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Premio a la Trayectoria Empresarial de la Ribera

Rosa García Medrano: “España se ha 'hecho' a base de mucha empresa familiar, afortunadamente”

Lleva casi cinco décadas en el mundo de la decoración con la empresa familiar que lleva su nombre, Rosa García, que tiene cuatro establecimientos -dos en Tudela, uno en Zaragoza y uno en Calahorra-. Los empresarios riberos han premiado su andadura con el ‘Reconocimiento a toda una Trayectoria Empresarial’

Rosa García, galardonada por la Asociación de Empresarios de la Ribera (AER) con el 'Reconocimiento a toda una Trayectoria Empresarial' de 2018, en su tienda de la calle Juan Antonio Fernández de la capital ribera.

Rosa García, galardonada por la Asociación de Empresarios de la Ribera (AER) con el 'Reconocimiento a toda una Trayectoria Empresarial' de 2018, en su tienda de la calle Juan Antonio Fernández de la capital ribera.

Actualizada 01/11/2018 a las 16:49
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Se define a sí misma como “autodidacta, pero muy formada” en interiorismo y decoración, que es, según indica sin vacilar, lo que le gusta y por lo que ha luchado “en esta vida”. La decoradora Rosa García Medrano, natural de la localidad riojana de Rincón de Soto y afincada en Tudela, ha visto premiada recientemente su dilatada andadura profesional con el ‘Reconocimiento a toda una Trayectoria Empresarial’ que otorga anualmente la Asociación de Empresarios de la Ribera. Una trayectoria que inició en la capital ribera hace precisamente ahora 47 años, cuando apenas contaba con 15.

 

Rosa García es la pequeña de los tres hijos del matrimonio formado por Teodoro García y Julia Medrano, quienes tenían en Rincón de Soto un negocio de muebles y electrodomésticos. Tras morir su padre, su hermano mayor, Leo -fallecido en 1995-, decidió abrir una tienda de 600 metros cuadrados, también de muebles y electrodomésticos, en el barrio de Lourdes de Tudela. Puso a Rosa al frente de la misma.

 

Durante nueve años, ella iba y volvía diariamente, junto con el resto de los trabajadores, desde su localidad natal para atender ese establecimiento, llamado Viuda de Teodoro García. Unos desplazamientos que finalizaron cuando se casó con Enrique Sáenz Sáenz. Fue entonces, en 1980, cuando se afincaron en la capital ribera y, tras cerrar esa tienda, nació Decoraciones Rosa García SA, en la céntrica calle Juan Antonio Fernández y enfocada al interiorismo y la decoración.

 

En 1995, al incorporarse al negocio familiar varios sobrinos, llegó la apertura de Mi casa, un establecimiento de diseño joven también ubicado en la capital ribera.

 

Cinco años más tarde, se produjo el traslado de la primera tienda de 1980, “más inglesa y muy clásica”, afirma García, a otra en la misma calle de la ciudad ”más contemporánea y para el siglo XXI”. Una expansión de la empresa que culminó con la apertura de otras dos -ambas también de interiorismo y decoración-, en 2006, en Calahorra (La Rioja); y en 2009 en Zaragoza. Una andadura que se inició con unos seis trabajadores y que ahora cuenta con alrededor de 20 personas en plantilla. Rosa García no duda al definir esta empresa como “un holding de familia” que también se dedica a la construcción.

 

EL VALOR DE LA FAMILIA

Desde los 15 años trabajando...

Eran otros tiempos, ahora las cosas han cambiado mucho. Recuerdo que me quitaron de la escuela porque había que cobrar recibos y letras... entonces se trabajaba mucho, y había que trabajar.

¿Qué le llevó a la decoración? ¿Instinto?

Estoy plenamente convencida de que sí. Éramos una familia popular y querida en Rincón. Mi hermano siempre decía que en nuestra casa cabía todo el mundo. Recuerdo que iba con mi madre a ver a los niños recién nacidos y me decía que cuando volvíamos yo le contaba hasta lo último que había visto en aquella casa. Tengo una memoria fotográfica, y para nuestro trabajo eso es muy importante.

Dice ser autodidacta con formación...

Muy formada, viajada, leída y trabajada. Lo digo porque es verdad. Una vez que decidí que la decoración era lo mío empecé a viajar por el mundo, a ir a todas las ferias. Durante años he estado en todos los mercadillos de antigüedades de Europa; he ido a las mejores casas de subastas de París, Nueva York o Londres; y he visto montones de exposiciones. He tenido la suerte de contar siempre con la decoradora Isabel Tapia, muy famosa, que ha sido mi maestra y mentora, y que me ha llevado a ver las mejores casas que se han hecho en este país. La época de los 80 fue muy bonita porque conseguí el sueño de formar una familia, pero también fue una etapa enormemente dura. Solo porque conté con la ayuda de mis hermanos, sobre todo de mi hermana Pilar que se encargó de mis hijos, he podido llevar adelante todo esto, porque eran muchos viajes trabajando por toda España. Mi hermano, que lamentablemente murió muy joven, fue el promotor de toda esta historia, y Pilar la ‘reserva espiritual’, la que nos cuida y hace que todo en la vida de nuestras casas funcione.

 

“ESCUCHAR Y NO IMPONER”

¿Y para qué le ha servido esa formación?

Sobre todo, para tener sentido común. A atender las necesidades de las personas, a no imponer sino a escuchar, a crear belleza y armonía. En decoración hay mucha gente que manda: quiero esto y te pongo esto. El poder de seducción no significa que tengo que poner lo que yo quiero, sino saber que la gente está feliz contigo porque confía en ti. La casa es muy importante porque es donde la gente vive, sueña, llora, se entretiene y es feliz o no, y es tan importante tenerla cómoda, agradable, armónica y al gusto del que vive en ella...

¿Por qué las ubicaciones de sus tiendas?

Porque trabajamos mucho tanto aquí como en La Rioja y Zaragoza. Por mí hubiese tenido una en cada ciudad, pero creo que en estos momentos toca mantener lo que uno tiene. Trabajamos para España y Europa. En España, donde más nos movemos es en el norte y Madrid, además de en la zona del Mediterráneo. El volumen de negocio fuera de la ubicación de los establecimientos es de aproximadamente un 30%, y en otros países europeos un 10% .

¿Qué ventajas tiene una empresa familiar?

Ya que trabajar es duro, si lo haces con personas a las que quieres, que son tu vida y por las que luchas, y ellos hacen lo mismo contigo, es una gran ventaja. Tampoco es lo mismo enfadarse con un ajeno que con uno de casa. Tengo muchos amigos con empresas familiares que son soberbias. Creo que España se ha hecho a base de mucha empresa familiar, de Pymes que se llaman, para mí, afortunadamente.

¿Y desventajas?

Procuro no ver desventajas en casi nada en la vida. Soy muy optimista. Hemos llegado a la tercera generación de la empresa. No es fácil, pero si cada uno está en su sitio y hay amor, eso puede con todo. Pienso que el triunfo es, primero, saber que siempre hay alguien que tiene que dirigir, y luego saber ceder y que cada uno se sienta lo suficientemente importante o responsable de la labor que tiene que hacer, y hacerla.

¿Afectó especialmente la crisis a un sector cómo el suyo, no de primera necesidad?

Afectó mucho, pero creo que supimos entender lo que ocurría. Todos tuvimos que apretarnos el cinturón, pero a la vez, la gente tiene necesidades. Todo el mundo en general pasamos a vender un sofá de 2.000 en vez de uno de 5.000, pero sabiendo lo que se hacía. Es decir, diciendo a quien en ese momento tenía que comprar sofá: no creas que te doy el de 5.000 a 2.000, sino que es uno de 2.000 porque las circunstancias de la vida hacen que todos vendamos esto. No es como el de 5.000 ni te va a durar los 30 años que duraba el otro. Así hemos pasado los años de crisis, teniendo cosas muy buenas, porque siempre había gente que quería gastar, pero dando ‘cobijo’ a todo el mundo.

Una dilatada trayectoria que ahora ha visto premiada por los empresarios riberos.

No me lo esperaba, porque fui nominada hace unos años y con eso ya me daba por satisfecha. Tengo mis raíces, y también soy completamente tudelana. Con este premio he visto que la gente te quiere, te respeta y se alegra. Nuestra empresa ha puesto su granito de arena para que a Tudela la conozca mucha gente.

¿Cómo ve la situación actual de la Ribera?

Soy una enamorada de la Ribera. Todos tenemos que trabajar desde nuestros sitios, desde nuestros puestos de trabajo, para que la Ribera sea todo lo mejor que tengamos. Porque es una zona próspera con grandes pensadores. Tengo amigos que lo son porque piensan en crear negocio, riqueza y trabajo. La gente de la Ribera sabe vivir, y el saber vivir no está relacionado con el dinero, es una actitud. Tenemos un buen carácter, una buena materia, grandes empresas. También hay paro y muchas dificultades, sin duda. La Ribera es un sitio privilegiado, al menos eso es lo que nos dicen en el resto de España. Pero necesitamos también un apoyo.

 

“La belleza no está reñida con el dinero, para nada”

Rosa García no duda al afirmar que “el gusto no es caro”. “La belleza no está reñida con el dinero, para nada. La belleza es arte”, afirma, al tiempo que indica que “todo el mundo tiene derecho a tener una casa bonita” con más o menos gasto según sus posibilidades. “Ese es mi lema”, añade. En este sentido, afirma: “Gracias a Dios, ahora está todo más ‘democratizado’. Es decir, hoy puedes comprar tanto una cosa asequible y con clase como una entrada maravillosa y todo lo que quieras de exquisiteces, dependiendo un poco de cada bolsillo”.

¿Algún trabajo del que se sienta especialmente satisfecha, sin invadir la intimidad de sus clientes?

Este año he hecho unas casas magníficas en la Ribera, La Rioja y Zaragoza. He hecho muchos restaurantes, uno a Floren Domezáin en Madrid que ha sido un éxito y está completamente abarrotado. También arreglé en su día prácticamente todos los restaurantes de Tudela. En cualquier caso, mi obra preferida es la que está por hacer... algo para Tudela.

¿Y obras públicas?

Hace muchos años me hizo mucha ilusión realizar todo el interiorismo del pueblo de Valdelavilla, en la provincia de Soria, que estaba deshabitado. La Diputación nos encargó este trabajo que consistió en rehacer ese despoblado. Hicimos 17 casas. Ahora es un centro de inglés. Allí la gente se encierra para aprender ese idioma durante dos meses y no se oye absolutamente nada que no sea inglés. Funciona muy bien, también se celebran bodas. También hicimos las cuevas turísticas de la localidad ribera de Valtierra, que han tenido un resultado magnífico.

¿Y en qué pensó, por ejemplo, para las cuevas de Valtierra?

En que iban a pasar por ellas miles de niños y de adultos, y necesitaba que fueran rudas, fuertes, sobrias y duraderas para que el dinero invertido fuera bien gastado, y atemporales.

¿Qué hay detrás de sus decoraciones?

Muchas horas de notas, de tren escribiendo, de esfuerzo y trabajo, muchas noches sin dormir y, sobre todo, cuentas con un equipo muy grande y bueno con arquitectos, aparejadores e interioristas. Todo ello hace que tengamos una logística preparadísima para montar una casa en un día en cualquier parte del mundo.

Tras trabajar en tantos interiorismos, ¿cómo es el de su propia casa?

Me encanta el estilo neoclásico, pero mi gusto es ecléctico. Jamás pondría ni un conjunto todo neoclásico o todo moderno. Me encanta mezclar. Soy completamente ecléctica.

¿Ve cerca el momento de su retirada?

De momento, nada. A lo mejor me gustaría tener más tiempo libre, pero es que sigo teniendo la misma ilusión y sigo siendo feliz haciendo lo que hago. Me encanta. Descanso cuando estoy de vacaciones, aunque también entonces apunto las muchas ideas que tengo. Todo lo apunto.

 

El test

Un lugar para evadirse. El Mediterráneo.
Un estilo. Ecléctico (mezcla)
Un libro que le haya marcado. El alquimista, de Paulo Coelho.
Una persona a la que admire. Admiro a todas las personas que sepan salir adelante en cualquier situación difícil
¿Nuevas tecnologías? Me entusiasman.
¿Tudela, Zaragoza o Calahorra? El Valle del Ebro.

 

DNI
Rosa García Medrano. Nació en Rincón de Soto (La Rioja) el 23 de mayo de 1956. Es la pequeña de tres hermanos (Leo, fallecido, y Pilar) del matrimonio formado por Teodoro García y Julia Medrano. Está casada con Enrique Sáenz Sáenz, ingeniero agrónomo, y, como define Rosa, cabeza visible, junto con ella misma, de un negocio familiar en el que también trabajan varios sobrinos y que, además de Decoraciones Rosa García SA, se dedica a la construcción con Jardines de Tudela, Jardines de Calahorra y Jardines de Alfaro. El matrimonio tiene dos hijos: Laura, directiva de la empresa Parfuá, que vive en Oporto (Portugal); e Íñigo, que trabaja con su padre, en la constructora. Rosa García comenzó a trabajar a los 15 años, en la primera tienda familiar que instalaron en Tudela en 1971. La empresa fue creciendo hasta contar con los 4 establecimientos de decoración e interiorismo actuales: 2 en Tudela, uno en Zaragoza y uno en Calahorra.
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