medio ambiente
BBVA lidera el impulso al autoconsumo
La empresa ya financia una de cada tres placas solares que se instalan en España, entre ellas las pertenecientes a comunidades de propietarios, para mejorar la eficiencia energética


Actualizado el 05/06/2024 a las 10:23
La solución, puesta en marcha en abril de 2023, muestra, además, el coste estimado si se instalan estos paneles, el número de placas estimadas necesarias para el ahorro, la inversión estimada que supondría, la opción de su contratación digital al socio energético de la entidad —gracias a un servicio ‘llave en mano’—, así como acceder a la financiación de BBVA. En 2023, el banco financió 16.500 instalaciones.
Esta solución ofrece la posibilidad de valorar la apuesta por la eficiencia energética como inversión de futuro. La herramienta permite realizar de manera sencilla e intuitiva una simulación del ahorro en la factura de la luz que generan las placas solares de la vivienda —de tipo unifamiliar— que el usuario elija. Los clientes de BBVA que tengan domiciliados sus recibos de luz, y que accedan a esta experiencia desde la posición global del banco, dispondrán de manera automática —gracias al ‘big data’—del gasto actual de este suministro, de la diferencia aproximada de gasto que tendrían si tomasen la decisión de optar por el autoconsumo, así como el porcentaje estimado que pueden ahorrar con los paneles solares.
“En BBVA combinamos nuestras dos prioridades estratégicas, la innovación y la sostenibilidad, para ofrecer a los clientes de BBVA una oferta totalmente personalizada en el ámbito del autoconsumo”, ha señalado el director de Energía y Sostenibilidad de BBVA en España, Jacobo Anaya. En este sentido, ha agregado que “en BBVA queremos apoyar de forma capilar y transversal a toda nuestra base de clientes para que den el paso hacia el autoconsumo porque estas instalaciones son rentables desde el primer día, generando ahorros muy relevantes”.
Préstamos de eficiencia energética
En línea con el compromiso de fomentar una relación más justa con la naturaleza, BBVA pone a disposición de sus clientes préstamos de eficiencia energética. En concreto, el Préstamo Eficiencia Energética de BBVA sirve para financiar obras y mejoras en el domicilio que reduzcan el impacto medioambiental y permitan ahorrar un mayor volumen de energía.
Entre las características más ventajosas del Préstamo Eficiencia Energética de BBVA, destaca su tipo de interés bonificado. Asimismo, la cuantía económica es otro de los atributos más beneficiosos, que oscila entre un mínimo de 3.000 euros y un máximo de 75.000 euros, adaptándose así a las necesidades financieras y con un plazo de entre dos y ocho años para la amortización.
BBVA financia a las comunidades de propietarios para mejorar la eficiencia energética de los edificios en España
BBVA ha puesto en marcha, en España, un simulador en su web para que las comunidades de propietarios puedan calcular la cuota del préstamo que serviría para mejorar la eficiencia energética de las viviendas y zonas comunes. Si se trata de una operación sostenible, el banco ofrece financiación a un tipo de interés reducido. En el caso de que no lo sea, el banco también ofrece financiación. Los clientes contarán con gestores especializados que asesoran en todo momento y que explicarán todas las subvenciones posibles a las que se pueden acceder, que podrían suponer hasta un ahorro del 80%.
Una diferencia importante en el caso de comunidades de propietarios respecto a las viviendas unifamiliares, es que los proyectos a acometer suelen ser integrales, es decir que suman múltiples soluciones, mientras que las viviendas de particulares suelen ir implementando medidas poco a poco. La ejecución de la reforma integral resulta más compleja no solo por su dimensión, sino también por un factor muy importante, el consenso de todos los vecinos. Para este tipo de proyectos, el banco ofrece financiación con una devolución hasta en 12 años.
Para fomentar y avanzar en la rehabilitación energética del parque de viviendas español, BBVA cuenta con una red específica para atender las necesidades concretas de las comunidades de propietarios. Mark Eaves, director de Financiación de Comunidades de Propietarios de BBVA en España, afirma que el objetivo es “facilitar y acompañar para llevar a cabo las obras, que en la gran mayoría de casos, resultan complicadas de acometer ya que por su envergadura requieren de gran inversión”. Sin la financiación necesaria, “esta transición sería mucho más lenta en tiempo y en muchos casos no sería posible”, añade.
Además del objetivo de cumplir con la norma y contribuir así al objetivo de la descarbonización de la economía, existen muchas otras razones por las que es clave apostar por la rehabilitación de los edificios. Eaves destaca tres de ellas. “En primer lugar, el ahorro económico, ya que al generar un menor consumo energético, tenemos un menor coste económico. Por otro lado, la ganancia en confort en el hogar y en calidad de vida. Y por último, todas las medidas que se apliquen darán un mayor valor a nuestras viviendas”.
Solución acorde con la normativa europea
Esta solución da respuesta a la última directiva referente a eficiencia energética en edificios aprobada por el Parlamento Europeo. Una normativa que busca reducir las emisiones de gases contaminantes y el consumo de energía en el parque residencial europeo. Se trata de una reducción progresiva, con una primera fecha clave en 2030, cuando todos los edificios de nueva construcción deben ser cero emisiones.
Asimismo, los países tendrán que aplicar planes nacionales para reducir en ese mismo año el uso de la energía primaria en las viviendas en un 16% y en un 20-22% para 2035. Y una fecha objetivo, 2050, año en el que se debe lograr la descarbonización total, tanto en nueva construcción, como en la ya existente.
En el caso de España, casi la mitad de las viviendas se edificaron antes de 1980. Ello implica que están lejos de contar con las mejoras en aprovechamiento energético que se han ido implantando con el paso de los años y existen actualmente.
Y, en consecuencia, tienen baja calificación en el certificado de eficiencia que mide las viviendas más y menos eficientes, desde la A a la G, respectivamente. Los datos lo demuestran: según el INE, el 81% de los edificios tienen una calificación energética baja, entre la E y la G.