Proyecto piloto
Rubén entra ya solo en su habitación
El Centro San José de Pamplona para adultos con discapacidad intelectual ha incorporado pantallas de reconocimiento facial para dos internos en un proyecto piloto. La tecnología de Veridas permite abrir la puerta sin tarjeta y sin ayuda de cuidadores


Publicado el 19/07/2023 a las 06:00
Ujué Pérez y Rubén Jiménez ya entran y salen solos de sus respectivas habitaciones. Algo que, aunque parezca lógico, no podían hacerlo. Hasta ahora. Esto es posible gracias a la colocación de dos pantallas, una a cada lado de las puertas de sus habitaciones, unas pantallas que reconocen sus caras y que, al hacerlo, permiten el acceso o la salida de manera automática. Ujué y Rubén tienen discapacidad intelectual y son dos de los 80 internos del Centro San José. Son los ‘afortunados’ que protagonizan una experiencia piloto en esta residencia dedicada a la atención integral de la discapacidad intelectual para adultos.
Las puertas de las habitaciones en este centro se abren y se cierran con una tarjeta que custodian los cuidadores o responsables. Pero no tienen acceso a ellas los residentes. Por eso, cada vez que uno de ellos quiere entrar en su habitación, tiene que pedir a su cuidador que le acompañe. Pero Rubén y Ujué ya no tienen que hacerlo, solo deben colocarse delante de la pantalla. Y ya está. Esto les permite ganar en autonomía y privacidad, entrar y salir cuando quieran, al mismo tiempo que reduce en el cuidador la obligación de acompañamiento.
La firma que ha hecho posible este avance es navarra y se llama Veridas, una empresa con 250 trabajadores, nacida en 2017 y constituida por DasNano y BBVA, dedicada al desarrollo de la biometría, que permite identificar y asegurar que la persona es la que dice ser mediante el reconocimiento de voz, cara, huella, gestos... En este caso, la identificación es facial. El objetivo es que este proyecto piloto que afecta a dos residentes pueda extenderse a más personas de este centro y de otros, según explicó este martes María Chivite, presidenta del Gobierno. Chivite participó en una visita oficial al centro, acompañada por la consejera de Derechos Sociales, Carmen Maeztu; por el cofundador y CEO de Veridas, Eduardo Azanza; por el director general de telecomunicaciones y digitalización del Gobierno de Navarra, Luis Campos; y por el director del centro, Pablo Bretos. Por eso Rubén y Ujué compartían al mismo tiempo nervios y alegría, porque protagonizaban la demostración de que el uso de la tecnología, como señaló Azanza, favorece a las personas con más dificultades. Las ‘estrellas’ de esta jornada estuvieron acompañadas de sus familiares. Silvia Pérez, presidenta de la Apyma (Asociación de Padres y Madres) y hermana de Ujué, y Salomé Díaz, madre de Rubén, asistieron al momento de la identificación facial y apertura de puertas ante un público que nunca antes habían tenido.
El proyecto, con un presupuesto de 17.872 euros, financiados en su totalidad por los fondos europeos Nex Generation, ha supuesto para Veridas el primer contrato con el Gobierno de Navarra. Al listado de más de 250 clientes en 25 países en sectores como la banca, los seguros, las telecomunicaciones o las Administraciones Públicas, entre otros, ahora ya ha incorporado por primera vez un centro dedicado a la discapacidad intelectual.
Pablo Bretos destacó los cambios tecnológicos producidos en los últimos años en el centro, como la domótica, wifi, climatización..., y ahora el reconocimiento facial. “Intentamos conseguir que los residentes tengan vidas plenas y no planas”, añadió.
Azanza destacó la satisfacción que ha supuesto el proyecto para Veridas y expresó la confianza en su continuidad. “Porque ahora todos quieren entrar en la habitación de Rubén o de Ujué”, añadió. Por de pronto, mientras Rubén, fan del Barça y de Osasuna, sueña con el próximo viaje a Comarruga que hará con Anfas en agosto, Ujué lo hace con la playa de Fuenterrabía, a la que iba a desplazarse el mismo día en el que comprobó que ya no iba a necesitar a nadie para entrar en su habitación del centro San José.


Los cuidadores de San José reclaman el nivel C
No fueron todo sonrisas las que se vieron en la demostración del reconocimiento facial en el Centro San José. Una representación de los cuidadores, que suman 92 con el turno semanal y de fin de semana, manifestaron su malestar por una demanda que llevan tiempo reclamando. Se trata de la subida del nivel D al C. Porque ya ejercen funciones que corresponden al nivel superior, según explicaron Xabi Hermoso de Mendoza, Laura Tejada y Javier Monreal, en representación de LAB, ELA y Afapna. “La colocación de los reconocimientos faciales es algo pionero y favorece la autonomía, pero el principal recurso del centro está compuesto por las personas cuidadoras que acompañamos a los residente las 24 horas del día”, dijeron. Manifestaron también que en las listas de contratación no se sigue el orden establecido. “Vemos más motivos para la reflexión que para el aplauso”, señalaron. La consejera de Derechos Sociales, Carmen Maeztu, preguntada por esto, no concretó y dijo que es un tema que se tiene que debatir en la Mesa de la Función Pública.
Los representantes sindicales recordaron que el Defensor del Pueblo había reconocido sus derechos en un informe, así como el director del centro. Y que la directora gerente de ANADP (Agencia Navarra para el Desarrollo y Autonomía de las Personas) se comprometió a emitir un informe sobre la situación que todavía están esperando.
El Centro San José, con 80 plazas y lista de espera, cuenta con 175 trabajadores. Es un centro de propiedad y gestión pública, del Gobierno de Navarra. El resto de centros públicos de atención a adultos con discapacidad intelectual cuentan con una gestión externa.