Salud mental

El 53 % de los directivos de empresas sufre estrés y burnout

La presión constante convierte la salud mental en un desafío estratégico para las empresas

Las personas con estrés laboral prolongado, con más riesgo de algún tipo de cáncer
AmpliarAmpliar
Las personas con estrés laboral prolongado, con más riesgo de algún tipo de cáncerDN
Las personas con estrés laboral prolongado, con más riesgo de algún tipo de cáncer

CerrarCerrar

DN Management

Publicado el 04/02/2026 a las 10:30

En los últimos años, la salud mental ha adquirido una creciente relevancia en el ámbito laboral. Si bien muchas organizaciones han incorporado iniciativas orientadas a promover el bienestar de los empleados, la atención a la salud mental de los líderes y directivos continúa siendo un ámbito poco abordado, a pesar de su impacto directo en la cultura organizacional, la productividad y la sostenibilidad de los equipos.

Más de la mitad de los directivos (53%) afirma sentirse quemado en el trabajo, una cifra incluso superior a la del resto de empleados, según el Índice de Tendencias Laborales de Microsoft, basado en una encuesta global a profesionales de múltiples sectores y publicado en 2022. Esta situación responde a la elevada presión y a las altas expectativas asociadas a los roles de liderazgo, intensificadas tras la pandemia, en un contexto marcado por un aumento de las exigencias, recursos limitados y un bajo reconocimiento de su labor. Además, el estigma que aún persiste en torno a la salud mental en el entorno profesional dificulta que muchos líderes busquen apoyo por temor a posibles repercusiones en su imagen o desarrollo de carrera.

Esta problemática no se limita a los puestos directivos, sino que refleja una realidad generalizada en el mercado laboral. Según un estudio de 2024 de UGT sobre salud mental y trabajo, el estrés laboral está muy extendido en Europa: más del 25 % de las personas trabajadoras lo sufre de forma excesiva y el 51 % afirma que es habitual en su entorno laboral, una situación que se ha intensificado tras la pandemia. Sin embargo, menos del 30 % de las empresas ha implantado medidas preventivas, lo que tiene un impacto directo tanto en la salud mental y física de las personas trabajadoras como en el rendimiento y la sostenibilidad de las organizaciones.

Ante estos desafíos, la formación académica desempeña un papel fundamental. A través de programas impartidos por escuelas de negocios como TBS Education, los estudiantes no solo adquieren conocimientos técnicos y estratégicos, sino que también desarrollan competencias clave en liderazgo, autogestión emocional y resiliencia, esenciales para afrontar con éxito los retos de un entorno empresarial cada vez más competitivo, exigente y en constante transformación.

LAS 3 ESTRATEGIAS CLAVE PARA GESTIONAR EL ESTRÉS DE LOS DIRECTIVOS

Aprender a gestionar el estrés de manera consciente y estructurada no es solo una cuestión de salud, sino también una competencia clave para un liderazgo eficaz. Existen tres estrategias para a mantener un equilibrio saludable entre rendimiento y bienestar:

1. Establecer límites claros: Definir horarios y respetar los tiempos de descanso es fundamental para prevenir el agotamiento. Desconectar de las comunicaciones laborales fuera de la jornada y aprender a decir “no” ante una sobrecarga de trabajo permite mantener el equilibrio y la claridad mental en la toma de decisiones.

2. Priorizar y delegar: No todas las tareas requieren la intervención directa del directivo. Identificar lo verdaderamente estratégico y delegar responsabilidades ayuda a reducir la presión diaria, optimizar el tiempo y fortalecer la confianza y el compromiso del equipo.

3. Cuidar el bienestar físico y mental: Hábitos saludables como una alimentación equilibrada, la actividad física regular y la práctica de técnicas de relajación contribuyen a mitigar el estrés. Estas acciones favorecen la concentración, la estabilidad emocional y un liderazgo más sostenible.

Según Pedro Sigaud, director académico de TBS Education, resulta imprescindible avanzar hacia un modelo de liderazgo más consciente y sostenible, que integre la gestión del bienestar y la salud mental como un eje estratégico”. En ese sentido, “apostar por la formación, el desarrollo personal y el cuidado emocional de los directivos no solo mejora su calidad de vida, sino que también repercute de forma positiva en la toma de decisiones, el clima laboral y la competitividad de las organizaciones a largo plazo”.

Etiquetas:

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora