Maneras de emprender
La joven florista que emprendió en Peralta: "Siempre aprendo algo nuevo de las propuestas de mis clientes"
Andrea Ricarte Osés fundó Ríos de Flores el 1 de mayo de 2024 en su pueblo, un local en el que elabora todo tipo de encargos


Actualizado el 18/04/2025 a las 00:14
Con el mes de la primavera llegó Ríos de Flores a Peralta. Y es que el 1 de mayo de 2024, Andrea Ricarte Osés pudo cumplir su objetivo, abrir su propio negocio y que fuese relacionado con la naturaleza. Graduada en Producción Agroecológica y con una larga trayectoria en el mundo agrónomo, fue al trabajar en una floristería durante cuatro años cuando se dio cuenta de que estar rodeada de flores y plantas era su pasión.
Tras un largo año de gestiones, búsqueda de local, papeles y obras, Ríos de Flores abrió sus puertas al público. Este proyecto, situado en la Avenida de la Paz de Peralta, dio respuesta a las ganas que tenía Ricarte de demostrar sus conocimientos. “Lo que me animó a abrir mi propio negocio fueron las ganas que tenía de demostrar todo lo que había ido aprendiendo tanto trabajando en la floristería como en las distintas formaciones y cursos que había estado haciendo”, apunta. “Me di cuenta de que la floristería es un sector bastante envejecido y quería darle mi toque juvenil y silvestre”, añade la emprendedora.
RODEADA DE NATURALEZA
El nombre de su negocio destaca su esencia (las plantas), aunque dándole un toque personal. “Es ahí donde surge la palabra ríos, que indica la variedad y la parte silvestre, pero también son las iniciales de mis 2 apellidos: Ricarte Osés”, explica su fundadora. Andrea ha estado toda la vida rodeada de flores gracias a su madre Silvia Osés, que le enseñó desde pequeña a saber cuidarlas. Además, un estudio de mercado le indicó que Peralta, su pueblo, sería la mejor opción para situar el local, siendo el centro neurálgico de la zona.
Cuando se inauguró Ríos de Flores, faltaban tan solo cuatro días para el Día de la Madre. “Qué mejor manera de empezar un negocio que aportando mi granito de arena para hacer sonreír a todas esas madres que tanto nos han dado”, apunta Ricarte, que recuerda ese día como “el proyecto más especial” que ha tenido en este primer año. “Había mucha incertidumbre al ser los primeros días de andadura, pero la gente respondió y mis arreglos llegaron a más casas de las que podía esperar”, cita ilusionada.
Durante todo este proceso no ha parado de formarse con los mejores. Pudiendo especializarse en técnicas y ampliando continuamente sus conocimientos. Además, no todos los floristas pueden decir que han asistido a un curso de Per Benjamin, Medalla de Oro de la Copa del Mundo, que recorre el mundo compartiendo sus dotes con los demás. “Tener una pasión o un interés principal como trabajo a tiempo completo es un privilegio”, difunde el galardonado. Un sentimiento que Ricarte se toma al pie de la letra, ya que desde que decidió abandonar su trabajo anterior y perseguir su sueño por su cuenta, ha podido disfrutar al máximo de este oficio.
Ahora, considera que las mayores ventajas han sido “la independencia, la posibilidad de ganar más dinero y la satisfacción de crear algo propio”, mientras que cita como los mayores inconvenientes “los riesgos económicos, la falta de ingresos fijos, todo el tema burocrático”.
AMPLIA Y VARIADA OFERTA
Ríos de flores responde a todo tipo de encargos. Flores cortadas para ramos, centros, coronas, plantas tanto de interior como de exterior, abarcando desde las más tradicionales hasta las más difíciles de conseguir en la zona. Andrea Ricarte también trabaja con flor seca y preservada. Elabora cuadros de flor prensada, diseña flores de crochet y ofrece coronas decorativas.
La emprendedora destaca que, en varias ocasiones, ha elaborado encargos tan significativos, que los clientes han vuelto a su local para convertirlos en un cuadro de flor prensada. Consiguiendo así “inmortalizarlos y que permanezcan para siempre en el recuerdo”. Además, valora en especial todos los aspectos positivos que le ha ofrecido este negocio. “Libertad a la hora de tomar mis propias decisiones y trabajar de lo que me gusta, satisfacción de crear algo propio y ver éxito en tus ideas, crecimiento personal al aprender a conocerme mejor y valorar mis capacidades y autoconfianza al darme cuenta de que, con esfuerzo, soy capaz de todo lo que me proponga”.
Si algo destaca Andrea Ricarte de este año, es “la acogida que ha tenido Ríos de Flores”, tanto en el pueblo como en sus alrededores, como también “las propuestas de los clientes para hacer arreglos y proyectos diferentes”, de las que siempre aprende algo nuevo. Entre sus planes de futuro está seguir formándose, continuar creciendo como florista y seguir captando nuevos clientes, aunque siempre rodeada de girasoles, margaritas y rosas, las que marcaron hace ya varios años el caudal de su vida.