Tradiciones
El Baztandarren Biltzarra cumple 60 años
El día de los baztaneses se celebró en Elizondo con un desfile de carrozas y una comida popular. Catorce pueblos del valle presentaron sus propuestas frente a la multitud. Gartzain fue proclamado el ganador, seguido de Ziga y Elbete


Actualizado el 16/07/2023 a las 21:55
Catorce carrozas recorrieron las calles de Elizondo, acompañadas de música y danzas, bajo la atenta mirada de la multitud. Esta tradición, el Baztandarren Biltzarra, promovió el encuentro entre niños y mayores. Fue un evento familiar, donde una abuela sentada en su silla de ruedas disfrutaba rodeada de sus hijos y nietos, al tiempo que una cuadrilla de jóvenes tomaba un vino en la acera de enfrente.
Muchos baztaneses llevaban mucho tiempo esperando ese día. “Es una oportunidad para reunirnos todos juntos, nos encanta el ambiente que se genera y estábamos ansiosos”, explicó Garbiñe Lizasoain, vecina de Elizondo. Aunque reconocen que este año les ha pillado de improviso debido a la cercanía con los Sanfermines: “Para organizar ha sido complicado, no ha dado tiempo ni a desconectar, venimos atropellados”.
Pero el Baztandarren Biltzarra no es solo un desfile, es el almuerzo previo, la comida de después y la alegría de todo el día. Los asistentes pudieron deleitarse con una demostración de danzas al son de los txistularis y de las 14 carrozas presentadas por los pueblos del valle, a excepción de Irurita, que tuvo un problema de última hora en una carroza. Cada conjunto representó una escena teatralizada acorde al escenario creado: el ring de boxeo de Berroeta, el baño de Lekaroz, los carboneros de Ziga, los jóvenes bailarines de Erratzu o los contrabandistas de Elizondo. Ganó Gartzain, que representaba el proceso del maíz, desde la siembra hasta la producción del talo.
El Baztandarren Biltzarra de este año ha marcado un relevo generacional. Tras las dudas por la insuficiencia de voluntarios para el desfile, una oleada de nuevas caras se animaron a participar. “Requiere mucho trabajo y todo el mundo se tiene que volcar para que salga adelante y esa dedicación es poco compatible con el estilo de vida que llevamos hoy en día”, aseguró Alberto Arriada, vecino de Arizkun. Sin embargo, esta tradición cuenta con seguidores que esperan con ganas su turno para participar: “Me gusta mucho este día, sobre todo por las vestimentas. Algún día espero salir en el desfile con mis amigas”, afirmó Leiane Irazoki, de 12 años, con su traje de casera.
Ver pasar las carrozas por las calles de Elizondo fue tan especial que incluso los foráneos no se atrevieron a perdérselo. “Es una tradición muy bonita. Llevamos viniendo muchos años, cuando éramos jóvenes incluso dormíamos en el camping”, comentó José Rajauregi, de Gipuzkoa.

