos eléctricos incorporados y acabado visto para pintar. Aunque todavía no ha realizado ninguna obra en Navarra con su sistema, en unos meses prevén realizar la primera. Ya cuenta con un caso de éxito en España, en concreto en Madrid y de la mano de Aedas Homes. Se trata de una construcción de 184 viviendas en la que ya han finalizado la estructura. Se ha ejecutado en 5 meses y medio lo que supone un ahorro de cuatro meses en los plazos con respecto a la obra en construcción tradicional.
Modular en 3D
2 Nuevo Sistema Modular, situada en el polígono Meseta de Salinas, en Salinas de Pamplona, se dedica a construir edificios mediante módulos industrializados en 3D dentro de sus instalaciones, para luego trasladarlos y ensamblarlos en la parcela de destino. Con este sistema consigue reducir los plazos de ejecución de las obras entre un 60 y un 70%. Tiene 31 empleados directos y 50 indirectos y una facturación que ronda los 10 millones de euros. El 95% de las ventas se sitúan fuera de Navarra, entre España, Francia y Portugal, y el 5% restante en Navarra y su capacidad de construcción son 15.000m2 año. La empresa la puso en marcha Ángel María Goñi en 1995 con el objetivo de dar un valor añadido a la construcción. Desde 2019 es su hijo, Javier Goñi Pellejeros, quien está al frente. En Navarra la empresa ha ejecutado dos proyectos: el Burger King de Ardoi y el Popeyes de Buztintxuri. Se trata de un sistema que, aseguran en la empresa, en otras comunidades como Cataluña y Madrid ya se está utilizando para construir colegios, hospitales y centros de salud. “En 2021 ensamblamos un colegio en Madrid de 1.000m2 en sólo un día. El sistema es bueno y hay que mostrarlo para que la gente vea sus bondades”.
Madera
3 Convertir a la madera en el material perfecto para una construcción industrializada y sostenible. Es el objetivo con el que trabaja Madergia en su apuesta por lograr un proceso constructivo más riguroso e industrializado. Creada en 2005, su actividad, reconoce Diego Núñez, ingeniero asociado a la empresa, sigue siendo bastante innovadora y poco conocida. “La construcción industrializada con madera tiene un gran potencial de crecimiento pero es un sector aún pequeño y no hay personal con formación o experiencia específica”, lamenta. La empresa cuenta con oficinas en Ansoáin y un centro productivo en Oricáin pero prevé crear otros 50 empleos con una nueva planta de producción en Aoiz. Aunque en Navarra ha sobrevivido una tradición en carpintería para la construcción, esta se limitaba a utilizarla en cubiertas. Madergia ofrece soluciones para todo tipo de estructuras por complejas que sean gracias a unos materiales mucho más avanzados que la madera en bruto. “Están certificados, son más homogéneos en prestaciones y se trabajan de forma robotizada y mecanizado mediante control numérico”. Todo ello contribuye a un mayor control entre lo que se proyecta y lo que se ejecuta, frente a lo que sucede con la construcción tradicional, por lo que no hay desviaciones “ni en plazos ni en coste”. Debido a lo minoritario que es todavía la construcción industrializada con madera, tiene un catálogo de clientes muy variado tanto públicos como particulares. La mayor parte de su negocio lo desarrolla en el norte de España, aunque han ejecutado proyectos por todo el país.
LA HUELLA NAVARRA DE LA INDUSTRIALIZACIÓN
La constructora ACR, fundada en Pamplona en 1973, lleva años explorando el camino de la industrialización. Todas sus obras se ejecutan ya en base a procesos industriales e incorporan soluciones industrializadas. Entre los sistemas con los que trabajan, un híbrido de madera y un sistema de estructura por muros de carga basado en paneles y perfiles de acero con aislamiento. “Cuando decides ser pionero en la transformación -admite su CEO, Michel Elizalde- la apuesta requiere muchos recursos y esfuerzo pero somos optimistas. El avance que ha habido en los últimos cuatro años en España ha sido muy notable y vender las bondades de la construcción industrializada ya no es tan difícil lo que demuestra que el camino iniciado no tiene retorno”, explica asegurando que la única forma de dar respuesta a los dos grandes retos que el sector tiene por delante, el de la sostenibilidad y el del talento, pasan por transformar la construcción en un modelo industrial. En Navarra, ya en 2017, cuando abordó la ampliación de las instalaciones de Ibertissue, en Buñuel, ACR dotó a las nuevas naves de una estructura prefabricada de hormigón. Y, al año siguiente, en el 2018, finalizó la segunda fase con la construcción de nuevas naves, también con estructura prefabricada de hormigón. Tres años después, la constructora finalizaba un proyecto residencial de 57 viviendas en Etxabakoitz Norte con paneles prefabricados de hormigón arquitectónico para la fachada.
En la actualidad, en la Comunidad foral cuenta con tres proyectos con soluciones industrializadas. Uno de ellos, recién finalizado. Se trata de la rehabilitación del antiguo convento de las Salesas, para convertirlo en la nueva sede de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona. Un proyecto en el que ha utilizado paneles prefabricados para la estructura, junto con durmientes y vigas de haya micro laminada. Los otros dos proyectos con soluciones industrializadas en Navarra se sitúan en el popular barrio de Soto de Lezkairu. Ambos proyectos, de 23 y 32 viviendas respectivamente, cuentan con paneles prefabricados de hormigón arquitectónico para la fachada. Está previsto que las obras finalicen en 2024 y 2023 respectivamente.
El avance en el sector es constante y cada vez son más las empresas que apuestan por dar un paso al frente hacia la industrialización, una tendencia de alcance mundial que podría hacer que en menos de una década la construcción de casas industrializadas supere a las tradicionales en la mayoría de los países desarrollados.
VISIÓN INDUSTRIAL EN LAS EMPRESAS
En Navarra, donde la construcción agrupa a más de 2.200 empresas y factura 4.370 millones de euros, no sólo se fabrican soluciones industrializadas pioneras sino que la predisposición de las empresas a poner en marcha proyectos de industrialización es muy elevado. Tres de cada cuatro de las empresas que participaron en un estudio que ha llevado a cabo recientemente el Clúster de la Industrialización de la Construcción en Navarra, bajo el que se agrupan ya más de medio centenar de compañías, aseguran tener ya esa predisposición y el resto espera hacerlo en los próximos dos años (11%) o en algún momento. Pero las empresas no sólo tienen predisposición. El 31% de las consultadas para ese estudio aseguraron tener un grado de industrialización alto y el 33% un grado medio. No menos importante es la implementación de las tecnologías BIM. Algo más de la mitad de las consultadas lo situaron en un nivel entre alto y medio. Álex Ayerdi, responsable de Sostenibilidad y Digitalización de Osés Construcciones, que al igual que ACR se incorporó al clúster navarro en la primera ampliación de socios que realizó la asociación en noviembre de 2022, coincide en que la construcción industrializada es una tendencia que viene para quedarse. Por el momento, han decidido participar en tres de los grupos de trabajo que ha puesto en marcha el clúster: sostenibilidad, industrialización y digitalización. “En tema de sostenibilidad queremos estar. Somos una empresa generalista que hace edificación residencial pero también obra civil donde se están empezando a hacer ya muchas cosas en el ámbito de la sostenibilidad”. Asegura que llevan tiempos inmersos en un plan de digitalización y quieren situarse en el entorno BIM y que en el ámbito de la sostenibilidad históricamente han querido estar en todo lo que tiene que ver con la economía circular y la valorización de residuos.
CAPTAR MANO DE OBRA Y GANAR COMPETITIVIDAD
La apuesta por la construcción industrializada se enmarca en un contexto en el que sobre todo el mercado residencial adolece de una acusada falta de oferta, por lo que este tipo de modalidad constructiva toma fuerza como opción para reducir notablemente los plazos de las promociones y, por ende, para contribuir a relajar las tensiones entre la oferta y la demanda. El sector de la construcción no sólo necesita mano de obra. También, ganar competitividad para dar respuesta a desafíos como la sostenibilidad, la innovación colaborativa y el interés por adoptar soluciones constructivas industrializadas más atractivas tanto para los promotores como para los usuarios.
A pie de obra, la revolución de la industrialización empieza a insinuarse con cada vez más empresas mirando de reojo las iniciativas que empiezan a verse en otras comunidades en subsegmentos como el build-to-rent (construir para alquilar) donde los proyectos industrializados están encajando muy bien ya que permiten acortar plazos en desarrollos estandarizados y que no requieran de modificaciones importantes respecto del proyecto inicial.
La promotora Aedas Homes es una de las que ha realizado uno de estos proyectos con piezas de hormigón fabricadas por la navarra Viguetas Navarra mediante un sistema de industrialización patentado y con el que ya trabajan en Francia que ofrece diferentes productos desde fachada a doble muro, a placa alveolar, prelosa PR7, viga pretensada, prelosa leca, viguetas, cabezales y cerramientos, entre otros. Entre otras ventajas, la ejecución de la estructura para las 184 viviendas del proyecto de Aedas ha conllevado un ahorro de cuatro meses en los plazos con respecto a los que hubiera conllevado en construcción tradicional. “Nuestro sistema cierra fachadas al avance, permitiendo la entrada de gremios en paralelo desde el principio de la obra. Esto en números supone un 30% de ahorro en tiempo”, explican desde Viguetas.
Frente a métodos de trabajo muy manuales que precisan de mucho personal, el futuro más o menos inmediato pasa por reducir drásticamente la cantidad de empleados y que estos desempeñen labores más técnicas para el montaje de piezas prefabricadas. Y esa fue la apuesta de Viguetas Navarras cuando hace dos años realizó una inversión de 25 millones de euros para poner en marcha una de las fábricas más punteras de Europa para la producción industrializada de doble muro de hormigón. “Nadie, en su sano juicio, conduciría un coche que no se haya fabricado en una cadena de montaje. Ese cambio de mentalidad es el que se va a producir en la sociedad’’, remarca su CEO Luis Ilundáin. En las instalaciones de Barásoain, adquiridas hace cuatro años para completar su fábrica de Huarte, trabajan unos cuarenta empleados a doble turno para producir diariamente entre 600 y 700 metros cuadrados de muro.
APOYO EN LOS PLIEGOS DE CONTRATACIÓN
La de Viguetas no es la única solución industrializada con sello navarro. Nuevo Sistema Modular, con sede en el polígono Meseta de Salinas construye edificios mediante módulos industrializados en 3D dentro de sus instalaciones, para luego trasladarlos y ensamblarlos en la parcela de destino. Un sistema con el que consigue reducir los plazos de ejecución de las obras entre un 60 y un 70%. El 95% de las ventas se sitúan fuera de Navarra, entre España, Francia y Portugal. Javier Goñi Pellejeros, al frente de la empresa desde 2019, lamenta que mientras en otras comunidades está habiendo avances en la parte pública, en Navarra la administración no esté apostando todavía por sacar concursos que favorezcan la construcción en modular 2 y 3D con ventajas importantes en áreas como la educación o la sanidad. “Con este sistema en verano se podría montar un colegio o un centro de salud”. Asegura que lo que hace falta es que en los pliegos de contratación venga ya reflejado el hecho de que el cliente, el gobierno en este caso, requiere que el sistema sea industrializado para optimizar los plazos”.
Para el CEO de ACR, Michel Elizalde, es fundamental dejar atrás el clásico modelo de adjudicación vía licitación y avanzar hacia un marco de relación más colaborativo entre todos los agentes que forman la cadena inmobiliaria. “Para lograr que los proyectos se construyan con sistemas industrializados es muy importante que arquitecto, propiedad, constructora y fabricante trabajen juntos desde las fases preliminares de diseño”, remarca asegurando que trabajar así es además una forma de optimizar costes. No hay que olvidar que entre las ventajas de la industrialización destaca el control de costes y menores plazos de ejecución en los proyectos, la reducción de imprevistos habituales en la construcción y la mejora de los estándares de calidad y eficiencia energética así como en el mantenimiento en los edificios que se construyen, como en todo proceso industrial.
DEL ESCEPTICISMO A LOS CAMBIOS EN FÁBRICA
Desde el sector coinciden en que, para acelerar el avance de la construcción industrializada, la administración debe impulsar una reglamentación específica que permita a los promotores emprender los proyectos con tranquilidad y sin miedo a posibles contratiempos relacionados con la financiación.
Por ahora, las entidades financieras sólo reconocen garantías para aspectos tangibles como lo construido sobre el terreno, pero no los componentes que se ensamblan en una fábrica, como es el caso del formato industrializado. Pero el impulso de la construcción industrializada requiere sobre todo de la confianza del propio sector, que en los últimos años ha ido transitando de un cierto escepticismo a la progresiva adopción de los nuevos formatos en su operativa diaria.
La creación de clústeres específicos para la construcción industrializada y la proliferación de conferencias y publicaciones sobre este formato, denotan, cuando menos, una clara voluntad de acelerar su avance. “No será un cambio radical, sino evolutivo. Todavía veremos convivir la construcción tradicional y la industrial durante años, porque no todas las compañías están preparadas para adoptar una filosofía de trabajo basada en la innovación y mejora continua, ni tampoco tienen interiorizada la relación colaborativa como base para el desarrollo de un proyecto”, concluye Elizalde.