Encuentro
La jornada 'Territorio y empresa' reúne a instituciones y empresas por una Ribera más atractiva, sostenible y competitiva
Consorcio EDER presentó en el encuentro los resultados de la última edición de After Care Ribera, su programa de acompañamiento a las empresas de la comarca


Publicado el 06/10/2026 a las 16:23
Las empresas de la Ribera crecen, contratan e innovan, aunque tropiezan con un mismo obstáculo: la falta de personal cualificado. Así lo refleja la última edición del informe After Care Ribera, el programa con el que Consorcio EDER acompaña desde 2022 a las compañías de mayor impacto de la comarca. Sus conclusiones las presentó este martes 6 de octubre Maite Laínez, coordinadora del Área de Estrategia Comarcal de Consorcio EDER, en la jornada ‘Territorio y empresa’, celebrada en la sede del consorcio en Tudela.
El encuentro, que contó con el apoyo y financiación del Gobierno de Navarra a través de las subvenciones de Planes de Activación Comarcal, reunió a representantes institucionales, personal técnico y empresas de la zona. Lo inauguró Alejandro Toquero, presidente de Consorcio EDER que señaló que "las empresas exigen respuestas inmediatas a sus requerimientos y necesidades. Las imprecisiones, los compromisos abiertos sin planes de ejecución y los planes a medio o largo plazo cada vez cotizan menos en el mercado donde se activan las ideas y los proyectos empresariales".
EMPLEO Y TALENTO
El informe recoge la visión de las treinta y cinco firmas que participaron en la última edición del programa. La fotografía es, en general, positiva. Tres de cada cuatro empresas han creado empleo en el último año y sus perspectivas a corto plazo son optimistas.
El talento, sin embargo, se ha convertido en su gran preocupación. El 86 % declara dificultades para encontrar personal. Los perfiles más escasos son los grados en ingeniería y la Formación Profesional de Grado Superior, sobre todo en áreas técnicas. Mantenimiento mecánico, electricidad, soldadura y programación de maquinaria encabezan esa lista. También cuesta cubrir puestos de laboratorio e I+D+i, además de titulaciones superiores con dominio de idiomas.
Atraer y fijar trabajadores supone, asimismo, otro desafío. En concreto, cerca de la mitad de las compañías lo menciona, en especial para perfiles técnicos y puestos concretos del sector agroalimentario o comercial. Algunos de los frenos que citan las empresas son la adaptación y flexibilidad de horarios y jornadas y la escasez de vivienda. Pesan también la dificultad para captar talento sin arraigo previo y, en algunos centros de trabajo, los tiempos y costes de transporte.
APUESTA POR LA INNOVACIÓN
Las empresas visitadas dentro del programa After Care Ribera mantienen una firme apuesta por la innovación. El 89 % desarrolla proyectos de I+D+i en ámbitos muy variados. Además, en la mitad de ellas, el esfuerzo inversor se sitúa entre el 1 % y el 5 %.
Con vistas al futuro, las compañías participantes identifican tres grandes retos. El primero pasa por crecer de forma sostenible en un contexto de demanda exigente. Le siguen el relevo generacional y el talento, y la transformación y diversificación de su actividad. Para afrontarlos, reclaman agilización administrativa y fiscal. Piden, asimismo, programas de formación profesional y empleo adaptados a sus necesidades. La tercera demanda es contar con flexibilidad y apoyo a la inversión en proyectos tecnológicos, automatización e I+D+i.
ESCUCHANDO A LAS EMPRESAS
La voz empresarial llegó con una mesa redonda sobre las claves para impulsar la competitividad, moderada por Sandra Calvo, coordinadora del Área de Emprendimiento de EDER. En ella participaron Mario Falcón, CEO de Mobekip Group; Teresa Osés, gerente de Bobinados Osés; Juan Peña, director de Relaciones Estratégicas e Institucionales de Grupo ENHOL, y Rafael Loscos, presidente de AER. El debate abordó los grandes retos que comparten el territorio y su tejido empresarial.
El primero es el talento y el relevo generacional. Las empresas necesitan más personal cualificado, pero atraerlo y retenerlo exige que la comarca resulte atractiva para vivir. "Para que la gente joven quiera vivir en los pueblos hacen falta servicios y transporte", señaló Teresa Osés, que pidió que empresas, administración y ciudadanía trabajen en la misma línea. Mario Falcón, por su parte, subrayó la importancia del bienestar y el arraigo.
El segundo reto es crecer de forma sostenible, lo que requiere suelo, energía y, sobre todo, agilidad. Juan Peña recordó que hoy es "mucho más complejo tramitar un proyecto que a principios de los 2000" y reclamó seguridad administrativa. Falcón coincidió en la necesidad de reducir la burocracia: "Dedicamos el 50 % de nuestro tiempo a tareas administrativas".
Por último, la transformación y diversificación de la actividad, con la innovación como palanca. Rafael Loscos recordó que el 32 % del empleo que se crea en la Ribera es industrial y advirtió de que, sin inversión en innovación ni retención del talento joven, existe "riesgo de deslocalización". Por ello, reclamó un plan estratégico para la Ribera con el compromiso del Gobierno de Navarra.
ÁREAS DE ACTIVIDAD ECONÓMICA ATRACTIVAS
Teresa Arriazu, técnica del Área de Estrategia Comarcal de EDER, expuso en la jornada los planes piloto para mejorar la atractividad de los polígonos industriales. Por su parte, la técnica medioambiental de Ambere, Rosa Sola, defendió el valor de la infraestructura verde para adaptar estos espacios a los nuevos retos en materia de sostenibilidad y cuidado del entorno.
LA NUEVA LEY FORAL DE INDUSTRIA
En la jornada también participó el consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo. Su ponencia giró en torno al proyecto de Ley Foral de Industria y su brazo ejecutor, el Plan de Industria 2026-2030. "Nos encontramos ante la oportunidad de tener más capacidad para atraer y retener una industria diversificada, así como de ser más ágiles administrativamente. La nueva Ley Foral de Industria nos proporciona un marco para acompañar a las empresas durante todo su ciclo de vida, facilitar nuevas inversiones y reforzar nuestra capacidad de respuesta ante los procesos de transformación industrial. Por otro lado, el Plan de Industria 2026-2030 es el brazo ejecutor de esta ley: convierte ese marco en medidas concretas para impulsar la competitividad, la innovación, el talento y la transición energética y digital de nuestras empresas", señaló Irujo.
Y añadió que "lo que hemos escuchado hoy en boca de las empresas confirma que el talento es uno de los principales retos de nuestra industria. No podemos hablar de crecimiento y competitividad si nuestras empresas no encuentran las personas que necesitan. Por eso, el Plan de Industria pone el foco también en la formación, la atracción y retención de talento y en una mayor conexión entre las necesidades de las empresas y nuestro sistema de Formación Profesional"
La clausura de la jornada corrió a cargo de Eusebio Sáez, presidente de la Comisión Ejecutiva de Consorcio EDER.