Madera
Jesús Lecumberri (Carpintería Lecumberri Suberviola): "Incorporar nuevos oficiales es imposible"
Reclama condiciones "mucho más flexibles y ventajosas" para la contratación de personal principiante


Publicado el 25/06/2023 a las 06:00
"Formarse en el arte de trabajar la madera requiere de toda una vida y a día de hoy resulta misión imposible incorporar a un nuevo oficial a la plantilla que cuente con unos conocimientos mínimos. Lo más triste es que tampoco encuentras a gente sin formación interesada en entrar en un taller, sea albañil, fontanero, herrero, pintor, carpintero... A mí esto me dice que el sistema que se viene implantando desde hace años no está funcionando”. Con estas palabras, Jesús Lecumberri, hijo y nieto de maestros carpinteros, y al frente en la actualidad de la carpintería Lecumberri Suberviola que fundó a finales del siglo XIX su abuelo Cipriano Lecumberri, describe así la problemática a la que se enfrentan las empresas de oficios a la hora de encontrar trabajadores. Implantada desde el año 1986 en el polígono de Buñuel, fabrica desde ventanas climáticas a revestidos de fachadas, techos y paredes, a muebles, armarios y escaleras. Entre sus clientes hay constructoras, particulares, negocios de hostelería y talleres y también operan en Marruecos, Portugal y Francia “a pesar de los grandes obstáculos en materia fiscal que nos plantea el Gobierno de Navarra y nos obliga a tener grandes temores a la hora de contratar obras de gran facturación”. Para Lecumberri, las normativas laborales son cada día “más severas” y están “distorsionando” el mercado laboral y critica que no exista “ningún modelo de contrato” que sea interesante para las dos partes. “Para cuando tienes necesidad de contratar a operarios en situaciones puntuales de picos de trabajo y para la contratación de personal principiante debería haber unas condiciones mucho más flexibles y ventajosas ya que nuestra dedicación a la formación de estas personas es muy intensa y prolongada. Toda esta tensión que se nos crea contribuye a que todos los padres que mantienen un negocio no quieran que sus hijos inicien o continúen con su negocio u otro tipo de actividad a la que se han dedicado desde generaciones anteriores, perdiendo todo el conocimiento acumulado al clausurar sus negocios. Lo estamos viendo cada día en todos los talleres de carpintería”.
Asegura que “lo deseable y necesario” es encontrar un perfil de empleado con formación para que la producción de los trabajos sea mucho más ágil, y asegura que como ese perfil no existe “nos tenemos que conformar con el candidato que aún carente de formación, sea responsable, comprometido y tenga ganas de aprender”. De ahí que defienda la necesidad de incentivar “más la motivación” y menos “las ayudas a promocionar el desinterés y las ganas de no trabajar”. En la carpintería, asegura, intentan contratar personal local para evitar desplazamientos y contribuir más “con lo local”.
LA EMPRESA
20 empleados. La plantilla trabaja de la mano con una importante subcontrata de autónomos instaladores en obra.
1,8 millones de facturación anual. Lecumberri Suberviola es una empresa familiar que fundó a finales del siglo XIX Cipriano Lucumberri y con la que luego continuó Paco Lecumberri, padre de Jesús (tercera generación), hoy al frente de la gestión de la empresa. Fue la primera empresa que se instaló en el polígono industrial de Buñuel en 1986 donde cuenta con unas instalaciones de 7.500 m2 de parcela y 4.000 construídos. Entre sus clientes hay constructoras, particulares, hosteleros y talleres.