Confesiones profesionales
Un anuncio en el periódico llevó a Juan Córdoba a dirigir Isringhausen (Asientos Esteban)
Al frente de la empresa que fabrica y tapiza todos los asientos de las villavesas, además de los de otros autobuses y de vehículos industriales, este directivo es responsable de la planta de Pamplona, de Madrid, de Valladolid y de dos de Portugal. Mientras 'pasa los trastos' a su sustituto, piensa en el doctorado en el que se enfrascará a partir de su próxima jubilación, prevista para junio


Publicado el 12/04/2024 a las 20:00
Un anuncio en el periódico de la empresa de selección Human, hoy ya desaparecida, le llevó a dirigir a Isringhausen. Fabricante de asientos de autobuses y de vehículos industriales (excavadoras, grúas, paleadoras, militares…), ubicada en el polígono de Landaben, con una facturación de 55 millones de euros y propiedad del grupo alemán Aunde, es la heredera de Asientos Esteban. Esta empresa nació en 1958 de la mano de Juan Antonio Ibiricu (que fue el último propietario hasta la venta a Aunde), Julio José Maset y José Esteban. Cuando Juan Córdoba Iturriagagoitia (Pamplona, 11-5-1958) leyó el anuncio pensó que era una oportunidad para asentarse en Pamplona después de varios años trabajando fuera. Y lo fue. Se incorporó en 1999 como responsable de planta para pasar después a director de compras y proyectos internacionales, cargo desde el que se dedicó a abrir plantas en Inglaterra, Turquía, México e Irán. En 2015 fue nombrado director general, cargo que, desde hace seis años, le hace responsable de las plantas de Pamplona (con 249 trabajadores), Madrid (70), Valladolid (35) y Tramagall-Portugal (15). Además, también tiene bajo su mando la planta de Aunde en Portugal, con 450 trabajadores. Ante su próxima jubilación, que se producirá en junio, el directivo actualmente está dedicado a ‘transferir los trastos’ a su sucesor, Michael Grimm, mientras prepara sus maletas, un equipaje que se ha ido nutriendo desde que ese anuncio en el periódico le llevó a Isringhausen.
Juan Córdoba estudió en lo que eran “Las Francesas” (hoy, San Cernin), hasta que a los seis años pasó a Jesuitas-San Ignacio. Sus estudios de Ingeniería los cursó en la Escuela Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad de Navarra, en San Sebastián. Su vida profesional comenzó en 1982 en Danone en Barcelona y en Smurfit en Durango. En estos destinos trabajaba como ingeniero de procesos y en cada uno de ellos permaneció cuatro años. Seguidamente pasó a BSH Estella, como jefe de producción, cargo en el que permaneció otros cuatro años, hasta que pasó a Moulinex, en Urnieta, cerca de San Sebastián, como director de planta, donde permaneció dos años. Otros dos años y medio trabajó en Peralta, en Jevit-Dyanmobel, como director de producción, antes de saltar a Isringhausen, lo que le permitió trabajar en Pamplona después de tantos años fuera. Ahora, con la vista puesta en el futuro, ya tiene claro qué va a sustituir a tantos años de trabajo en la empresa: su doctorado.
Casado con Julia Carrricas Torres, tiene dos hijos: Lucía (33), con estudios de ADE y trabajadora de Ingeteam, y Carlos (31), aparejador, que trabaja en Obenasa.
¿De qué se siente más satisfecho profesionalmente?
Haber conseguido revertir una situación crítica y conseguir dejar la planta en una situación estable. Los problemas llegaron con la crisis financiera y el peor momento fue 2014, cuando los empleados en Pamplona se redujeron a unos 80 después de varios EREs.
¿Cuál diría que es la mayor transformación que ha vivido en su empresa? ¿Algo de lo que pueda presumir? El reto o retos pendientes en su empresa siguen siendo...
Lo más relevante, desde mi punto de vista, ha sido el proyecto de relocalización, un proyecto que “ganamos” en dura competición con otros países y que significó la transferencia de 6 líneas de montaje de Alemania a Pamplona. El proyecto se inició en 2016, cuando la situación de la planta era crítica y no conseguíamos salir de las pérdidas. En 2019 la planta ya generaba beneficios y la plantilla había aumentado a 250 personas. Menos mal que este proyecto llegó antes de la pandemia, que hubiera paralizado todo y nos permitió sobrevivir a la Covid.
¿Cómo ha evolucionado el sector en el que trabaja desde que empezó?
Isringhausen opera en dos sectores. Por un lado, con los fabricantes de camiones, furgonetas, máquinas y vehículos especiales. Y por otro, con el transporte colectivo, los autobuses. Todos los asientos de las villavesas son nuestros. No solo eso, también sus tapicerías.
El primer grupo, el de los vehículos industriales, es un sector en continuo desarrollo y desde hace unos años está inmerso en un proceso de cambio/adaptación a las nuevas exigencias medioambientales, por un lado, y, por otro, a la conducción asistida. Desde mi punto de vista, la conducción autónoma está todavía muy lejos de ser una realidad en este sector.
En el transporte de pasajero/urbano la transición al vehículo eléctrico es una realidad y está afectando a toda la cadena de suministro, Pero en el segmento de larga distancia no hay vehículos eléctricos y no vemos que vaya a evolucionar a medio plazo. Su situación es similar a la del transporte de mercancías.
Estamos inmersos en la doble revolución: la verde y la digital. ¿Se está llevando la sostenibilidad y la eficiencia energética demasiado lejos?
En cuanto a la revolución verde, en mi opinión, Europa está marcando una hoja de ruta equivocada porque la revolución no pude ser solo verde, debe ser limpia. Europa debería abrir los ojos y observar cómo se está tratando este tema en el resto del mundo.
En cuanto a la revolución digital, en mi opinión, estamos yendo demasiado deprisa. Hasta hoy nadie habla de la huella de carbono que esta revolución va a generar. La nube es algo real que consume ingentes cantidades de electricidad. Pienso que habría que reflexionar, bajo una óptica coste/beneficio, sobre qué es lo que realmente debe “digitalizarse” al 100% y en qué campos este esfuerzo es baladí.
¿Qué retos tiene pendientes Navarra como sociedad? ¿Cuál le preocupa más?
Pienso que, por un lado, uno de los retos es conseguir que no haya navarros de primera y de segunda por un tema idiomático que lo único que hace es dividir. No tiene sentido que en una oposición el euskera valga más que el inglés. El euskera bien entendido es positivo. Pero no puede ser que se convierta en algo que condicione la situación laboral de nadie, especialmente en sitios donde no hace ninguna falta. Si el euskera puntúa en un puesto de ayudante de laboratorio, hace que los que no saben ese idioma se conviertan en ciudadanos de segunda. Además, en un laboratorio en el que se trabaja con máquinas, estas no hablarán en euskera, más bien lo harán en inglés.
Otro reto es conseguir que nuestra tierra tenga atractivo y no nos empeñemos en crear un infierno fiscal que ahuyente al emprendimiento.
¿Qué hace falta para ser un buen jefe?
Pienso que ser congruente y demostrar lo que se pretende con el ejemplo personal.
Empleo
¿Cuentan con alguna iniciativa en su empresa u organización para tratar de atraer profesionales? ¿Y para retenerlos?
No, no contamos con planes específicos.
¿Han tenido o tienen dificultades para cubrir algún puesto de trabajo? ¿Cuáles?
Puestos de trabajo en línea y soldadores.
Tecnología
¿Algún avance o tecnología en la que esté trabajando su empresa u organización?
Estamos desarrollando medidas de protección para la salud de loa pasajeros del transporte colectivo.
¿La más reciente que ha implantado en su empresa y qué ha implicado?
Plásticos antibacterianos y textiles antivíricos.
¿Cómo cree que va a afectar la Inteligencia Artificial a la organización de su empresa? ¿Qué tipos de puestos de trabajo van a sobrar?
Afectará al área administrativa, en especial, en la planificación y compras, así como en el departamento financiero y contable.
El área de producción, debido al tipo de producto que fabricamos, no se verá afectada, al menos, en el medio plazo.
En primera persona
¿Cómo se definiría? ¿De qué se siente más satisfecho personalmente?
Me definiría como constante, trabajador y competitivo. Me siento satisfecho personalmente de haber conseguido una vida familiar estable.
¿Le cuesta desconectar del trabajo? ¿Cómo lo consigue?
No. Con actividades deportivas, con la lectura y compartiendo otros temas con mi familia y amigos.
¿Qué propósito tiene a corto plazo?
Realizar mi doctorado.
¿A qué le gusta dedicar los fines de semana? ¿Cuáles son sus aficiones?
Al deporte, como el esquí, ciclismo, natación y senderismo. Y a la lectura.
¿Con qué lugar de Navarra se queda para su tiempo libre? ¿Algún destino soñado?
En Navarra, me quedo con el Pirineo. Como destino soñado, las montañas Rocosas.
¿Qué desayuna?
Pan y chocolate.
¿Cómo va al trabajo?
En coche.
¿A qué personajes admira y por qué?
A mi madre, porque, después de la muerte prematura de mi padre, consiguió sacar adelante a toda la familia (cuatro hermanos) y dotarnos a todos de una educación. Nos infundió unos valores que nos han permitido crecer como personas y encontrar nuestro sitio en la sociedad.
