Vivir en el centro vs. las afueras

En lo referente a la compra de una vivienda existen dos tipos de personas: los urbanitas y los de las afueras

centro vs. afueras
AmpliarAmpliar
centro vs. afueras
centro vs. afueras

CerrarCerrar

DN INMO

Actualizado el 05/02/2020 a las 09:36

En lo referente a la compra de una vivienda principal existen dos tipos de personas. Están los urbanitas, y los de las afueras. Y según los momentos de la vida, podemos ser uno u otro tipo. Aunque, por supuesto, también están los que siempre serán del mismo equipo.

Hay modas y movimientos sociales que hacen que, en según qué momentos en el tiempo, vivir en uno u otro lugar sea tendencia. En Pamplona, por ejemplo, en las décadas de los 1.990 y 2.000 hubo un boom constructivo muy importante y las afueras experimentaron una gran expansión en zonas como Gorráiz, Mutilva, Artica, Zizur, Zuasti, etc. La gente joven buscaba estos entornos como su elección para formar familias y criarlas en un entorno privilegiado y a precios razonables. Y, además de estos movimientos, luego hay una serie de factores que, independientemente de ese momento, harán que la mayoría de nosotros nos decantemos por una u otra opción.

La ciudad, más concretamente el centro, siempre tendrá una demanda muy elevada. Su localización y acceso a todo tipo de servicios hacen que se valore por encima de barrios o municipios colindantes. El centro es un estilo de vida en sí mismo. Las tiendas, los colegios, el ambiente… En Pamplona podríamos hasta bautizarlo como el PTVismo. Es bullicio, es ajetreo, es actividad. Es, además, sinónimo de comodidad en términos logísticos, especialmente para las familias con niños o incluso para las personas mayores. El ser humano es un animal social y en busca de un cierto nivel de vida. Y las ciudades ofrecen todo lo necesario para alcanzar estos fines.

El centro suele ser más caro que cualquier otro punto de la ciudad o sus alrededores. No sólo por los motivos mencionados antes, sino por su solidez y consistencia en el mercado inmobiliario. Un piso en el centro se devalúa menos que una casa a las afueras, y con frecuencia se revaloriza. Los peros llegan a la hora de buscar espacio y luz. Ya que son dos activos muy solicitados pero de difícil accesibilidad. Por ello, siempre habrá algo que deba ser sacrificado si queremos vivir en el centro.

Y por otro lado, están las casas a las afueras de las ciudades, en municipios colindantes o más rurales como los ya mencionados. Una casa bonita en el campo, en un pueblo, en una urbanización… Jardín, color, grandes ventanales, animales, barbacoas, paseos campestres. Es por definición lo opuesto al piso en el centro. Es sinónimo de calma, de silencio, de tranquilidad, de seguridad. Es campo y naturaleza. Es espacio y luz. Es otra mentalidad.

Por el mismo precio que podemos comprar un piso de 100 m2 en el centro, es muy probable que encontremos multitud de opciones a las afueras de casas de gran tamaño, chalets independientes, de reciente construcción y excelentes calidades, a veces incluso en entornos privilegiados y exclusivas urbanizaciones. Actualmente, cada vez menos gente joven busca la comodidad de las afueras. Las familias tienen menos hijos y pocos necesitan tanto espacio. Pero como todo, todavía están los que sí valoran todo el confort que viene con una casa a las afueras y la calidad de vida que puede suponer.

En este caso, las dificultades de este estilo de vida se hacen evidentes a la hora de plantear la logística de una familia numerosa por ejemplo, o de un matrimonio mayor que incluso puede empezar a tener problemas de movilidad. En estos casos, es fundamental valorar la viabilidad del estilo de vida que nos ofrece el campo y determinar si es posible compaginarlo con la configuración de nuestra situación concreta.

A lo largo de la vida, muchas personas pasan de un perfil a otro sin darse cuenta de que están siguiendo un patrón predefinido y muy habitual. Muchas familias jóvenes buscan el campo y las afueras a la hora de criar a sus hijos, y vuelven al centro tras la jubilación. Los hijos ya son mayores y se han ido de casa, y nosotros ya no tenemos fuerzas o ganas para ocuparnos de una casa grande y con jardín, lejos de las comodidades del centro y de nuestros conocidos.

Este fenómeno es palpable en el mercado inmobiliario Navarro actualmente. Son muchos los que, tras largos años muy felices a las afueras, Mutilva, Gorráiz, Zizur, Zuasti, Artica, etc., se ven obligados a dejar ese estilo de vida por uno más acorde a sus nuevas necesidades y capacidades. Lo que hace que los precios a las afueras caigan por esa necesidad de vender, y el centro se mantenga en estándares elevados por esa demanda constante. Además, los jóvenes demandan cada vez menos esas viviendas que se están quedando vacías a las afueras, y tienden hacia los nuevos barrios colindantes como el Soto de Lezkairu, Ripagaina, Ardoi, Artiberri… Barrios de pisos de obra nueva accesibles a la juventud y que cuentan con prácticamente todas las comodidades que pueden encontrarse en el centro de las ciudades a unos precios más interesantes para su bolsillo.

 

 

 

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora