Un reto por la inclusión en Leitza

150 kilómetros de carrera de montaña en 24 horas, con 6.000 metros de desnivel positivo. Es ‘LHL Erronka’, un objetivo que aúna deporte, solidaridad y trabajo vecinal para borrar barreras

Un reto por la inclusión en Leitza
AmpliarAmpliar
Un reto por la inclusión en LeitzaCedida
Un reto por la inclusión en Leitza

CerrarCerrar

Pilar Fernández Larrea

Actualizado el 22/05/2021 a las 06:00

Seis familias, y un objetivo: hacer de Leitza una localidad más inclusiva, con menos barreras para personas con dificultades físicas o sensoriales en una cotidianeidad a veces demasiado áspera. Buscan visibilizar obstáculos y corregirlos, apoyados en tres puntales: deporte, solidaridad y trabajo vecinal. Y con este fin diseñaron LHL Erronka, una carrera solidaria de montaña de 150 kilómetros con 6.000 metros de desnivel positivo. Los cubrirán en 24 horas, el 25 y 26 de junio, Iraitz Uriarte Intxaurrondo e Iker Gómez Salbarredi. Un periplo entre cimas del Pirineo que cuenta ya con el apoyo de numerosos deportistas y personas del entorno de la cultura.

LHL nació de manos de Iker Gómez e Iraitz Uriarte, habituales en la organización y participantes en el ultratrail ‘Euskal Herria Mendi Erronka’. La pandemia abrió en 2020 un paréntesis que se prolonga este año. Un calendario en blanco, de manera que idearon un reto personal. Arranca en el pirineo oscense, en Linza, pasará al navarro en el segundo hito, la Mesa de los Tres Reyes y acabará en Leitza. Completaron así las siglas de su reto, LHL y quisieron anillarlo a un proyecto “que mereciera la pena”, hacerlo solidario.

Y en este contexto otro nombre se sumó a la historia. Es Udane, hija de una familia de Leitza, con una enfermedad de la que solo se constata la existencia de cinco casos en el mundo. Es sencillo, subrayan, entender los retos a los que esta familia se enfrenta cada día. Grandes como las cimas más altas. Udane inició en 2020 su andadura escolar en el colegio Erleta de Leitza, necesita una silla especial para desplazarse y, de algún modo, su situación ha aflorado carencias que parecían ocultas. “Nuestros pueblos no están adaptados a personas con movilidad y realidades diferentes y no tenemos sensibilidad suficiente para mirarnos”, explican las familias que la idea inicial fue organizar una recaudación de fondos con los que financiar un tratamiento o un dispositivo para Udane. Pero tras hablarlo con la familia y alentados por ella, tomaron otro rumbo y dimensión en su propósito: “Facilitar la vida a todas las personas con necesidades especiales y lanzar una campaña de sensibilización”.

En estos cuatro meses y medio han logrado la implicación de muchas personas. Y, en especial, de los niños, con los que trabajan valores como la solidaridad, la importancia del trabajo en equipo, entre vecinos, la convivencia. Han creado, en fin, una red vecinal que teje paso a paso el sentido del reto solidario y que ya cuenta con objetivos concretos: aparcamientos para personas con movilidad reducida, adecuar parques infantiles, colocar pictogramas en comercios…

Y otra de las formas de adherirse al proyecto es comprar un metro con el fin de completar tantos como corran Iraitz e Iker. Las aportaciones se pueden efectuar por medio de Bizum, transferencias, compra de material y donaciones directas.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora