Empresa
La navarra Lodisna entra en el transporte nacional con la compra de tres compañías
Especializada en el transporte internacional por carretera, gana músculo y capacidad de gestión abriéndose a nichos complementarios


Actualizado el 14/06/2024 a las 23:58
La navarra Lodisna, especializada en el transporte internacional y la logística, ha cerrado recientemente la adquisición de tres empresas de transporte que operaban en el ámbito nacional y en nichos y servicios complementarios al suyo como el transporte refrigerado que a partir de ahora podrá ofrecer. Se trata de la también navarra Andotrans con sede en Marcilla, la madrileña Transportes Pibejo y la riojana Navajas, compañías con las que Lodisna gana músculo y capacidad de gestión incrementando su plantilla total hasta las 800 personas y duplicando su flota de camiones Euro 6 propios y semirremolques que alcanza los 400 y 700, respectivamente. Además, con las tres adquisiciones consigue incrementar hasta los 80.000 metros cuadrados su superficie de almacenamiento. La operación, en la que la compañía llevaba meses trabajando y a la que podrían sumarse nuevas compras en los próximos meses, ha conllevado una inversión de unos 30 millones de euros, incluyendo la ampliación del capital social de la empresa en un 84% y la parte de financiación. El objetivo que la empresa, liderada por el pamplonés Igor Beguiristain desde mediados de 2021, se ha fijado en su plan estratégico es alcanzar un volumen de negocio de 150 millones y el crecimiento inorgánico -el que implica comprar o invertir en una nueva empresa o proyectos- será una de las palancas para conseguirlo.
En los últimos años, la compañía de logística navarra ya había lanzado nuevas unidades de negocio como la de operador logístico y el servicio de última milla 100% sostenible y ha sumado Marruecos a su listas de filiales en el extranjero.
LAS TRES ADQUISICIONES
1 Transportes Pibejo. Creada en 1995 en Madrid, es una empresa logística de transporte nacional de mercancías tanto en frío como en seco.
2 Andotrans. Creada en 2007 en Marcilla (Navarra), se dedica al transporte nacional e internacional y da servicio de almacenamiento de mercancías.
3 Navajas. Creada en La Rioja, está especializada en transporte nacional y logística para alimentación ofreciendo servicios de almacén de mercancías.
Igor Beguiristain (CEO de Lodisna): "Buscaremos sinergias pero no vamos a hacer grandes cambios"
Entre los objetivos que Igor Beguiristain (14 de agosto de 1980, Pamplona) se marcó cuando a mediados de 2021 asumió la dirección general de la navarra Lodisna, el crecimiento y la diversificación del negocio figuraban en un lugar destacado. Tres años después la compañía acaba de cerrar sus tres primeras adquisiciones que refuerzan su apuesta por un sector, el logístico, llamado a jugar un papel cada vez más estratégico para garantizar el desarrollo económico de la sociedad en general.
La apuesta de Lodisna por crecer comprando empresas parece firme. Pero ¿por qué ahora?
Después de tres años creciendo de manera orgánica e incrementando nuestra flota propia era el paso lógico. Llevábamos tiempo analizando compañías para ver cómo podíamos hacerlo. Prácticamente toda la flota de Lodisna operaba en el ámbito internacional, a nivel europeo, y considerábamos que para dar mayor y mejor servicio a nuestros clientes y acompañarles de una manera integral debíamos ofrecer servicios en el ámbito nacional.
Y esas adquisiciones se lo permiten.
Sí. También considerábamos que era importante trabajar en sectores complementarios a los que ya estábamos como el transporte en frío o de temperatura controlada para sectores como la alimentación, donde no estábamos, y el transporte de cisternas. Con las tres adquisiciones hemos ganado mucha capacidad de gestión de mercancías y almacenamiento en el territorio nacional.
¿Por qué esas compañías y no otras?
Porque eran compañías familiares, con poca sucesión pero bien gestionadas y ordenadas que operaban en el mercado nacional y en nichos complementarios a los de Lodisna. Una de ellas está precisamente en Navarra, Andotrans, y tiene grandes clientes industriales detrás. También hemos adquirido una compañía de La Rioja que trabaja mucho en alimentación y cuenta con una gran capacidad de almacenamiento y Transportes Pibejo, de Madrid donde ya estábamos operando pero que nos aporta mayores infraestructuras. Estas compañías están muy enfocadas en el ámbito nacional pero tienen clientes que les requieren servicios internacionales y es ahí donde puede haber mucha complementariedad y a la inversa, Lodisna tiene clientes que les requerían transporte nacional y nosotros no estábamos ahí. Entonces, actualmente con estas adquisiciones, abarcaremos toda la geografía nacional, de norte a sur y de este a oeste. Era el momento de ganar tamaño y ampliar nuestro catálogo de servicios. En el sector hay mucha atomización y nosotros no es que quisiéramos crecer por crecer pero sí adquirir un tamaño suficientemente importante para abordar proyectos que siendo más pequeños no podríamos hacer. El objetivo de nuestro plan estratégico es alcanzar un volumen de negocio de 150 millones en el horizonte 2030. Como grupo llegamos a los 50 millones en 2022.
¿Qué han supuesto esas tres compras a nivel de capacidad y activos?
Hemos más que duplicado nuestra capacidad y ahora contamos casi con 800 empleados en toda Europa además de con cerca de 500 camiones propios y más de 700 semirremolques con distintas configuraciones. Hablamos de transporte en lona para mercancía en general, de lona con rodillos para aeropuertos, de transporte en frío, de transporte de cisternas, de transporte en semirremolques con boxes por seguridad del producto... Es decir, que hemos diversificado también en cuanto a la cantidad de equipos y su configuración para atender más necesidades de distintos clientes.
¿El tamaño que han adquirido con esas tres compras es suficiente para abordar los proyectos que se plantean?
Es un tamaño que nos permite abordar proyectos de otra envergadura a nivel de sostenibilidad y de digitalización y enfocados en las personas y en generar empleo estable.
¿Cómo está siendo la integración de las tres compañías? ¿Habrá cambios en su gestión?
Queremos ser muy continuistas. Estamos trabajando en un plan de integración que va a responder a unos plazos ordenados donde, evidentemente, estamos tomando el control de cada una de las compañías adquiridas, pero, de momento, lo que queremos es mantener y transmitir un mensaje de tranquilidad tanto a los clientes de estas compañías como a los empleados de las mismas. No vamos a hacer grandes cambios. Evidentemente buscaremos sinergias en el ámbito de la digitalización, de la gestión, de las compras... que ayuden a garantizar la rentabilidad del grupo como tal, pero en un primer momento, al menos en esta fase, no prevemos hacer grandes cambios ni en la gestión ni en la administración de las compañías. La anterior propiedad sigue liderando el día a día de las empresas aunque ahora me reportan a mí.
¿Y el nombre de esas compañías? ¿Lo van a mantener?
Estamos analizando ahora cada una de esas marcas y su reputación para ver si en el medio largo plazo tiene sentido mantenerlas. Personalmente, creo que a largo plazo todas deberían estar bajo del paraguas de Lodisna, pero no es algo que ahora mismo esté dentro de nuestras prioridades. Lo importante es generar sinergias, garantizar los empleos y transmitir un mensaje de tranquilidad a los clientes en cuanto a que la gestión va a seguir. Los anteriores propietarios siguen en las organizaciones, pero ahora somos un grupo mayor con capacidad de hacer más cosas.
¿Van a mantener su modelo de conductores y flota propia?
Tenemos una apuesta firme por un modelo donde el 100% de la flota y de los conductores es propio. Eso nos permite obtener un mayor grado de confianza por parte de nuestros clientes, tenemos un mayor control de la operación, podemos dar mayor visibilidad y trazabilidad e, incluso, formar a nuestros conductores. Es un modelo que sí, queremos mantener.
Hace unos meses transcendió que el Instituto Navarro de Inversiones había estudiando un proyecto de inversión de Lodisna que no llegó a buen puerto. ¿Tenía algo que ver ese proyecto con estas compras?
En ese momento nosotros estábamos en modo búsqueda de compañías para adquirir y habíamos creado un proyecto donde explicábamos algunas compañías target que habíamos identificado para poder ser adquiridas. El INI, por su parte, estaba buscando proyectos para estudiar, porque se acababa de constituir y nos pidieron información. No fuimos nosotros los que les pedimos financiación. En ese momento ese organismo todavía no contaba con un equipo robusto capaz de analizar un proyecto de la envergadura del que le habíamos presentado. Creo que ni siquiera tuvieron la capacidad de estudiarlo.
¿Les afectó que saliera su nombre?
Generó una inquietud que en ningún caso debería haber generado.
Lodisna está en manos de Elcano Partners, propiedad desde mayo de 2023 de un único accionista, su presidente Antonio Tuñón. ¿Baraja algún cambio en el medio plazo?
No sé si en el medio plazo Elcano Partners seguirá o no. Al final tenemos un socio y potencialmente entrará algún inversor adicional, pero ese fue el sentido.
El año pasado firmaron con BP un acuerdo histórico de descarbonización de una flota en Europa usando biocombustibles ¿Qué evolución está teniendo ese proyecto?
Ese proyecto nos ha permitido acompañar a nuestros clientes y ayudarles en sus iniciativas de descarbonización. Que descarbonicemos para ellos las rutas que hacemos implica que puedan beneficiarse de esos ahorros de emisiones. Lo que el año pasado fue un acuerdo marco para el uso de un millón de litros, este año nos permitirá rozar los 3 millones de litros de biocombustible. Su uso no implica alteraciones mecánicas en los camiones, es compatible con el combustible convencional y nos permite reducir la huella de carbono en más del 90%.
¿Qué reducción de consumo de gasoil habéis conseguido?
En los últimos 4 años hemos reducido el 25% y estamos logrando mantener esa cifra con distintas iniciativas. Toda la flota de Lodisna se renueva cada tres años. Tenemos tecnología de última generación, con motorizaciones Euro 6, y hacemos mucha formación en ecoconducción a los conductores para que optimicen el uso de la mecánica de los camiones y reducir los consumos. Hemos reducido los kilómetros en vacío en un 22%, optimizando rutas mediante sinergias con distintos clientes. La utilización de tecnología para la optimización de las rutas también implica una reducción de emisiones considerable.
La distribución de última milla es otra de sus apuestas. ¿La van a mantener?
Bajo el paraguas de la distribución de última milla, lanzamos un proyecto piloto en un inicio en Navarra, donde repartíamos siempre bajo la premisa de la sostenibilidad, con vehículos eléctricos. Colaboramos con el ayuntamiento para revisar las ordenanzas y cumplir con las leyes de zonas de bajas emisiones e hicimos un acuerdo con Telpark para usar los parkings como hubs urbanos. Tras ese primer prototipo llegarán otros negocios de distribución, paquetería u otros negocios asociados. Seguiremos reforzando nuestra visión del negocio con repartidores propios y vehículos eléctricos.
Entre los últimos hitos de Lodisna también está la apertura de un centro de operaciones en Marruecos, su segunda filial en el exterior que se suma a Lodisna France. ¿Qué ha supuesto ese desembarco en el norte de África?
Desde el arranque de operaciones en Marruecos, en julio del 23, hemos ganado cifra de negocio y clientes. Este año vamos a lograr multiplicar por cuatro la flota que tenemos destinada en el propio Marruecos. Empezamos de una manera muy humilde con cinco camiones y este año acabaremos con 20.
¿Van a ampliar su flota de vehículos eléctricos?
Fuimos una de las primeras compañías de España en tener una cabeza tractora eléctrica para el mayor grupo textil español y hoy es la que más kilómetros recorre en España. Unos 600 kilómetros cada día. En septiembre de este año llegará otro camión eléctrico para ser utilizado en una industria navarra y en el último trimestre implantaremos otro en Madrid y también en La Rioja. El eléctrico está sirviendo para la corta y media distancia. Esperamos terminar 2024 con al menos cinco camiones eléctricos.
La extensión de la red de cargadores no avanza todo lo rápido que fuera deseable. ¿Cómo les afecta?
A nosotros nos gusta decir que hacemos que las cosas pasen y no estamos esperando a que la red de infraestructuras de recarga sea lo suficientemente capaz de absorber esa transición energética, sino que trabajamos proactivamente de la mano de nuestros clientes para hacer que efectivamente la electrificación de ciertos corredores sea una realidad. Esto lo hacemos proactivamente pero no significa que no nos afecte. El plazo para que la media tensión llegue a un punto de recarga, una vez que uno pide la instalación de un cargador, a no ser que ponga placas solares a su propia planta productiva u otras instalaciones logísticas, está superando los 400 días y eso no puede ser.
¿Echa en falta un mayor apoyo de las administraciones para acompañar a las empresas en la renovación de la flota?
El 30 de abril se acabaron las ayudas a la renovación de las flotas. Por tanto, ya no hay incentivos a la adquisición de camiones eléctricos, cuando un camión eléctrico cuesta tres veces más que un camión convencional. Tenemos un problema si queremos incentivar el uso de los camiones eléctricos porque no hay ayudas. Y, cuando las hubo, faltó agilidad y claridad en la aplicación del incentivo. Los criterios eran dispares.
¿Terminará siendo el hidrógeno la solución para la larga distancia?
El hidrógeno llegará. Los primeros camiones en serie a la venta están previstos para finales de esta década, 2028-2029. La tecnología existe, sin embargo, la red de infraestructuras para su distribución todavía no está ni preparada ni es segura. El hidrógeno en sí mismo es una bomba. Hay que preparar las hidrogeneras o hidrolineras para la distribución. Lo que tenemos que hacer es seguir incentivando y promoviendo el uso de distintas tecnologías enfocadas a distintas necesidades o usos que nuestros clientes puedan necesitar. En algunos casos serán los camiones eléctricos, en otros será el biocombustible y en otros el hidrógeno.
¿Está el sector de la logística y del transporte unido para afrontar la descarbonización?
Nosotros siempre hemos dicho que no queremos ser los líderes del mercado porque por el tamaño de compañía no lo vamos a ser, pero sí que queremos liderar la transformación del sector. Con nuestro tamaño hemos sido factores del cambio en cuanto a la adopción de camiones eléctricos, de uso de biocombustibles, de modelos de distribución de última milla… Es un sector muy atomizado. En España hay más de 100.000 empresas de transporte con entre 1 y 3 camiones y para esas compañías los costes de la renovación tecnológica muchas veces son inasumibles.
¿Cómo le afecta a Lodisna la escasez de conductores profesionales?
Estamos trabajando muy duro en dignificar la profesión. En Lodisna solo trabajamos con conductores de la casa lo cual nos permite ofrecer mejores condiciones, generar un empleo estable y de calidad, atender mejor las necesidades de los conductores, personales, profesionales... Afortunadamente en los últimos tiempos no hemos tenido una gran problema de falta de conductores pero hay que trabajar en la dignificación de la profesión. Es necesario invertir en infraestructuras seguras que cuenten con instalaciones y servicios para que los conductores puedan estar atendidos cuando están en sus jornadas de trabajo. Debemos incentivar la incorporación de más personas al sector. Este es un sector en el que hacer carrera. Uno puede empezar como conductor y promocionar a técnico de tráfico u otras actividades en el ámbito logístico. La tecnología en los camiones requiere de personal cada vez más cualificado por la propia tecnología que llevan los vehículos. Las aplicaciones que se utilizan para entrar en los centros de distribución, para reportar estados de situación de las cargas. Cada vez se requiere de personal más cualificado y consideramos que con salarios acordes a estas competencias, deberíamos incentivar la incorporación de más personas al sector.
¿Echa en falta mayor apoyo de la administración foral?
Siempre que hemos tenido un acercamiento con las administraciones aquí en Navarra, donde va a radicar el grupo fiscal que estamos creando, la recepción ha sido ágil, cercana y se han interesado por todo aquello que les hemos contado. Pero dicho esto echamos en falta incentivos fiscales: a la inversión, a la inversión en capital, en los impuestos de sociedades, incentivos a la renovación tecnológica de flotas u otros proyectos de no tanta envergadura pero necesarios para la digitalización de las compañías. En la Seguridad Social sería bueno que replanteásemos las cotizaciones para generar y activar la atracción de talento, y no solo de conductores, sino también de otros talentos. Estamos apostando mucho por personas que no vienen del sector, porque uno de nuestros objetivos es transformarlo, y para eso es muy importante ese balance y ese equilibrio que estamos haciendo de personas que tienen un conocimiento específico del sector muy amplio, y de otras personas que no venimos de manera natural del sector. Es la apuesta por profesionalizarlo, hacerlo más digital y gestionarlo de una manera más industrial que permita atraer talento. Para trabajar como conductor ya no es suficiente con tener el carné de conducir. Tienes que tener un montón de competencias digitales y otras herramientas a nivel de control de gestión, innovación, estrategia, operaciones… Competimos con otras comunidades que sí están fomentando la atracción de talento con ventajas fiscales.
DNI
Igor Beguiristain Osés nació en Pamplona en 1980. Es licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Pública de Navarra y cuenta con estudios en Administración de Empresas (UPNA) además de un MBA (ESIC) y un Programa de Alta Dirección (IPADE-IESE). Está casado con Eva Luqui, ingeniera de la edificación y natural de Caparroso, y es padre de dos niños.