Mikel Borrega: “Con 100.000 puntos de recarga sólo se cubrirá un 30% del parque automóvil”
Al frente del área para la recarga del coche eléctrico en Ingeteam, Mikel Borrega cree que la empresa está bien posicionada para asumir buena parte de la expansión de la red planificada hasta 2023


Actualizado el 14/12/2020 a las 19:13
Tras trabajar desde 2003 en el departamento de I+D de fotovoltaica en Ingeteam, Mikel Borrega Ayala (Pamplona, 1979) está al frente del área de recarga de vehículos eléctricos, conocida internamente como EV chargers, desde que se configuró como un área de negocio independiente en 2017. Son muchas las expectativas puestas en este departamento para los próximos años, en el que la inversión de la empresa se ha multiplicado por cinco en tres años y que ya ha vendido 4.500 puntos de recarga en España y otros 19 países, principalmente de Europa.
¿Cuánta gente integran el área de recarga de vehículos eléctricos en Ingeteam?
Tenemos gente repartida en varios centros de trabajo. En Sarriguren tenemos comercial, I+D y la posventa, en la fábrica de Sesma se producen los convertidores de fotovoltaica, de eólica y de vehículo eléctrico y, además, también hay gente en las filiales de Francia e Italia. En total somos en torno a 39 personas.
¿Cuál es su facturación?
Preferimos no facilitar cifras concretas para no dar pistas a nuestros competidores. Puedo decir que el año pasado crecimos un 200% respecto a 2018 y para este año esperamos llegar en torno a un 40% debido a la covid.
¿Ingeteam diseña, fabrica y vende o también instala los postes?
Nosotros diseñamos, fabricamos y distribuimos los puntos de recarga completos, pero no los instalamos. Quienes compran estos puntos de recarga son grandes empresas energéticas, pero también vendemos a directamente a instaladores que han ganado concursos en algún ayuntamiento.
¿Y puntos de recarga domésticos para particulares?
Aunque estamos centrados en cargadores públicos, esos postes que ve la gente por la calle que parten de los 7 kW hasta de 400 kW, también disponemos de productos para particulares de 3,7 kW hasta 5,6 kW. Pero el 95% de nuestro negocio son los cargadores públicos.
¿En qué mercados están centrando su expansión internacional?
Principalmente en Francia e Italia, donde existen filiales de Ingeteam que facilitan la implantación. En otros países buscamos socios, como por ejemplo Reino Unido, donde hemos llegado a un acuerdo hace un par de meses con una empresa inglesa para distribuir en exclusiva nuestros productos. No obstante, estamos vendiendo en muchos otros países como Portugal, Grecia, Ucrania, Emiratos Árabes, Australia, México, Brasil, Chile y Colombia.
Parece que los fabricantes de coches europeos ya se han tomado en serio la electrificación. ¿Esperaba un cambio tan rápido?
La verdad es que sí, incluso pensábamos que iba a llegar antes. Cuando creamos el área de recarga de coches eléctricos en Ingeteam en 2017 la mayoría de marcas ya se habían comprometido con una apuesta decidida por el coche eléctrico, pero estos planes llevan cierto retraso.
¿Cuál es el tipo de cargador público que más se demanda?
Al margen de la potencia, hay que diferenciar los mal llamados cargadores de corriente alterna, que son realmente enchufes, de los que verdaderamente son cargadores, que emplean corriente continua. Los primeros sirven para enchufarlos a los cargadores que equipan los coches eléctricos que se ocupan de la conversión a corriente continua.
¿Y los cargadores de continua?
Estos son más caros y pesados, porque realizan la conversión, pero permiten elevar mucho más la potencia y alcanzar hasta 400 kW. En ciudad se instalan cargadores en continua hasta 50 kW y los más potentes, que acortan mucho los tiempos de carga, se utilizan en las carreteras entre núcleos urbanos que es donde interesa reducir al mínimo las esperas.
El Ministerio de Industria pretende aumentar los puntos de recarga de los menos de 8.000 actuales a 100.000 en 2023. Se estarán frotando las manos.
Somos uno de los fabricantes nacionales líderes de puntos de recarga, a lo que se suma que España sufre un retraso importante en esta materia. En ese sentido, es una muy buena noticia desde el punto de vista del negocio.
¿Se podrá alcanzar ese objetivo en tres años?
Sin duda. En España hay suficientes fabricantes para satisfacer esta meta. Tengamos en cuenta que muchos de estos cargadores serán los sencillos de corriente alterna. Incluso solo nuestra fábrica de Sesma podría ser capaz de fabricar esos 100.000 puntos de recarga en tres años.
¿En qué destaca el producto de Ingeteam sobre la competencia?
Queremos posicionarnos como un fabricante de calidad con un precio razonable. Ni los más baratos, ni los más caros. Y sobre todo muy adaptables a las necesidades de los clientes, mientras que otros fabricante son más rígidos.
¿Ingeteam es competitiva a nivel europeo?
Podemos medirnos de tú a tú con cualquier fabricante occidental. Tenemos la ventaja de acumular una gran experiencia de haber fabricado para la eólica y la fotovoltaica la electrónica de potencia. Otros competidores no están tan cómodos, al estar acostumbrados a los cargadores de corriente alterna mucho más sencillos, y ahora sufren más a la hora de desarrollar productos en continua necesarios para los coches cuyas baterías tienen mayores capacidades .
¿El mercado de los cargadores está muy competido?
Se puede decir que es un mercado sobre competido, porque hay más empresas para el tamaño que tiene actualmente. Hay muchísimo interés por su potencial futuro y somos muchas las empresas que queremos estar posicionadas.
¿Qué pasará con el negocio una vez se despliegue la red con 100.000 puntos de recarga?
Nuestras previsiones es que el mercado de los cargadores siempre va a ir hacia arriba. Aunque los 100.000 puntos de recarga parecen muy ambiciosos, en realidad solo servirían para atender a un 30% del parque automovilístico. Todavía quedaría el otro 70%. A ello habría que sumar la necesidad de ir elevando la potencia de muchos puntos anticuados. Las empresas que tienen estas redes no están ganando dinero todavía, pero cuando se extienda el parque de coches eléctricos aumentarán sus beneficios y podrán amortizar mayores inversiones.
¿Cuál es la principal dificultad para desplegar la red de recarga?
Dependerá de los países. En España el problema es la burocracia y los permisos que hay que pedir para instalar un punto de recarga, por lo que nos dicen nuestros clientes. Espero que esto cambie porque dudo que en otros lugares esté pasando esto.