Opinión
Una pincelada de Europa


Publicado el 18/08/2023 a las 15:35
En su ensayo 'La democracia en Europa', publicado en 2017, el filósofo político Daniel Innerarity entendía que la Unión Europea vivía “un momento teórico”, es decir, un momento caracterizado por una crisis de conceptos, que busca como solución no tanto nuevos procedimientos institucionales sino un diagnóstico y un nuevo marco desde el que entender la democracia en un mundo tan globalizado y complejo. El desarrollo de esta hipótesis y el análisis de los problemas que plantea corresponden al ensayo. Sin embargo, resulta interesante ver y entender como esta “crisis de conceptos” y la necesidad de comprender la democracia europea como concepto enlazan directamente con dos cuestiones fundamentales en el proyecto europeo: su legitimidad y su relato. Sin ellas, todo proyecto democrático se tambalea. En este sentido, la Unión Europea tiene un desafío pendiente y es el de hacerse cercana y comprensible.
Si retrocedemos diez, veinte, cuarenta años sería muy difícil que imaginásemos lo que la Unión Europea es hoy en día. Desde que se fundó la Comunidad Europea del Carbón y del Acero se ha recorrido un largo camino y se ha contemplado un gradual proceso de construcción del organismo actual que ha visto tanto éxitos como fracasos. En este camino, la Unión Europea se ha encontrado con multitud de cambios, convirtiéndose en un proyecto sumamente complejo, no solo por la diversidad existente entre los países que la conforman y su ciudadanía, sino también por la diversidad de temas de los que se ocupa. Así, cabe preguntarse cuál es la manera en que comunicamos, comprendemos y repensamos la complejidad del proyecto europeo.
En cierto sentido, podemos pensar en la Unión Europea como un cuadro impresionista, compuesto por miles de trazos sobre el lienzo, de diferente tamaño y color, que únicamente al ser vistos en perspectiva nos darán una visión nítida. Ser capaces de trasladar la complejidad técnica del impresionismo y la unicidad de cada trazo sobre el lienzo a la par que preservar la sencillez final de la obra es, en cierto sentido el desafío que tiene por delante la Unión.
Con las elecciones al Parlamento Europeo en el horizonte, comprender la democracia europea y comunicarla de manera efectiva se vuelve especialmente importante. Venía diciendo Stefan Zweig en “La Unión Europea. Un discurso” que para que una idea tenga efectividad hay que sacarla de la esfera de la discusión intelectual, para hacerla visible y comprensible para todo el mundo. Para ello, debemos entender que cada una de las pinceladas del cuadro somos nosotros mismos, las regiones en las que vivimos, las lenguas que hablamos y las realidades que nos rodean cada día. Entender que, al fin y al cabo, Europa somos todos nosotros.
En este sentido, asociaciones como Equipo Europa y eventos como los Cursos Europeos de Verano que tienen lugar en unos días en Pamplona cumplen un papel fundamental a la hora de acercar y hacer comprensible la Unión Europea. Por una parte, al ser espacios de debate, reflexión y diálogo sobre la misma y, por otra parte, al tener la capacidad de trasmitir y acercar al resto de la ciudadanía el proyecto europeo. Con ello, no solo conseguimos afianzar y desarrollar el ideal de la Unión, también intentamos que aquella persona que se encuentre ante los Nenúfares de Monet pueda ver en ellos la misma complejidad, sencillez y esperanza como en el proyecto más ambicioso e innovador de la historia reciente de Europa.
Eva Infante es portavoz de Equipo Europa en Navarra