Ganadería
Preocupación en Baztan y Urdax por el riesgo de vacas de ‘Betizu’ sin control
Policía Foral abatió a cinco ejemplares por orden de Medio Ambiente para prevenir contagios, y meses atrás se produjo un accidente en Urdax


Actualizado el 24/04/2025 a las 16:33
El departamento foral de Medio Ambiente no oculta su preocupación por el movimiento incontrolado de vacas de raza ‘Betizu’ “sin identificar” por prados próximos a la frontera. De hecho, el Servicio de Ganadería del propio departamento “tiene información de que en Urdax se están detectando la presencia de un grupo de vacas asilvestradas”, habitualmente localizadas en Francia pero que en ocasiones cruzan la frontera. En el pleno del Ayuntamiento de Baztan de finales de marzo, el titular de Montes, José Luis Retegi (EH Bildu), reconoció que “lo de las ‘Betizus’ está siendo un problema, sobre todo por los accidentes. Recientemente ha habido un accidente en Urdax”, como recoge literalmente el acta de la sesión. En la zona, como también señalan fuentes oficiales, comenzó a arreciar la sospecha sin ser verificada de que pudiese ser una embestida sobre el vehículo de un particular.
La raza bovina ‘Betizu’ -cuyo nombre atiende a una combinación de los términos en euskera behi izua (vaca huidiza)- responde a los rasgos de un ejemplar semisalvaje, de color rojizo.
En el pleno de marzo, el concejal de Montes no hizo sino ofrecer una respuesta a una pregunta formulada por el edil Pello Sarratea (Baztango Independienteak), a resultas de rumores y comentarios surgidos en el valle y en el vecino de Urdax por la inquietud generada por la existencia de vacas sueltas. Sarratea trasladó al pleno, en forma de pregunta, una cuestión que mantiene en vilo a ganaderos siempre que hay ejemplares sueltos y sin identificar por el temor a contagios en su cabaña. Desde ahí, y conocedores de la situación sobre todo en Urdax, Medio Ambiente actuó con una indicación a la Policía Foral “por la situación de estos animales que no están sujetos a ningún saneamiento”. El mandato proporcionó cobertura legal a agentes de una unidad especializada para que abatiesen a cinco ejemplares. Eso sucedió el año pasado. El resultado de los análisis de las cinco vacas muertas fue negativo. Las pruebas “no arrojaron ninguna enfermedad”, lo que no quita para que Medio Ambiente -como afirma- continúe en actitud vigilante.
Por lo pronto y más allá de su determinación, su Servicio de Ganadería asegura haber realizado distintas acciones coordinadas con homólogos del departamento francés de Pirineos Atlánticos “para conocer la situación sanitaria y las formas de gestión” de las vacas.
MEDIDAS DE CONTROL
El propio servicio amplió su red de contactos al Conservatorio de razas de Aquitania (Francia), “organismo que vela por la conservación de la raza ‘Betizu’”. Fue aquí donde comunicó “la necesidad de establecer medidas para controlar” a las vacas sueltas que habían cruzado la frontera y sorprendido a ganaderos y paseantes en Urdax.
Durante este tiempo, el abanico de encuentros se ha extendido a ganaderos “para tratar el tema de sanidad animal” y abordar con detenimiento la razón de su preocupación. Con representantes municipales recordaron el contenido de la normativa “ante la presencia de bóvidos abandonados”, no sin advertir la conveniencia de “crear un registro de todos los incidentes” que han podido crear los animales sueltos.
Otra de las líneas de comunicación abierta se tendió con responsables del proyecto Abena de la Euroregión. Es aquí donde se intercambia información sobre la gestión de la raza ‘Betizu’ y se trata “las problemáticas de convivencia que crea en las distintas zonas donde pasta”. Participaron responsables de municipios donde se localiza la raza, incluido Urdax, como señala Medio Ambiente.
Así las cosas, la inquietud de ganaderos de la localidad fronteriza acabó siendo compartida por homólogos del cercano valle de Baztan.
