Nueva Economía
Crece el interés de las empresas navarras por operar con criptomonedas
Expertos coinciden en que el fenómeno es imparable e inciden en la necesidad de la formación para iniciarse en un entorno de legalidad y confianza


Publicado el 04/03/2022 a las 06:00
La jornada reunió de forma virtual y telemática a más de 80 personas, en su mayor parte empresarios y directivos de la comunidad. En ella, y de la mano de tres expertos se abordaron los aspectos que más preocupan a las empresas y particulares interesados en utilizar criptodivisas. Entre ellos, las estafas más comunes, de las que habló el responsable del Grupo de Delitos de la Guardia Civil, José Antonio Cruceira Sánchez, los aspectos fiscales, a cargo Íñigo Urizar, asesor fiscal en ARPA Abogados Consultores, así como los vacíos legales que existen y la posibilidad del arbitraje para resolver conflictos. Sobre este último aspecto habló Ignacio Ferrer-Bonsoms, presidente de Blockchain Arbitration Society y socio fundador en Ferrer-Bonsoms-Sanjurjo. “Lo primero es la información y es lo que ha tratado de paliar nuestra asociación. Informar a la gente normal para que pueda entrar en este mundo y comprenderlo en un entorno de legalidad y confianza”. Defendió que estamos “en el inicio del gran cambio.
Como ocurría en los noventa con Internet” y que el momento para entrar es ahora. En plena ofensiva rusa, abundó, Ucrania ha logrado situarse entre los cinco países del mundo en el uso de criptomendas. “Seis días antes de la invasión, el argumento que utilizó el primer ministro de Ucrania para legalizar el Bitcoin fue que había que proteger los activos de los ucranianos de posibles abusos o fraudes”. Un extremo que demuestra en su opinión el potencial del blockhain, una tecnología descentralizada que permite almacenar información en forma de bloques de datos que se disponen seguidamente en una cadena. A diferencia de lo que ocurre cuando hacemos una transferencia bancaria donde el banco es el único intermediario y el control solo se efectúa por su parte, la cadena de bloques de blockchain consigue que todos los usuarios de la red validen una transacción pero con la particularidad de que tanto el emisor como el receptor son anónimos. “A Ucrania le han donado más de 30 millones en criptomonedas. Bitcoin subió un 14% pocos días después de la invasión. Es la moneda número 14 del mundo en capitalización y ya está por encima del rublo ruso”.
“Es el inicio del gran cambio; ocurrió con internet en los 90”
En un mundo que se caracteriza por la falta de regulación jurídica, los operadores de blockchain (la tecnología que está detrás de las criptomonedas) han tenido que acudir a la vía arbitral para resolver sus controversias. Ignacio Ferrer-Bonsoms está al frente de Blockchain Arbitrary Society (BAS), pionera en ofrecer una jurisdicción criptovirtual. Ayer, durante su intervención en la jornada ‘Criptomonedas: lo primero es la información’ organizada por la Cámara de Comercio de Navarra se mostró convencido de que los contratos futuros que se hagan entre empresas, particulares y entidades públicas serán con tecnología blockchain y todos debemos estar preparados. “Estamos en el inicio del gran cambio. Como si estuviéramos en los noventa de internet. El momento de entrar en este mundo es ahora y, nuestra propuesta, formar a personas normales para que puedan entender y comprenderlo en un entorno de legalidad y confianza”. Asegura que estamos ante una nueva tecnología que requiere de un nuevo concepto de derecho que se adelante y se adapte a las características del nuevo ecosistema que se ha creado. “En el entorno blockchain la comunidad crea su propia regulación y las empresas que la conforman deben respetar sus propias normas”.
“Hacen maldades los que más invierten en I+D ”
“El blockchain es una tecnología que ha venido para quedarse pero falta información. El estafador conoce el sistema y el procedimiento. Los que hacen maldades son los que más invierten en I+D”. Con estas palabras, José Antonio Cruceira Sánchez, responsable del Grupo de delitos de la Guardia Civil en Navarra, trató ayer de poner de relieve el problema que suponen los delitos relacionados con la ciberdelincuencia que en cinco años han crecido en España un 162%. Aseguró que el crecimiento exponencial en el uso de las criptomonedas ha multiplicado la posibilidad de que surjan estafas que intentan sacar provecho del desconocimiento o búsqueda de beneficio rápido. “Muchos particulares no denuncian por vergüenza y las empresas por pérdida de prestigio reputacional”. Entre las medidas de prevención que recomienda a aquellos que tengan pensado invertir en criptomonedas está la de trabajar con plataformas de inversiones que estén reguladas por la CNMV, lo que implica que debemos alejarnos de los denominados chiringuitos financieros, y no dar nunca las claves de nuestras cuentas o plataformas de inversión a terceros para que las gestionen por nosotros.
“Todavía nos falta mucho desarrollo normativo”
La fiscalidad también se debe adaptar a las nuevas tendencias digitales que cuentan con mecanismos para ocultarse ante el fisco debido a una tecnología compleja tanto para la creación de criptoactivos –la minería– como la comercialización y el uso de las divisas virtuales. Íñigo Urizar, asesor fiscal en ARPA Abogados Consultores, asegura que pese a la dificultad que entraña un entorno cambiante y la falta de desarrollo normativo, en el marco de la lucha contra el fraude fiscal la Hacienda foral ha seguido el paso a la Estatal y a las Haciendas vascas con una nueva regulación que aumenta los controles sobre las criptodivisas. Ha regulado dos nuevas obligaciones de suministro de información relativas tanto a la tenencia como a la operativa con monedas virtuales que se suman a la propia fiscalidad de las criptomonedas que al no ser monedas de curso legal, sino valores, tienen el tratamiento de las alteraciones patrimoniales, de forma que cuando se adquieren no hay que tributar por ellas, pero sí cuando se transmiten por cualquier causa que es cuando se determina fiscalmente una ganancia o pérdida patrimonial aplicando la normativa del impuesto a la operación concreta realizada (inversión, transmisión...).
Las criptomonedas son divisas digitales que utilizan métodos de criptografía para asegurar las transacciones con un sistema descentralizado. Mediante la tecnología blockchain, conocida como cadena de bloques, cada agente garantiza la seguridad y equilibrio de las transacciones, alejando el modelo de los bancos centrales tradicionales.
Cuando realizamos una transferencia bancaria el banco es el único intermediario y el control solo se efectúa por su parte. Sin embargo, la cadena de bloques consigue que todos los usuarios de la red validen la transacción con la particularidad de que tanto el emisor como el receptor serán anónimos (estarán representados por números y letras).