Emprendedores
El pamplonés de 25 años que lleva menos de un año protegiendo viviendas
Xabier Unzue Juango protege viviendas y atiende incidencias tanto en vehículos como en inmuebles durante las 24 horas los 365 días del año


Publicado el 16/10/2026 a las 17:54
Decidió descartar la informática al no sentirse motivado por ella -pese a ser lo que había estudiado- e investigó barreras de entrada, competencia y estudios requeridos para emprender por su cuenta, hasta decantarse por el sector de la cerrajería. Xabier Unzue Juango, pamplonés de 25 años, lleva menos de un año protegiendo viviendas contra ataques de fuerza o habilidad, además de atender incidencias tanto en vehículos como en inmuebles con Cerrajería SAI, su propio proyecto. La idea surgió de "las ganas de empezar un emprendimiento relacionado con un trabajo manual" y terminó convirtiéndose en un negocio motivado por el "espíritu inconformista" y la determinación de demostrarse a sí mismo que "podía emprender desde muy joven".
"Tenía claro que no iba a ser bueno haciendo algo que no me gusta", confiesa Unzue, que cambió de camino por completo en busca de algo que sí le ilusionase. Ahora, integrado en MGH Cerrajeros, fundamenta su ventaja competitiva en ofrecer atención "las 24 horas de los 365 días del año a un precio justo". "Al principio no eres consciente de lo que realmente significa ser un cerrajero 24 horas, 365 días, pero, aun así, he tenido la determinación de que este es el camino que quiero para mi futuro", reflexiona el emprendedor. Combina la rapidez en urgencias con la confianza y la garantía de un servicio profesional, pero, si algo le define, es la implicación por ofrecer sus servicios a cualquier hora del día.
CERRADURAS, BOMBINES Y ESCUDOS
Abre cerraduras de urgencia, pero también cambia bombines e incluso instala escudos, sin dejar de lado los encargos programados del día a día. En menos de una hora, Xabier Unzue llega a viviendas de particulares, a locales comerciales y a comunidades de vecinos. "Si hay mucha demanda o se cumplen unas condiciones especiales, informo al cliente desde el primer momento del tiempo estimado de espera", explica el cerrajero.
Arrancar un negocio desde cero no es sencillo, y menos aún cuando se emprende desde la juventud en un sector técnico y de alta exigencia. El proyecto echó a andar hace menos de un año, cuando Xabier inauguró la empresa junto a un exsocio. Sin embargo, los primeros pasos avanzaron a un "ritmo lento", recuerda. Durante los meses iniciales, el mayor obstáculo fue "enfrentar la falta de herramientas adecuadas, la falta de técnica y la carencia de esa sabiduría profesional que solo otorga el oficio con el tiempo", reconoce Unzue, que, lejos de amedrentarse, ha suplido cada una de esas carencias a base de trabajo, compromiso y disposición para aprender y mejorar con cada encargo.
Un cerrajero es una figura imprescindible en cualquier rincón. Las emergencias, los despistes y la necesidad de proteger un hogar no entienden de ubicación ni de horario, aunque Cerrajería SAI centra el 100% de su cartera de clientes en Navarra, territorio en el que su fundador apuesta por estabilizarse y en el que lucha por consolidar su actividad, sin necesidad de mudarse a una comunidad más grande o mejor comunicada. "Navarra es una zona que me encanta para vivir y tampoco veía la necesidad de mudarme para empezar con el negocio", detalla el joven.
RESOLVER URGENCIAS REALES
Los momentos en los que más orgullo ha sentido sobre su oficio son aquellos en los que ha podido "solucionar urgencias reales, casos delicados que sí que requerían mucha rapidez". Asimismo, reconoce que "es verdaderamente satisfactorio sentir que los clientes quedan satisfechos" y ver que "con el tiempo pasa cualquier cosa y te vuelven a llamar a ti".
Entre sus objetivos a corto plazo está "seguir a un buen ritmo y con buena ética de trabajo", mientras que, a largo plazo, tiene claro que le gustaría "ser el cerrajero que más sepa". "La rutina es impredecible, las urgencias que pueden ir entrando pueden alterar mucho tus días", explica el cerrajero, que, entre los beneficios de ser su propio jefe, valora especialmente "saber que lo haces para ti y te da igual la hora que sea, solo trabajas porque te gusta y es algo tuyo". Y lo peor, "que te busquen marrones o no te paguen", cuenta.
Ningún obstáculo es lo suficientemente grande como para no seguir adelante con un negocio que te motiva, cree firmemente Xabier Unzue. Ni las dudas del comienzo ni la falta de experiencia. Convencido de que la actitud y la perseverancia son la clave para consolidar cualquier proyecto, por muy joven que se sea, insiste con rotundidad en que "mientras se tengan ganas, compromiso y disposición para aprender y mejorar, gran parte del trabajo está hecho".