“¿Irme en fiestas? O traen Salou aquí o es imposible”
Su implicación y la de su familia con las fiestas es máxima. Se le puede escuchar cantando en cualquier rincón a cualquier hora


Actualizado el 28/07/2017 a las 11:35
Es el prototipo del casta festivo. No sólo él, sino también buena parte de su familia. José María Iturre Bajo, aunque todos lo conocen como ‘Puchero’, es socio de la peña La Teba, jotero (forma parte de la Escuela de Camino Martínez), dirige a los auroros y se le puede ver a cualquier hora entonando temas festivos por cualquier rincón de la ciudad. Pero todo no acaba ahí. Su hija Isabel es presidenta del Grupo de Auroros; su hijo Sergio dirige la peña La Teba; su nieto toca el acordeón con los Auroros; y su yerno hace las letras. Un curriculum que dice todo de él a sus 71 años. “Me dicen que no los aparento, pero como tenga que invitar a toda Tudela... la llevo clara”, bromea en la entrevista, realizada instantes antes del concierto que ofrecieron ayer los Auroros en el paseo del Queiles, donde también entregaron el premio Campana de Oro a Jesús Marquina Arellano.
¿De dónde le viene el mote de ‘Puchero’?
Mi padre me contó que de mi bisabuelo. Debía llevar un pucherico en la faja cuando iba a la cantina y así se quedó.
¿Cómo vive las fiestas?
Tranquilo, bueno, a todo lo que salga, aunque tengo que llevar algo de calma porque hay que cantar jotas, salir con los auroros... Procuro no beber frío y no cantar mucho los días que tengo actuación. Si no te pasas de rosca, llegas a todo.
Es miembro de la Escuela de Jotas Camino Martínez, pero se le puede ver cantar por cualquier esquina.
Tengo a mi amigo Felipe Andía ‘El Maño’ y a todos los sitios que vamos, como llevamos la mecha fuera, no hace falta más que nos la encienda alguno para cantar.
¿Le piden cantar mucho?
En todos los sitios. El otro día fue la cena de hermandad de la peña La Teba y no hacían más que decir: “Puchero canta ésta, Puchero canta la otra...”. Unos días cantas más o menos, pero de 8 a 12 jotas caen como mínimo todos los días entre dúos, solista y lo que caiga.
¿Se está perdiendo la jota de calle?
Yo he dicho siempre que la jota de cantina se ha perdido. Pero menos mal que gracias a las escuelas de jotas la gente sigue cantando porque ves a críos pequeños y son la savia nueva que entra en la jota.
Los auroros también le exigirán un compromiso.
Mucho y, además, tempranero. Mañana -por hoy- saldremos a cantar la aurora de Santa Ana a las 5.30 horas, luego a la procesión de Santa Ana La Vieja, donde cantamos una jota y también la aurora, que es muy bonita. Y más tarde nos toca la procesión de la patrona, en la que entonamos una jota en la plaza de San Nicolás y otra en la parte de arriba de Mercadal. Es todo muy emocionante.
¿Tiene algún momento que le emocione especialmente?
El día de Santa Ana. Cantar a la patrona es casi lo máximo.
Con la implicación festiva de buena parte de su familia... de irse a Salou ni hablamos.
¿Irme a Salou? O traen Salou aquí o es imposible. Toda la familia está muy implicada en una cosa u otra, pero lo hacemos muy a gusto y estamos encantadísimos. Mi hija Isabel se ha hecho cargo de los auroros y la gente está encantadísimo. Eso sí, hay que animar a los jóvenes para que participen.
Y será una forma de vivir las fiestas en familia.
Por supuesto. Desde que empiezan las fiestas hasta después del día de Santa Ana estamos todos los días juntos.
¿Por ahora van bien las fiestas?
Muy bien. El primer día lo coges con muchas ganas, pero bueno, lo llevaremos tranquilos y así aguantaremos hasta el último día