Salud
Piden que las guardias de hospital no supediten la Pediatría de Lekunberri
420 familias censuran la propuesta de Salud, con media jornada de un especialista, al carecer de “garantía de estabilidad” en la consulta de la zona


Publicado el 01/07/2026 a las 05:00
Las familias de 420 menores adscritos al consultorio de Lekunberri-Larraun discrepan con la solución propuesta por el Gobierno foral para el servicio de Pediatría. Desde que se suspendió la consulta en diciembre, la población infantil es derivada “a los centros de salud de Leitza e Irurtzun, decisión que no se ha consensuado ni con las familias ni con los ayuntamientos”, pero con la obligación de “realizar desplazamientos largos”, como denuncian.
En este contexto, consideran que la media jornada de especialista que propone Salud para Lekunberri-Larraun, reforzada con una jornada completa de enfermera, no es suficiente. La solución ofrecida en las conversaciones de los últimos meses “presenta importante inconvenientes”.
Su opinión crítica, compartida por los ayuntamientos –como expuso este martes el alcalde de Lekunberri, Arkaitz Goikoetxea (EH Bildu)–, parte de las condiciones del contrato de la especialista en atención infantil. Como apuntan, debe desempeñar su trabajo además “en otro destino” hasta llegar a las ocho horas de jornada. Según el alcalde, ese destino es el Hospital Universitario de Navarra con la consecuente obligación que tiene de ajustar su plan de trabajo a las urgencias hospitalarias.
En tales circunstancias se entiende la preocupación compartida por las familias de Lekunberri, Larraun, Betelu y Araitz ante la incertidumbre de fechas y horarios en el consultorio. Dicho de otro modo, carecen de garantías para conocer si un día u otro habrá consulta. La fórmula ideada –afirman–, “no garantiza la estabilidad del puesto de trabajo, lo que podría traducirse en una atención inestable y discontinua para nuestros niños y niñas. Asimismo, existe el riesgo de que la enfermera asuma funciones que no le corresponden ante la ausencia del o de la pediatra, con la consiguiente sobrecarga profesional”.
“La ausencia del o de la pediatra en parte de la jornada –continúa con su reflexión–, implicará que, cuando no se encuentre disponible, las familias deban desplazarse a las urgencias de Pamplona”. Tal situación tiene una repercusión directa “a nivel logístico para las familias y los enfermos”. Es decir, a la conciliación familiar. Además, el traslado a urgencias en Pamplona no es válida, bajo su perspectiva. “La actividad pediátrica –aprecian– se basa en revisiones periódicas, el seguimiento de enfermedades crónicas, los controles del desarrollo y el cumplimiento del calendario vacunal, prestaciones que, evidentemente, no corresponden a un servicio de urgencias”.
DESPLAZAMIENTOS
En cuestión de desplazamientos, las derivaciones a Irurtzun y Leitza comporta un doble perjuicio: tanto para personas “que se encuentran en situación de vulnerabilidad” y carecen de medios de transporte en una zona en que la oferta pública “es muy limitada” como para los profesiones de ambos centros de salud. “Soportan –dicen–, unos ratios muy elevados y hemos podido constatar que, en determinadas ocasiones, llegan a verse desbordados”. Sobre los ratios consideran que no es lo mismo “vivir en medio rural que en núcleos urbanos a la hora de organizar los servicios. Navarra es una comunidad diversa, con realidades muy diferentes, y en determinadas prestaciones resulta evidente la desventaja que sufren las zonas rurales. Entendemos que ha llegado el momento de tener en cuenta estas circunstancias y adaptar los servicios a las necesidades y condiciones de cada territorio ya que, a pesar de vivir en el medio rural, tenemos los mismos derechos que el resto de la ciudadanía y corresponde a la Administración garantizarlos”. “Necesitamos –concluyen–un pediatra y una enfermera para que los cerca de medio millar de niños y niñas de Larraun-Lekunberri, Araitz y Betelu tengan garantizada una atención en igualdad de condiciones que el resto de la infancia navarra”.
