Tradiciones
El pastoreo americano vuelve a Lesaka
La Fiesta de pastores vascos de América se celebró ayer por vigésima y última vez
Publicado el 27/09/2026 a las 17:44
La vigésima y última edición Fiesta la fiesta de los pastores vascos de América (Euskal Artzainak Ameriketan) se ha celebado este domingo, al igual que en su primera convocatoria, en Lesaka. La celebración en honor a los jóvenes que fueron como pastores a Estados Unidos ha cerrado el círculo en el mismo pueblo donde se realizó por primera vez en 2006.
Los pastores han llegado en autobuses y han sido recibidos por jinetes a caballo acompañados de una charanga. En la plaza, una gran pantalla narraba el modo de vida de los pastores en Estados Unidos. Un carro y una tienda de camaña adornaban otra de las calles del pueblo. A las 11:45 el grupo de dantzaris de Lesaka les ha acompañado a la iglesia de San Martín de Tours. Tras la misa, los pastores y sus familiares han acudido al frontón, donde les esperaba la comida popular, precedida por un high ball.
El high ball, es una bebida a base de whisky y Seven Up que tomaban los pastores antes de comer. "Es el vermut americano", explica Bernardo Villanueva, que vivió en California entre los años 1962 y 1966. "Solíamos tomar esto para abrir el apetito", comenta.
Laura Igantzi Mikeletxea, hija de Ángel Yanci, explica cómo empezó hace 20 años, tras un congreso mundial, en Aránzazu, donde su padre fue invitado, surgió la idea de organizar esta jornada. Laura y su padre empezaron a juntar a los pastores que emigraron en busca de una fuente de trabajo. En el año 2006, tras la muerte de su padre, decidieron organizarla por primera vez .
Alberto Urbelz (Sorogáin, 1929) emigró a Fresno, California, con 19 años y vivió allí desde 1948 hasta 1992. Volvió para casarse en España en 1967, pero sus dos hijas, Teresa y Alice Urbeltz, nacieron en América. "Aquí se vivía mal. Fui a ver qué encontraba allí", comenta Alberto. Al día de llegar, se pueso a trabajar con un grupo de vascofranceses, navarros y vascos. Partió desde España con el contrato firmado. "No eché nada de menos, pero ahora extraño la seriedad americana. Allá la gente es más seria.", confiesa.
Alberto no se pierde la fecha y acude todos los años a disfrutar del homenaje. "El trabajo allí era muy duro. Dormíamos en un tipi, movíamos las ovejas todo el día y volvíamos a dormir", explica. En 1971 compró su propio rebaño. Legó a tener 5.200 cabezas de ganado y 14 trabajadores. "Sobre todo mexicanos, auque los primeros hombres sí que eran españoles", explica.


Albert Curutchet es hijo de un pastor del País Vasco francés que, al igual que Alberto, emigró a California. "He venido por lo menos 17 veces a España", comenta. En esta ocasión, ha acudido a Lesaka para juntarse con unos amigos y compañeros de su padre en América. María Jesús Txoperena acompaña a Albert por el pueblo. "Es como uno más de nuestra familia", confiesa.



