Homenaje
Tudela estrena su plaza con más humor
Llevará el nombre del Señor Tomás, tudelano y uno de los humoristas más conocidos de la década de los años 80


Actualizado el 21/06/2020 a las 06:00
Los tudelanos ya pueden disfrutar de un nuevo espacio de ocio en pleno Casco Antiguo de la ciudad. Se trata de la plaza ubicada en la trasera de la iglesia de San Jorge, que, además, estará dedicada a Gerardo Martínez Pérez, fallecido en 1987 a los 59 años y que llegó a convertirse en uno de los humoristas más relevantes de la década de los años 80 bajo el seudónimo del Señor Tomás.
Una decisión que aprobó por unanimidad el Ayuntamiento para rendir homenaje a toda su trayectoria y por llevar el nombre de la ciudad por toda España.
CONVENIO CON UNA EMPRESA
La plaza, ubicada en un espacio que se encontraba muy deteriorado, es fruto de un convenio que firmó el Ayuntamiento en 2015 con una promotora que ha rehabilitado para viviendas un edificio situado en la calle Rúa. En su trasera, ha creado un aparcamiento subterráneo y la condición era que se encargara de urbanizar la citada plaza y cederla al consistorio. A cambio, la empresa podrá disfrutar del uso del parking durante un máximo de 50 años y después revertirá gratuitamente al Ayuntamiento, que podrá darle el uso que considere adecuado.
Ahora el Ayuntamiento está a punto de recibir la obra y en una fecha por determinar procederá a su inauguración, que incluirá la colocación de una placa en homenaje al Señor Tomás.
Además, y a raíz de la creación de este nuevo espacio, el Ayuntamiento decidió declarar esta zona como de interés municipal con el objetivo de mejorar el entorno de la plaza, ya que hay varias traseras de edificios que no están en las mejores condiciones.
Los interesados podrán optar a ayudas municipales para eliminar elementos inadecuados o impropios, y rehabilitar fachadas y faldones de cubierta, siempre que estén relacionados con la nueva plaza.
El espacio se ha dividido principalmente en dos zonas. La más cercana a la trasera de la iglesia de San Jorge incluye varios árboles y restos de un trujal que se encontró durante las obras. El resto es una plaza diáfana por la que se conectan Mercadal y la calle Rúa.