La Invitación Shop, tarjetas de boda personalizadas
Una pareja de Pamplona crea una empresa on line de invitaciones de boda personalizadas


Actualizado el 12/04/2018 a las 18:38
Los dos tilos centenarios que crecen en las entrañas de Navarrería en el jardín de la casa familiar frente a la Catedral y las profusas enredaderas que envuelven todo el patio, son el marco de postal perfecto para presentar el trabajo de Verónica De Andrés Juanmartiñena. Un catálogo de invitaciones de boda, de dibujo artesanal, cuidada impresión y papelería fina, inspiradas en el estilo romántico y delicado de las ilustraciones del siglo XIX. Cada una de ellas tiene dos nombres propios y un motivo único y personal, dibujado en acuarela o a plumilla, que evoca el amor recién estrenado de esos novios que ahora plantean casarse. Una invitación de boda exclusiva que se convierte en postal de recuerdo para los invitados al enlace.
Porque toda pareja tiene una imagen que les resume: una flor, un paisaje, un monumento, una ciudad, un animal. Hasta una castizo retrato en formación de los ocho gigantes de Pamplona, uno de sus últimos trabajos. Y, si no, ya se encarga Verónica de rescatarla. “¿Dónde te casas? ¿Cómo va a ser tu ramo? ¿Dónde os conocisteis?” Pregunta a pregunta, la artista pamplonesa se encarga de identificar lugares, plantas o motivos que digan algo único de esa pareja. “Hay novios que te dejan libertad y entonces me emociono y dibujo la invitación como si fuera mía. Otras novias lo tienen clarísimo desde que nos contactan”. El boca a boca y su página en Instagram, donde recoge a modo de muestra numerosos ejemplos reales de sus trabajos han funcionado este último año y medio para enlazar su incipiente negocio on line.
HACER, DE LA VOCACIÓN, OFICIO
Como casi todas, la idea del negocio nació de su propia experiencia, aquel 1 de agosto de 2015 cuando dio el ‘sí, quiero’ al limeño David Sandoval en la Catedral de Pamplona. “Solo encontramos invitaciones muy caras o diseños bonitos en papel de mala calidad”. Así que ella dibujó su propia tarjeta, plantas de frambuesas, que llevaron a imprimir y ensobraron manualmente. El gusto por el dibujo, la narración y la poesía le venía ya desde niña: “soy de familia divagante”, se define Verónica. Compartió su creación en Instagram con bastante éxito. Y su marido, psicólogo, especializado en counceling (desarrollo personal) le sugirió encauzar esa afición al terreno práctico en lugar de opositar. “¿Por qué no lo enfocamos en algo más profesional?” sugirió.
Así nació hace un año largo su empresa on line: La Invitación Shop. Ambos trabajan en ella como autónomos y todavía están empezando como quien dice. “Es mi complemento perfecto. Yo dibujo y él organiza”. David tiene conocimientos de empresa y ha trabajado en departamentos de Recursos Humanos en Lima y España. Él vino a estudiar a Pamplona y estaba a punto de volver a su tierra cuando conoció a Verónica. Tras meses de noviazgo virtual, ella se marchó a Lima “para conocerlo”. Así empezó una relación intercontinental que ha pivotado entre estancias en Madrid y Perú, hasta que la pareja ha fijado asiento definitivo en Pamplona. Él echa de menos el mar. Pero ella es mucho más feliz aquí que en la “jungla” de asfalto de Lima, con sus 8 millones de habitantes y sus atascos.
CATÁLOGO EN INSTAGRAM
El catálogo en su página de Instagram es un viaje a través de las historias de sus clientes. Han ilustrado bodas en Dinamarca, Suecia y Dubai y decenas de enlaces en Navarra con racimos de uva, lirios, gladiolos, gallos, tucanes y mascotas, pirámides egipcias, puertos nórdicos, o diseños inspirados en vestidos etíopes. Hasta con el retrato en acuarela de los ocho gigantes de Pamplona.
Verónica, licenciada en Historia, navega por tratados de botánica, catálogos monumentales y callejeros para inspirarse. Sus dibujos beben de aquellos científicos y expedicionarios que hacían de la ilustración un arte, antes de nacer la fotografía, para documentar especies botánicas, animales y lugares. Una vez los novios dan el OK al último borrador, en dos semanas, Verónica y David se ponen manos a la obra. Ella dibuja y el motivo escogido se incorpora en forros de sobres, invitaciones y tarjetas. Él las lleva a imprimir en pequeñas imprentas con técnicas tradicionales como el offset y termograbado.
Luego, juntos, montan manualmente cada uno de las invitaciones. “La tendencia en el mundo de las bodas es cada vez más refinada”, dicen ambos. “Se valora lo natural, lo rústico, el papel de calidad, de estilo sencillo, sin brillos ni tornasolados”. Solo son estrictos en su oferta de sobres: de dimensión cuadrada o rectangular, con papel de calidad, ecológico, de alto gramaje (250 gramos) y en un abanico de colores predeterminado.
Comercializan un pack básico: sobre con forro interior, invitación y una tarjeta más pequeña con alzados o planos de los lugares del evento. El precio del conjunto oscila entre los 3€ y 4,50€ por unidad, dependiendo del número de invitaciones encargadas. Hay descuentos para quienes incluyen otros servicios añadidos, como meseros, plan de distribución de mesas, menús, guías de ceremonia; lacrado de sobres y caligrafías. Su mercado es Europa.
Trayectoria: Verónica es licenciada en Historia en la UN y máster en Historia Antigua, además de ilustradora de vocación. David tiene estudios de Psicología, con formación en dirección de negocios y antropología. Ha sido consultor y responsable de recursos humanos en empresas en Madrid y Lima. Y actualmente es counselor (consejería psicológica) para emprendedores y ejecutivos.
Empresa: La Invitación Shop. Empresa on line de papelería que personaliza invitaciones de boda y productos de papelería fina para otros eventos.
Apoyo emprendedor: ambos han asistido a talleres de formación en CEIN.
Contacto
(catálogo en Instagram)
+34 615 45 97 75
+34 948 040 157
web: lainvitacionshop.com