

La huella navarra de la Vuelta ciclista
Sin los 130 trabajadores de la empresa navarra M2 la Vuelta a España, que comenzó hace una semana en Lisboa y terminará el 8 de septiembre en Madrid, no sería posible. Ellos montan las salidas y llegadas de cada etapa
Publicado el 25/08/2024 a las 05:00
Si la Vuelta no viene a Navarra en 2024, Navarra va a La Vuelta. Allá por 2006, hace 18 años, el kazajo Aleksandr Vinokúrov del Astana fue el que se subió al escalafón más alto de un pódium montado por navarros. Era la primera vez que los operarios de la empresa navarra M2, con sede en Pamplona, completaban esa labor de “dar forma” a una carrera ciclista que iba mucho más allá que la bicicleta y los puertos.
A partir de esa edición, y hasta hoy, se han convertido en los encargados de colocar más de 3.000 vallas en los tramos de salida y llegada de cada etapa, mover de localidad en localidad la carga de 30 camiones, trasladar 35 furgonetas, instalar el control de firmas, el arco de salida, las zonas especiales…
Para M2, la presente edición comenzó hace muchos meses. “Llevamos preparando La Vuelta todo el año. Desde los equipos de producción, diseño, etc…”, apuntan desde la empresa explicando que todo lo hacen en coordinación con Unipublic, la empresa organizadora de la gran vuelta. “Seis meses antes se empiezan a preparar materiales y a contactar con los trabajadores”, añade esta entidad con sede en el polígono Agustinos.
Los 130 trabajadores de M2 pueden decir que son los primeros en llegar a la meta. Su trabajo es costoso y consiste en montar y desmontar. Y así sucesivamente. Se dividen en dos grupos: uno en salida y otro en meta. Los primeros comienzan con su trabajo el día anterior a cada etapa sobre las 18 horas. “El montaje dura unas tres o cuatro horas”, explican comentando que la guinda final se pone el mismo día de la etapa temprano. “Una vez empieza la carrera, se desmonta todo y se viaja a la siguiente ciudad”, detallan.
Por su parte, el equipo de final de etapa empieza a instalar la meta sobre las 8 horas del mismo día de la carrera. “Se monta para que esté todo listo para las 13 horas”, dicen desde M2. Y en cuanto cruza la meta el último corredor, los operarios vuelven al asfalto y desmontan todo en unas dos o tres horas antes de viajar a la siguiente ciudad. Ellos también trabajan contra el crono y para eso hace falta ser un equipo. “Hay un gran ambiente y mucho espíritu de equipo”, aseguran. La experiencia también es un grado en este oficio llevado a cabo por trabajadores que repiten año a año. “Mucho de ellos ya se conocen de otros años”, reconocen poniendo el foco sobre esos operarios que vuelven a montar y desmontar cada edición.
Otro de los puntos interesantes de esta expedición es la gestión y coordinación del alojamiento y estancia de todos los desplazados durante prácticamente un mes. Desde la empresa explican que una vez contactados todos los trabajadores con cinco o seis meses de antelación empiezan con la preparación del resto de cosas. “La coordinación nos lleva un mes completo de mucho trabajo en la que además de toda la documentación y formación que tenemos que realizar con cada uno de ellos, les preparamos equipos epis personalizados”, apuntan sobre esos dispositivos de protección individual para cada empleado.
Según la empresa organizadora de eventos, que este año ha llevado uno de los motorhomes al Rally Dakar 2024, su expedición se alojará a lo largo de La Vuelta en un total de ochenta hoteles.