Uharte Arakil y Arbizu se suman a la fiesta
El Ayuntamiento cede a los nacidos en el último año el lanzamiento del cohete de fiestas de San Juan. Sergio Pérez Bergera prendió la mecha de cuatro días festivos como padre de la pequeña Leire


Publicado el 23/06/2023 a las 21:30
No hubo mejor manera en el reencuentro de Uharte Arakil con la fiesta que ceder el protagonismo de su arranque a su generación más joven. Fue un detalle que los nacidos en el último año anunciasen la celebración con su rostro de inocencia. “Además de dar la bienvenida -explicó el alcalde, Txomin Uharte (EH Bildu)- queremos dar el protagonismo y entidad a los nuevos uhartearras”.
Sobre una de ellas concitaron la mirada de los congregados en la plaza, protegidos del incordio del sol bajo la lona extendida. Cuando estalló el primer cohete, lanzado por su padre, Sergio Pérez Bergera, apenas se inmutó la pequeña Leire Ganuza. Eso sí, con la secuencia posterior no pudo reprimir el llanto.
La pequeña es, con una coetánea, la única nacida y empadronada en 2022 en la localidad, como apreciaba su madre, Leire Ganuza Fernández.


El consistorio incluyó en la nómina de agasajados a los pequeños Farida Hellal, June López, Lea Hermoso de Mendoza, Mikel y Aratz, vinculados de una u otra manera al municipio. Futuro hay en el término con dos nacimientos registrados este año y un tercero esperado. De 37 años y operario de una empresa en la localidad, Sergio Pérez se acordó en el discurso previo al encendido de la chispa del éxito cosechado por el equipo local de fútbol sala con el subcampeonato de Copa de Navarra. Fue una deferencia con un conjunto deprtivo que ha dado motivos de alegría y orgullo a los 800 habitantes.
Icono de la fiesta, como figuras alargadas que marcan el horizonte de los más pequeños, no faltaron a la cita los gigantes. Trasladados desde el atrio donde permanecen inmóviles hasta recibir el aliento de sus portadores, pasaron a ocupar el fondo de la plaza cuando el primer cohete se perdió en las alturas desmenuzado en mil pedazos.
ROMERÍA DE ZAMARTZE
La música de charanga aportó la nota de animación en el intervalo de preparación del aperitivo, que es hábito en cada cita del año reservada al ocio compartido. De su preparación y servicio se encargaron los miembros de la Asociación de Jubilados Donibane.
Era esperada este viernes por la tarde la visita del Ángel de Aralar desde el santuario que se alza dentro de los límites del municipio. La feligresía aguardaba su llegada con el fervor cultivado con el ejemplo de sus antepasados. Hasta el lunes perdurarán las fiestas e honor a San Juan. Cuentan con un presupuesto de 46.000 euros. Mañana será la romería de Zamartze. El monasterio, vinculado con el santuario de San Miguel de Aralar, ocupa el solar de la mansio aracaeli, que era escala en la vía romana de Burdeos a Astorga, en León. Sobre sus restos se levantó un monasterio que fue paso de peregrinos en el primigenio Camino de Santiago por suelo navarro.
Este viernes Uharte Arakil añadió un capítulo a su historia con el detalle de ceder a los más pequeños el protagonismo del arranque festivo. Por San Juan.
ARBIZU SE SUMA A LA FIESTA
Arbizu se sumergió este viernes por la tarde en la fiesta con el primero de sus siete días de celebración popular. Sin el boato que envuelve el protagonismo del lanzador del cohete, el alguacil, Manuel Leiza, prendió la mecha a las siete. Con sencillez y ausencia de adornos que ensalzasen su figura, repitió el protocolo. El chupinazo encontró eco en la plaza.
La jornada inaugural incluyó la tradición de recorrer el camino que desemboca en la ermita de San Juan para celebrar la vísperas. Cuando declinó el día, la travesía se encendió después con una veintena de hogueras que animan a los más atrevidos a saltar por encima de las llamas. El programa, alimentado de encuentros gastronómicos, se apoya en el sostén de 50.000 euros de presupuesto. Este sábado, por la mañana, la ermita será de nuevo punto de encuentro para regresar a la plaza con el anuncio de música de charanga.
