Empresas
Cuidar el talento desde dentro, un reto de la empresa navarra
Para abordar este reto, hoy conversamos con las socias de Montaner en Navarra


Publicado el 12/09/2024 a las 08:10
En el actual entorno empresarial, el cuidado del talento ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad estratégica. Sin embargo, muchas organizaciones aún encuentran dificultades para convertir este imperativo en acciones concretas. Para abordar este reto, hoy conversamos con Geni Capdet y Nora Reta, las socias de Montaner, una consultora que ha desarrollado una metodología efectiva para personalizar las acciones y mantener la coherencia en la gestión del talento.
Desde vuestra experiencia, ¿cuál es el primer paso que deben dar las organizaciones para cuidar realmente a su talento?
El primer paso es entender que cada persona dentro de la organización es un partner interno. El enfoque debe ser ofrecerles una buena experiencia a lo largo de todo el tiempo que estén en la empresa. Esto implica personalizar las acciones, adaptándolas a las necesidades individuales de cada empleado. Solo así, se pueden obtener resultados compartidos que beneficien tanto a la organización como a las personas.
Vosotras habláis de un cambio en la gestión del talento. ¿En qué consiste este cambio y cómo lo estáis viendo reflejado en las empresas?
Tradicionalmente, las empresas invertían en sus empleados con la expectativa de que se quedaran a largo plazo. Ahora, este enfoque ha evolucionado. Se trata de que, durante el tiempo que el empleado esté en la empresa, aporte el máximo valor y tenga una experiencia única.
Además, estamos viendo un creciente interés en cuidar y motivar a los perfiles más seniors. Estos empleados veteranos son esenciales, ya que actúan como referentes y aportan solidez al equipo.
¿Cómo se percibe este cambio en el contexto de Navarra, donde, según estudios recientes, los trabajadores navarros son los más felices de España?
Es cierto que la empresa navarra está cada vez más concienciada de la importancia de cuidar su imagen como marca empleadora. Los empleados son los embajadores más auténticos de la organización, y su experiencia interna es lo que define la percepción externa de la empresa. Sin embargo, aunque la dirección entiende la importancia de ofrecer una buena experiencia, a menudo falta un alineamiento en el día a día. En muchas ocasiones no se está dedicando el tiempo necesario para incidir en estos temas.
No obstante, según el estudio realizado por Sigma Dos para Mahou San Miguel, Navarra es la comunidad autónoma con más profesionales felices en su trabajo (69,1 %). Estos datos reflejan que las empresas navarras están gestionando el cambio de forma positiva, adoptando estrategias más flexibles y personalizadas para gestionar su talento, poniendo un mayor énfasis en la formación continua y el reconocimiento del esfuerzo y la experiencia, tanto de los empleados más jóvenes como de los más veteranos.
¿Cómo puede una organización superar esa desconexión entre lo que se sabe que debe hacer con el talento y lo que realmente se hace en el día a día?
Superar esa desconexión requiere una estrategia bien definida que incluya sensibilización, preguntar y escuchar, implementación de acciones concretas, y un proceso continuo de medición y ajuste. Es crucial comenzar por sensibilizar a toda la organización, especialmente a la cadena de mando, sobre la importancia de cuidar el talento de manera coherente con los objetivos empresariales. La estrategia debe traducirse en acciones específicas que se implementen de manera consistente en el día a día.
En este recorrido, el rol del manager es fundamental. Cuidar y formar a los responsables para que actúen en coherencia con la misión y los valores de la empresa es clave, ya que ellos son quienes transmiten y viven estos principios en su gestión diaria.
Además, es importante establecer un sistema de medición que permita evaluar el impacto de estas acciones y hacer ajustes cuando sea necesario. Así, la organización puede asegurarse de que lo que se sabe y lo que se hace estén en perfecta sintonía, y que la experiencia del empleado sea coherente y positiva en todos los niveles.
Se habla mucho de la "cultura de la escucha" en las organizaciones. ¿Cómo se integra esta práctica en el trabajo diario?
La escucha al empleado no puede limitarse a momentos puntuales, sino que debe convertirse en una cultura constante de feedback. Esto requiere un sistema que esté alineado con el propósito organizativo y la implicación de toda la organización. La experiencia del empleado depende de todos, no solo de Recursos Humanos. Es un verdadero cambio cultural, donde cada persona en la empresa tiene un rol, que es el de cuidar y mejorar la experiencia del equipo.
¿Podrían explicarnos brevemente las etapas del “journey” que se trabajan en Montaner?
En Montaner, abordamos el journey del empleado en cinco etapas clave: selección, integración, desarrollo, promoción y desvinculación. En cada una de estas fases, personalizamos nuestras acciones para asegurar que la experiencia del empleado sea coherente con los valores y objetivos de la organización. Esto garantiza que, independientemente del tiempo que una persona pase en la empresa, su contribución sea valiosa y su experiencia positiva.
Para finalizar, ¿qué es lo que diferencia a Montaner de otras consultoras en el mercado?
Nuestra diferenciación radica en nuestra metodología y en la personalización de nuestras acciones. No nos limitamos a ofrecer soluciones estándar, por el contrario, trabajamos codo a codo con las organizaciones para desarrollar estrategias que realmente se adapten a sus necesidades específicas. Además, estamos comprometidas en acompañar a las empresas en cada paso de su journey, asegurando que la coherencia y el cuidado del talento no sean solo palabras, sino una realidad tangible.
