La Reina de la Cencerrada de Alsasua se paseó por sus calles en la cabalgata de Reyes
El azar designa a Ixaro Ramos Santamaría, de 9 años de edad, guía de los Magos de Oriente por las calles de la villa


Actualizado el 05/01/2018 a las 23:23
Los Magos de Oriente se fiaron del Rey de la Cencerrada en Alsasua, en medio de la aclamación popular por su elección y un tintineo intermitente que sonó a fiesta y tradición. El azar, oculto en un bollo de leche, desveló la identidad de la menor llamada a guiar los pasos de sus Majestades de Oriente en su llegada a la villa.
Antes de que la Cabalgata comenzase a rodar por el asfalto húmedo en unas condiciones metereológicas que amenazaban con empañar los sueños de pequeños y mayores, se celebró la ceremonia de elección y posterior investidura del pequeño guía. La expectación se adueñó de la menunda espera, dividida en hileras junto a un lateral de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.
Un mordisco desveló el misterio. Cuando la incógnita quedó despejada, con el himno de Navarra de fondo, Ixaro Ramos Santamaría fue investida con los complementos que le son atribuidos al Rey de la Cencerrada. Txapela, vara de mando, narru o vellón y doce pequeños cencerros a la espalda por cada mes del nuevo año hasta que un sucesor tome su relevo. Estudiante de 4º curso en el colegio público Zelandi, sintió “algo duro” al palpar el bollo que le tocó en suerte. Su antecesor en la encomienda, Jon Navarro, le informó de su buena nueva.
La perceptiva carrera por las calles, escoltada por el tintineo de una menuda concurrencia, le condujo hasta el encuentro del heraldo real. Como establece la tradición pasó a ocupar un lugar destacado en su carroza. Anunció así la llegada de los Reyes Magos a diferentes rincones de la localidad. A la altura del instituto de Formación Profesional, donde debía salir al encuentro del séquito real, sus huéspedes miraban al cielo como queriendo escrutar la estrella que les condujese hasta Belén. Había en su gesto alzado al cielo cierta precaución por la lluvia que trató de afear, sin conseguirlo, su presencia. Los tres Magos se conjuraron frente al mal tiempo.
Reyes. David de los Santos dio vida al Rey Melchor por la Apyma de Corazonistas. Martín Somocurcio revivió a Gaspar, como representante de la Apyma del C.P. Zelandi. La ikastola Iñigo Aritza presentó a Isa para acompañar a Baltsasar.
Cabalgata. Siete carrozas. Unas 200 personas compusieron la comitiva.
Regalos. Antes de sumergirse en el entramado urbano, el séquito monarcal atendió las peticiones de los mayores en la residencia Aita Barandiaran y la Clínica Psicogeriátrica Josefina Arregui. Habían previsto repartir 200 kilos en el itinerario posterior.
J. J. Guinea (1976), Josu Lecea (1977), Felipe C. Zelaia (1978), José A. Chamorro (1979), José V. Herrero (1980), C. Zelaia (1981), A. B. Fernández (1982), B. Mendoza (1983), F. C. Zelaia (1984), E. Iturralde (1985), M. Martínez (1986), J.J. López (1987), María Eskisabel (1988), C. Lanza (1989), Y. Barquilla (1990), H. Alonso Ezkurra (1991), D. Crespo (1992), J. Mazkiaran (1993), N. Marín (1994), N. Aldasoro (1995), J. Cristóbal (1996), M. Mendoza (1997), S. Cerezo (1998), I. Marín (1999), Iñaki Mendoza (2000), José Mª Rivero (2001), Ch. Rodríguez (2002), X. Galarza (2003), Jon Galarza (2004), E. Garasa (2005), J. Antón (2006), G. Ramos (2007), J. González (2008), A. Calleiras (2009), L. Chamorro (2010), J. Morrás (2011), J. Senar (2012), J. L. de Goikoetxea (2013), A. Ulayar (2014), I. Claver (2015), Eneritz Regil (2016), Jon Navarro (2017).
