CaixaBank, dispuesta a reducir el número de afectados del ERE, que afecta a más de 60 personas en Navarra
La entidad también amplía el periodo de negociaciones hasta finales de junio al no haber acordado el ajuste con los sindicatos


Publicado el 08/06/2021 a las 08:44
El ERE de CaixaBank ha tomado un nuevo rumbo ante los visos de que no será fácil alcanzar un acuerdo con los sindicatos antes de este jueves, día 10 de junio, cuando culminaba el periodo de negociación formal.
La dirección del banco estudia la posibilidad de reducir el número de despidos de la red a cambio de que esos puestos sirvan para cubrir bajas de larga duración, paternidad o maternidad o vacaciones, entre otras contingencias.
Así lo comunicó CaixaBank a los sindicatos en la reunión mantenida este lunes. La entidad cubría esas necesidades temporales con contrataciones eventuales externas. Ahora, manteniendo un excedente de plantilla en algunas oficinas, como se ha propuesto, los equipos tendrían margen para organizarse y cubrir entre ellos dichas bajas o vacaciones, como propusieron los sindicatos.
Este cambio en la negociación ha sido comunicado después del paro de una hora que ha secundado el 87% de la plantilla de CaixaBank, según cálculos de los sindicatos. Además, la corporación ha comunicado que amplía el periodo de la negociación hasta finales de mes. En concreto, hasta el día 29. Lo hace también ante una amenaza de huelga, el día 9 de junio, que se encuentra sobre la mesa. Otro banco, como BBVA, ya sufrió una huelga la semana pasada, e hizo virar parte de la negociación de su ERE.
CaixaBank no ha detallado cuál sería el número de afectados por el ERE que puso en marcha a finales de abril tras la absorción con Bankia.
Estaba prevista la salida de 8.300 trabajadores -66 de ellos en Navarra-, de los 50.000 con los que cuenta, en el que sería el ajuste laboral más importante de la banca española. Con las negociaciones en marcha, el banco rebajó ese número de afectados a 7.605 trabajadores, la última cifra oficial que está sobre la mesa de la negociación.
La entidad también ha aceptado el estudio de fórmulas para la redistribución territorial de las salidas para poder aceptar el máximo número de peticiones voluntarios en lugares donde hay un excedente de interesados en solicitar el plan de bajas incentivadas, según las necesidades.
En cuanto a las compensaciones, la dirección ha solicitado a los sindicatos trabajar en una propuesta "asumible por la entidad y conforme a la realidad del negocio bancario", pues la que presentó la semana pasada la representación laboral, con prejubilaciones desde los 49 años, tendría un coste de 4.000 millones para CaixaBank que la empresa ve excesivo.