Dateando o cómo aflorar áreas de mejora ocultas en tu empresa
Aida Loperena y Gabriel Viscarret han creado dos empresas juntos tras conocerse en un curso sobre emprendimiento


Actualizado el 18/01/2018 a las 17:07
Gabriel Viscarret y Aida Loperena han aprovechado todos los escalones de apoyo al emprendimiento que brinda el sistema institucional en Navarra. Ambos emprendedores firman un trayecto casi de manual. Vecino de Tafalla, él. Y oriunda de Abaurrea Alta, ella, aunque reside en Noáin, los dos coincidieron en un curso para parados sobre ‘Emprendimiento en Energías Renovables’. Se impartió durante tres meses (de abril a junio de 2016) por la Universidad de Mondragón en Cenifer, el centro de referencia en Formación en Energías Renovables instalado en Imárcoain. El curso, programado por el SNE, estaba financiado por el programa europeo ‘Greenpreneurs’.
Gabriel Viscarret y Aida Loperena fueron dos de los 18 alumnos que se beneficiaron de aquella formación gratuita del Gobierno de Navarra para parados con titulación universitaria. Aunque enfocado a renovables, lo que realmente motivó a estos dos promotores en ciernes, que rondaban ya la cuarentena, fue la metodología “aprender haciendo” (learning by doing) con la que el alumnado trabajaba sobre el desarrollo de proyectos reales.
Ambos congeniaron. Tenían experiencia como asalariados en empresas y sendos proyectos cada uno en la cabeza. “Se nos quitó el miedo a ir de empresa en empresa, para entrevistarnos con el director técnico o el jefe administrativo para ofrecer nuestros servicios. Decidimos seguir juntos con ambos proyectos para unir fuerzas y aprovechar sinergias”.
Aida Loperena que ya había emprendido un negocio sobre renovables, abandonó la idea para sacar su nuevo proyecto con Viscarret: Avir, una empresa que se dedica a calefactar granjas avícolas por infrarrojos. El proyecto de Gabriel Viscarret era montar una empresa para implantar sistemas SCADA, diagramas de medición en tiempo real en pantallas de los datos del proceso productivo en una empresa) y su posterior unificación y derivación a la toma de decisiones a través del Big Data (analiza automáticamente el histórico de esas bases de datos para la creación de patrones de mantenimiento predictivo) y el Business Intelligence (explota las bases históricas de datos de SCADA para generar informes visuales a la carta).
“Se trata de buscar vínculos entre los datos”, ejemplifica Viscarret: “por ejemplo, detectando fallos de máquinas en función de temperaturas de sala, de presiones, o del estado de otras máquinas” mediante el uso del internet de las cosas. “Los autómatas controlan todo el funcionamiento de una máquina, pero hay parámetros que no, como la temperatura o la humedad, para los que se usan sensores, los estados de otras máquinas, el nivel de compresión, o parámetros químicos. Con el internet de las cosas consigues llegar al dato al milímetro” abunda en las explicaciones para profanos de la Industria 4.0.
Dateando nace de un juego de palabras, que une el toque informal del verbo ‘datear’ con la expresión inglesa “data and do” -datos para hacer. Según Viscarret el nombre “resume bastante bien lo que hacemos, que es detectar áreas de mejora encubiertas en el proceso productivo de las empresas a través de datos para que los gestores puedan tomar decisiones”. Además, es fácil de recordar y ya les han llegado encargos a través del boca a boca.
Configurada en forma de microcooperativa de dos socios, fórmula jurídica que han adoptado tras pasar por el programa de emprendedores de ANEL (ayuda a sus asociados a poner en marcha el negocio a través de una cooperativa ‘nodriza’ común). Dateando tiene su base de operaciones en el edificio de coworking habilitado por el Colegio de Ingenieros Técnicos de Navarra en Imárcoain, junto a Cenifer.
En el año escaso que llevan funcionando ya han conseguido cinco o seis proyectos para instalar sistemas SCADA asociados al Big Data y el Business Intellingence en otras tantas empresas navarras. Una facturación incipiente pero suficiente para nutrir los gastos de funcionamiento y el ingreso de uno de sus promotores, dice Viscarret.