Viabilidad
Trabajadores de Sunsundegui: "El ánimo está por los suelos"
La carrocera afronta su posible liquidación el lunes 14, lo que llevaría a la rescisión de todos los contratos el día 30


Publicado el 05/04/2025 a las 05:00
El comité de empresa de Sunsundegui pidió este viernes a todas las partes implicadas un último esfuerzo para salvar la empresa. Arropados por trabajadores, los sindicatos UGT, LAB, CCOO y ELA reclamaron compromisos urgentes para evitar el cierre. Tras la retirada del único inversor, la belga Dumarey, y sin un plan industrial, la carrocera afronta su posible liquidación el lunes 14, lo que llevaría a la rescisión de todos los contratos el día 30.
El pamplonés Félix Samanes Jaso entró en la plantilla de Sunsundegui antes de formalizarse el contrato con Volvo para producir dos modelos de última generación. Con 3 de sus 54 años de edad como especialista en el montaje de neumáticos de autobuses, dejó un trabajo en Pamplona para responder a una propuesta de empleo en la carrocera del polígono de Ibarrea de Alsasua. Como asegura, “el ánimo está por los suelos” en el seno de la plantilla. “Ya veremos qué pasa”, añade. “Todos los días salen noticias de una cantinela u otra. Son noticias de que esto va cayendo en picado, pero pienso que tarde o temprano llegará alguien para solucionarlo. Aquí hay carga de trabajo. Si se hacen 540 autobuses a una media de 300.000 euros, más el IVA, más el impuesto de circulación.., estamos hablando de dinero”.
"Llevo cotizados 36 años y no había estado en el paro"
El alsasuarra Mikel Chamorro Heredia, hoy residente en Pamplona, alcanzó en febrero el cuarto de siglo vinculado a la carrocera Sunsundegui. Adscrito a la cadena de montaje de tapas laterales de autobuses, es consciente de las limitaciones que, por motivos de edad - tiene 55 años- posee para acceder de nuevo al mercado laboral en caso de que la amenaza de cierre sea una realidad. “Las empresas quieren gente joven y estamos en una edad muy mala, con 36 años cotizados y sin dejar de trabajar ni un solo día. No había cogido paro nunca hasta ahora, ni siquiera en la mili, que estuve en Cruz Roja”. La excepción a su trayectoria laboral es el período de inactividad de la pandemia y el ERTE presentado en otoño. Es crítico con la gerencia que “puso el Gobierno de Navarra. No ha sabido llevar bien las cosas. Y no ha habido seguimiento”.
"Sufro más por compañeros en peor situación"
En ocho años, el pamplonés Peio Garijo Gaztelu, de 30 años de edad, ha estado desempeñando diferentes funciones en la cadena de montaje. La colocación de puertas se añade a su faceta polivalente. En Sunsundegui -afirma- encontró un empleo de mayor estabilidad que su primera experiencia en el mundo laboral como trabajador en prácticas tras formarse en grado medio en la especialidad de Carrocería. Cuando entró en Sunsundegui, “las previsiones eran buenas, con todo el trabajo que había. Todo pintaba bien entonces, con Dubai como cliente. De hecho se hicieron reformas en los pabellones. Parecía que todo iba bien, pero la realidad es que no era así”. La amenaza de cierre inminente es “un golpe duro. Tengo 30 años y sufro más por mis compañeros que tienen una situación más complicada”.
