EMPLEO
María Luisa Elguea: “Son trabajos duros y falta relevo generacional”
María Luisa Elguea está al frente de la gerencia de la Asociación de Empresas de la Merindad de Estella (Laseme). La falta de mano de obra y el abandono de los antiguos oficios dejan a los núcleos rurales sin sus gremios tradicionales.


Publicado el 11/10/2021 a las 06:00
Donde más se sufre la falta de relevo generacional en los oficios de mono azul y en el resto de sectores es en el entorno rural, en las localidades donde hace unos años un electricista, un fontanero o un mecánico daba cobertura a una comarca entera. Los que residen en este tipo de localidades ahora tienen que llamar a una empresa generalmente ubicada en un municipio importante y confiar en que a la ruta por los pueblos que han previsto estos talleres le toque pronto pasar por su pueblo.
María Luisa Elguea es gerente de la Asociación de Empresas de la Merindad de Estella (Laseme). En este territorio los nichos de empleo donde es más complicado encontrar nuevos trabajadores coinciden con el resto de la geografía foral. “Construcción, hostelería y ganadería extensiva son los más acuciantes. Son oficios duros y muchos antiguos empleados que se incorporaron a la industria durante la pandemia no han vuelto”, afirma.
Los sueldos en el sector agroalimentario no animan tampoco a que las personas se trasladen desde las ciudades al campo porque el desplazamiento no les compensa económicamente. “El que vive en Sartaguda, por ejemplo, puede poner una explotación de melocotones y vivir de ello, pero es complicado que una persona que viva en Estella se anime a hacerlo”, dice, por lo que las empresas agroalimentarias han de nutrirse de trabajadores de la localidad, topándose entonces con el despoblación del medio rural. “Falta relevo generacional”, insiste Elguea, y pone como ejemplo las pequeñas constructoras que hace unos años daban servicio a un valle: “Cada vez quedan menos; la construcción es donde más se nota la falta de relevo”.
Elguea no detecta tantas carencias en los empleos más cualificados. “Éstos más o menos los cubrimos. Lo malo está en los demás. En según qué sector, tenemos más empresas que alumnos en FP. Son trabajos duros, que queman mucho”, concluye.