Opinión
Aprender a emprender
Socia de Imel Consultores


Publicado el 08/06/2017 a las 17:06
Dice el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua que aprender “es adquirir el conocimiento de algo por medio del estudio o de la experiencia” y define emprender como “acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro”. ¿Es posible que aprendamos a emprender? O, por el contrario ¿es necesario venir ya desde que nacemos con esas ganas de acometer un negocio, de afrontar ese reto como si de un pan bajo el brazo se tratara…? No lo sé.
Para algunas personas, emprender un negocio se trata de una cuestión relacionada con su forma de ser. "Siempre he querido ser mi propia jefa, era algo que quería y tenía que hacer", declaran algunas, a lo que luego añaden otros: "Una vez comenzada la andadura, nos dimos cuenta de que había otra razón para seguir con el proyecto: solucionar el problema del desempleo y favorecer al emprendedor".
Por mi trabajo en la asesoría, me ha tocado conocer emprendedores de los “dos tipos”: de los que nacen y de los que se han hecho. Y lo que sí puedo afirmar es que a todos ellos les ha sido mejor cuando han estado formados y cualificados para el conjunto de tareas y responsabilidades que conlleva emprender un negocio.
Según el Informe GEM España 2014, el 66,05% de las personas que se deciden a emprender lo hacen por oportunidad, el 29,8% por necesidad y el resto por otros motivos. De ese alto porcentaje de emprendedores para los que emprender es una oportunidad, destaca el hecho de que muchos de ellos están más y mejor preparados que antes, lo que reduce sin duda la aversión al riesgo y al fracaso.
Hoy, en Navarra y también en España, la profesionalidad de los innovadores es cada vez más evidente, hay más formación y está mejor orientada; y si bien montar una empresa no es fácil, las personas emprendedoras cuentan en la actualidad con diferentes plataformas de asesoramiento, empresas especializadas en sectores estratégicos como puede ser el asesoramiento en I+D+I, con un catálogo de ayudas de las diferentes administraciones e, incluso, con productos de financiación que proporcionan bancos y cajas, que hacen más llevadero el camino del emprendimiento.
Es fundamental conocer todas estas herramientas no sólo antes de poner en marcha el negocio, sino también durante el mismo para asegurarse el éxito del proyecto en el que hemos puesto parte de nuestra ilusión y vida. Y lo sé por experiencia porque hace más de 18 años dos tituladas universitarias, con un máster especializado y miles de ilusiones bajo el brazo, creamos Imel Consultores. Hoy, intentamos precisamente aportar nuestra experiencia y andadura profesional a otros que quieren hacer lo mismo para ayudarles a llevar a buen puerto desde la generación de su idea, hasta los trámites e incidencias de sus proyectos empresariales a lo largo de toda su existencia.
Elma Saiz es abogada y socia de Imel Consultores