Comercio
Trump declara el fin de la globalización al activar una ofensiva comercial sin precedentes
El presidente estadounidense firma el decreto que aplicará a partir del jueves con aranceles superiores al 10% en 70 países


Publicado el 01/08/2025 a las 19:33
El orden comercial construido tras el final de la Segunda Guerra Mundial se resquebrajó el jueves por la noche bajo el peso de una orden ejecutiva. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acabó con décadas de comercio bilateral al firmar un decreto que impone a partir del próximo jueves barreras aduaneras superiores al 10% a 70 países. El líder republicano cumple así con la promesa estrella de su campaña -"'arancel' es la palabra más bonita del diccionario", clamaba en su último acto- y da paso a una era proteccionista que rompe con la gobernanza global basada en reglas compartidas y previsibilidad institucional.
La bomba de relojería que Trump presentó al mundo el pasado 2 de abril, con aquellas cartulinas que sacudieron los mercados, se activa ahora de forma aparentemente irreversible. Tras meses tensando a sus socios comerciales, sometiendo a la economía global a un constante test de estrés y con apenas unos pocos acuerdos preliminares alcanzados con Reino Unido, la Unión Europea, Japón, Corea del Sur y cuatro países del sudeste asiático, el líder republicano se dispone a imponer una barrera genérica del 10% al resto del mundo y aranceles aún más altos a 70 países con los que considera que tiene un déficit comercial.
La lista de países castigados por los nuevos aranceles es tan extensa como caprichosa. Son estados con los que EE UU no ha tenido tiempo, interés o paciencia para negociar y que ahora se enfrentan a tasas que oscilan entre lo arbitrario y lo desproporcionado. La Casa Blanca invoca motivos de seguridad nacional para justificar la medida, aunque los criterios utilizados apuntan a que han premiado más impulsos políticos -o incluso personales- que razones económicas consistentes. Afganistán recibirá un 15%, Irak un 35% y Suiza un 39%. Myanmar y Laos se llevan un 40%, y Siria sale como el estado más golpeado de esta tómbola arancelaria con un 41%.
GOLPE A BRASIL Y CANADÁ
El decreto también golpea con fuerza a Brasil y Canadá, esta vez con aranceles aún más altos y motivaciones abiertamente políticas. Se trata de un caso de discriminación comercial difícil de justificar y contrario a las normas de una Organización Mundial del Comercio (OMC) que, sin tribunal operativo desde que Trump bloqueó su funcionamiento en su primer mandato, ya no puede intervenir.
A su vecino del norte le atesta un 35% sobre los productos fuera del tratado de libre comercio, supuestamente por no hacer lo suficiente en la lucha contra el tráfico de fentanilo.
Washington también aplicará a partir de la próxima semana -siempre que no haya una nueva prórroga- un arancel del 40% a las mercancías transportadas a terceros países con el fin de evadir el gravamen. Es una medida pensada para evitar que las empresas chinas sorteen las barreras aduaneras. La cuestión es que las compañías de la superpotencia oriental, desde la primera estancia del líder republicano en la Casa Blanca, se han apresurado a establecer almacenes y fábricas en el sudeste asiático y México con el fin de eludir estas tasas.